Vuelta al Mundo

Trump 1 - Merkel 0

2018-10-23

Trump montó de inmediato cierta resonancia en torno a la gran victoria durante su...

 

(ANSA) - WASHINGTON, 23 OCT - Donald Trump, está celebrando su primera victoria ante la canciller alemana, Angela Merkel, la líder de Europa a la que más atacó y quien más se opuso a sus políticas, junto con el francés Emmanuel Macron. Rindiéndose a las presiones del republicano, la canciller terminó dando el apoyo del gobierno alemán para financiar -junto a privados- la construcción en el norte del país de una central portuaria de 500 millones de euros que permita la importación de gas natural licuado (GNL). Esto fue publicado por el periódico estadounidense The Wall Street Journal, que da cuenta de la confirmación de Merkel a un pequeño grupo de parlamentarios, en presencia del embajador de Estados Unidos en Berlín, Richard Grenell.

Trump montó de inmediato cierta resonancia en torno a la gran victoria durante su reunión llena de gente en un acto proselitista de cala a las elecciones de medio término del senador Ted Cruz en Texas, el estado de los "Señores de la Energía".

"Alemania comprará grandes cantidades de gas natural licuado de Estados Unidos", prometió Trump, aunque la terminal no estará lista hasta dentro de, al menos, cinco años. Ahora, el presidente de Estados Unidos puede agregar este importante trofeo en la lista de anuncios de su incandescente campaña electoral, después de que durante mucho tiempo estuvo acusando a Berlín de ser "rehén" de los suministros de gas de Rusia, que cubren más del 50% de las necesidades alemanas.

"Alemania es un prisionero ruso de la energía y entonces debemos protegerla de Rusia", había dicho a la asamblea de la OTAN Trump no hace tanto.

El magnate también abre una nueva brecha en el mercado europeo del gas, dominado de manera casi monopolística por Moscú.

Hasta el momento, solo Polonia había comprado gas a Estados Unidos para escapar de las garras del Kremlin. Y no es casualidad que hoy el presidente polaco Andrzej Duda, en su visita a Alemania, ha pedido, como Washington, el abandono del proyecto del Nord Stream 2, el segundo gasoducto que conectará a Rusia y Alemania a través del Mar Báltico, duplicando la capacidad de las exportaciones de gas de Rusia.

Pero el de Merkel podría ser un movimiento inteligente: otorgarle a Trump una victoria, por ahora muy simbólica y de bajo precio, antes de las elecciones de medio término a cambio de evitar cualquier sanción estadounidense contra South Stream 2 y la amenaza de aranceles para los automóviles alemanes si no se resuelve la disputa comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea. La misma canciller, según las fuentes de The Washington Post, no describió su resolución de comprar gas a Estados Unidos como una derrota, sino como una decisión "estratégica", que también podría rendir frutos a largo plazo a nivel económico.

Una decisión dictada por "los intereses comerciales, no la presión de los Estados Unidos" garantizó un portavoz del gobierno alemán. Seguramente tomará años llegar a la rentabilidad, ya que el GNL estadounidense, extraído de las rocas, cuesta aproximadamente un 20% más que el metano ruso.

La estructura portuaria debe construirse cerca de Hamburgo, Stade o Brunsbuttel. El proyecto es apoyado por Macquarie, un grupo financiero australiano, por el estadounidense DowduPont y la compañía china China Harbour Engineering. Hay dos consorcios entremezclados que recibirán regalías del gobierno: aún no está claro si serán beneficios en efectivo, préstamos, garantías, protección contra pérdidas o una combinación de todo esto. La decisión se espera para finales de año. Mientras tanto, Trump podrá seguir alardeando de su triunfo. (ANSA).



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