Del Dicho al Hecho

Miedo por el brexit: británicos almacenan alimentos y medicinas

2018-10-18

Nevine Mann no se prepara para una amenaza de guerra nuclear, una inundación o un disturbio...

Por STEPHEN CASTLE, The New York Times

REDRUTH, Inglaterra — Sus alacenas están repletas de pasta, arroz y cuscús —lo suficiente para alimentar durante semanas a una familia de cinco personas—. Los medicamentos están metidos en tubos de plástico y en el jardín de su casa de cuatro habitaciones hay un tanque de agua de 1100 litros.

Nevine Mann no se prepara para una amenaza de guerra nuclear, una inundación o un disturbio civil en Cornualles, una pintoresca zona del suroeste de Inglaterra. No, el fantasma que la tiene preocupada es el brexit.

Mann, de 36 años, se ha unido al grupo de “preparacionistas del brexit”, que son personas que temen que el caos se desate en marzo, cuando el Reino Unido abandone la Unión Europea, y almacenan provisiones para ese momento.

Durante más de dieciocho meses, el Reino Unido ha tratado de negociar un acuerdo con la Unión Europea, sin el cual el país podría enfrentar un bloqueo de los puertos, camiones detenidos en las carreteras con sus cargamentos de comida, anaqueles vacíos en las tiendas y farmacias, escasez de electricidad y cierre de fábricas. El Reino Unido importa de la Unión Europea cerca de una tercera parte de sus alimentos, y las empresas dependen de complejas cadenas de abastecimiento que podrían colapsar si se imponen revisiones a los miles de camiones que todos los días cruzan el canal de la Mancha.

Por tratarse del Reino Unido, la gente no se refugia en búnkeres bajo tierra, como los preparacionistas estadounidenses que se alistan para el “día del juicio final”, y es más probable que los británicos acumulen papel sanitario que armamento. Pero como el tiempo se termina y las negociaciones están en un momento difícil, algunos británicos se están preparando para una crisis que podría darle un vuelco a su forma de vida.

“La gente habla de la Segunda Guerra Mundial y del racionamiento”, señaló Mann, quien trabajaba como partera. “La gente también menciona los apagones de la década de los setenta y la forma en que racionaron la electricidad”.

“Existen posibilidades de que esto sea una combinación de ambas cosas”, comentó.

El gobierno de la primera ministra Theresa May descalifica ese discurso, pero sus propios ministros han divulgado planes de contingencia en caso de que no se llegue a un acuerdo el 29 de marzo, y por primera vez desde el final del racionamiento de la década de los cincuenta, el Reino Unido tiene un ministro responsable del abastecimiento de alimentos. También ha causado inquietud que el gobierno haya anunciado vacantes en el área de planificación para emergencias.

Tal vez se pretenda que estas medidas le den ventaja al Reino Unido en las negociaciones con Bruselas, pero también le hacen pensar a mucha gente que hay una posibilidad real de crisis, al menos durante algún tiempo.

Un grupo de Facebook llamado 48 Percent Preppers (preparacionistas del 48 por ciento) —nombrado así por el porcentaje de gente que votó a favor de permanecer en la Unión Europea en el referendo de 2016— tiene más de 1200 miembros y está dedicado a la preparación para el impacto del brexit.

Entre la información que circula, hay un folleto, Alistándonos Juntos, que describe algunos de los riesgos: menor abastecimiento de combustible y petróleo, escasez de alimentos y medicamentos, y compras de pánico que ocasionan racionamiento.

“No podemos cambiar muchas cosas, pero podemos prepararnos para las peores consecuencias posibles, pues nadie ha muerto por estar demasiado preparado”, señaló el autor del folleto, James Patrick, asesor de seguridad y policía retirado. “Tenemos una larga historia de no ser previsivos ante eventos para los que podemos prepararnos”.

James Patrick, quien vive en la región de las Tierras Medias Orientales de Inglaterra, dice que la gente no tiene que almacenar grandes cantidades de alimentos, y que su familia tiene lo necesario para una semana. “Es cuestión de tener algunas velas, así como una linterna, una radio de baterías, y quizás un cargador solar para el teléfono”, dijo y explicó que se debe rechazar cualquier similitud con los preparacionistas del día del juicio final que se alistan para refugiarse en barricadas ubicadas en lugares remotos con suministros suficientes para vivir meses o años.

“Solo se necesitan dos alacenas con comida y rollos adicionales de papel sanitario”, comentó, “y café, porque gran parte viene de Alemania, a menos que estén dispuestos a asar bellotas”.

Sin embargo, él tiene un podcast, The Fall, en el que describe una imagen más distópica y prevé que podría comenzar un disturbio civil el primer día de un brexit desordenado “y podría aumentar exponencialmente después de eso” —una predicción que él dice que no es alarmista—. Señaló que en 2011, un brote de incendios intencionales y saqueos que “literalmente comenzó de la nada” en Londres provocó “un problema a nivel nacional que duró cinco días”.

El asunto del brexit es tan divisionista, que algunos de sus partidarios ven a los “preparacionistas” como alarmistas que quieren atemorizar a la población para que se reconsidere todo el concepto.

Cuando Howard Hardiman, un artista que vive en una isla remota de Escocia, escribió en Twitter que almacenaba insumos porque vive en la parte final de la cadena de abastecimiento, recibió insultos en línea provenientes de los partidarios de la salida del bloque europeo.

En repetidas ocasiones, el gobierno ha declarado que no hay por qué alarmarse y que espera lograr pronto un acuerdo con la Unión Europea. Probablemente se establecería un periodo de transición durante el cual muchos británicos no verían cambios sino hasta diciembre de 2020. La Unión Europea dice que también quiere negociar y últimamente se ha mostrado comprensiva, a pesar de que no hubo ningún avance importante en las conversaciones recientes.

No obstante, incluso si ambas partes llegan a un acuerdo, se necesitaría la aprobación del Parlamento, donde los partidarios de línea dura del brexit en el Partido Conservador de May amenazan con arruinar cualquier propuesta que contemple mantener algunos vínculos cercanos con el bloque. En vez de eso, quieren una ruptura mucho más tajante, y algunos insisten en que no hay nada que temer por un brexit sin acuerdos.

Los analistas dicen que no se puede descontar la posibilidad de una ruptura desordenada —algo que conlleva el riesgo de una interrupción del abastecimiento y un descenso en el valor de la moneda británica, lo que a su vez encarecería los costos de los alimentos y otras mercancías importadas (otra razón para almacenar)—.

Ian Wright, director general de la Federación de Alimentos y Bebidas, un grupo industrial, señaló que hasta el momento no había señales de presiones sobre el abastecimiento, pero predijo que el almacenamiento por parte de los consumidores comenzaría de verdad si no se llega a un acuerdo sobre el brexit el próximo mes. La cadena de supermercados Tesco ha señalado que analiza planes de contingencia para tener más productos deshidratados.

Para quienes dependen de medicamentos importados, un brexit desordenado es muy preocupante, y el gobierno ha pedido a las empresas farmacéuticas que almacenen provisiones de medicamentos para seis semanas, aunque no está claro lo que sucedería después de ese tiempo. Tal vez se puedan obtener provisiones por vía aérea, eludiendo los puertos bloqueados, pero los expertos afirman que una salida sin acuerdo también podría interferir con los desplazamientos por aire, deteniendo muchos vuelos procedentes de la Unión Europea.

“Me siento mal físicamente solo de pensar en eso”, comentó Jo Elgart, miembro del grupo 48 Percent Preppers que vive en Londres y cuya hija de 4 años depende de medicamentos anticonvulsivos importados. Debido a que debe conseguirlos con receta, no puede obtener una dotación para más de cuatro semanas.

“No hay forma de proteger a mi hija, dependo por completo de otras personas”, comentó.

Mann reconoce que la idea de almacenar parece “surrealista”, pero toma con calma las acusaciones alarmistas que le hacen. “De todas maneras vamos a usar todo lo que tenemos”, señaló, “y, si no, habrá gente que pueda aprovechar a través de los bancos de alimentos”.

“¿Qué importa si nos aterrorizamos por nada?”, concluyó.



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