Internacional - Política

Entre repudios, Trump niega haber hecho comentarios despectivos sobre inmigrantes

2018-01-12

El lenguaje despectivo del presidente sobre un tema delicado dejó en el limbo la...

Por Julie Hirschfeld Davis , Sheryl Gay Stolberg y Thomas Kaplan

The New York Times

WASHINGTON – El presidente estadounidense Donald Trump, frustrado con un proyecto legislativo sobre migración que incluiría protecciones para personas de Haití y algunas naciones africanas, demandó durante una reunión con legisladores en la Casa Blanca saber por qué Estados Unidos debería aceptar a personas de “países de mierda” en vez de a gente de Noruega, de acuerdo con personas con conocimiento directo de la conversación.

Su declaración fue el ejemplo más reciente de una aparente afinidad por dichos con carga racial que denigran a inmigrantes y dejó alarmados a los legisladores de ambos partidos estadounidenses que estaban presentes. Los dichos también han sido repudiados por el gobierno de Haití y por el Alto Comisionado de la ONU como racistas.

Trump hizo esos comentarios durante una discusión de un acuerdo bipartidista en ciernes para darle estatus legal a los migrantes sin documentos que fueron llevados a Estados Unidos cuando eran niños, conocidos como dreamers, ante la revocación del programa DACA. Según personas al tanto de la conversación que pidieron mantener su anonimato, cuando Trump escuchó que entre los beneficiados por los cambios migratorios de ese acuerdo estarían los haitianos, preguntó: “¿Por qué queremos a gente de Haití aquí?”.

Los comentarios son similares a unos que el presidente estadounidense presuntamente hizo el año pasado en una reunión con integrantes del gabinete, cuando habría sugerido que todos los haitianos tienen sida y que los nigerianos deberían regresar a sus “chozas”. La Casa Blanca negó que hubiera dicho eso.

Respecto a la declaración de “países de mierda”, el mismo Trump pareció ofrecer el viernes un desmentido vago sobre las palabras que utilizó. Tuiteó: “El lenguaje que usé en la reunión de DACA fue duro, pero esas no fueron las palabras usadas” y agregó que lo que dijo sobre Haití no fue despectivo y que solo mencionó que “Haití es, obviamente, un país muy pobre y aquejado por problemas”.

El lenguaje despectivo del presidente sobre un tema delicado dejó en el limbo la discusión más amplia sobre migración, y posiblemente desmoronará los esfuerzos por alcanzar un acuerdo para proteger a los 800,000 beneficiarios de DACA. También fueron repudiados por legisladores tanto republicanos como demócratas.

La representante por Utah Mia Love, de ascendencia haitiana, exhortó al presidente a disculparse al calificar sus comentarios de “divisorios, elitistas y contrarios a los valores de nuestra nación”. “El presidente debe disculparse con el pueblo estadounidense y con las naciones que calumnió tan descuidadamente”.

El demócrata por Illinois Luis Gutiérrez señaló: “Se puede decir con 100 por ciento de confianza que el presidente es un racista que no comparte los valores enaltecidos por la Constitución o la Declaración de Independencia”.

La situación en la Casa Blanca, que fue reportada primero por The Washington Post, se dio durante una reunión de Trump con los senadores Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, y Richard Durbin, demócrata por Illinois. Ambos están trabajando en un acuerdo bipartidista para remplazar DACA, la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, el programa instaurado por Barack Obama que protege de la deportación a los dreamers y les deja tramitar permisos de trabajo.

También estaban Kevin McCarthy, líder de la bancada republicana en la Cámara de Representantes; David Perdue, senador republicano por Georgia; Tom Cotton, senador republicano de Arkansas, y Robert Goodlatte, representante republicano de Virginia.

El plan de Graham y Durbin, según personas al tanto de las discusiones, también busca que haya 2500 millones de dólares para reforzar la seguridad fronteriza y que los padres de los dreamers tengan un permiso especial como el que buscaba establecer el programa Acción Diferida para Padres de Estadounidenses y Residentes Legales (DAPA, por su sigla en inglés) eliminado por el gobierno de Trump.

Trump comenzó a enojarse cuando se discutió otro aspecto del acuerdo para poner fin a la lotería de visas por diversidad, con tal de que esas 50,000 visas repartidas anualmente sean redistribuidas a poblaciones vulnerables que ya viven en Estados Unidos con el Estatus de Protección Temporal (TPS). Este fue recientemente revocado para salvadoreños, nicaragüenses y haitianos. Fue en ese momento que surgieron los comentarios de Trump sobre “países de mierda”.



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