Turismo

Aumenta la revisión de celulares y computadoras en las fronteras estadounidenses

2018-01-12

"En esta era digital, las revisiones fronterizas de dispositivos electrónicos son...

Ron Nixon, The New York Times


WASHINGTON — Los oficiales de aduana apostados en la frontera y en los aeropuertos estadounidense revisaron el año pasado aproximadamente 30,200 dispositivos entre celulares, computadoras y otros aparatos electrónicos de gente que entró y salió de Estados Unidos, un aumento de casi el 60 por ciento en comparación con 2016, de acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional publicados el viernes.

A pesar del aumento, los funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza dijeron que las revisiones afectaron a menos del uno por ciento de los más de 300 millones de viajeros que llegaron a Estados Unidos el año pasado.

Los funcionarios de Seguridad Nacional dicen que las revisiones fronterizas son una importante herramienta de investigación y que sus agentes las utilizan con moderación.

“En esta era digital, las revisiones fronterizas de dispositivos electrónicos son esenciales para hacer cumplir la ley en la frontera de Estados Unidos y para proteger al pueblo estadounidense”, dijo John Wagner, el comisionado asistente ejecutivo adjunto de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.

Wagner dijo que la agencia estaba comprometida con preservar los derechos y las libertades civiles de los viajeros cuyos dispositivos son inspeccionados.

Revisar paquetes y personas en la frontera es una vieja práctica que data de la fundación de Estados Unidos. Sin embargo, han adoptado una importancia añadida en el gobierno de Trump, que ha prometido limitar la inmigración legal e ilegal a Estados Unidos.

Los defensores de la privacidad y la inmigración ven el aumento en las revisiones como parte de la agenda general del gobierno en materia de inmigración, que incluye una prohibición de entrada a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana y acabar con un programa del gobierno de Obama que permitió que los inmigrantes sin documentos que llegaron a Estados Unidos de niños vivan y trabajen en el país sin miedo a ser deportados.

El gobierno de Trump también ha propuesto un muro fronterizo de más de 1500 kilómetros —a lo largo de casi la mitad de la frontera suroeste—, que los oficiales de Seguridad Nacional calculan que costaría cerca de 18,000 millones de dólares, según un asistente del congreso que habló el viernes bajo condición de mantener su anonimato. The Wall Street Journal reportó las nuevas cifras y la longitud del muro fronterizo.

Los activistas a favor de la privacidad y quienes han sido detenidos en la frontera dicen que la inspección de sus celulares, computadoras y discos duros es invasiva y viola las protecciones de la Cuarta Enmienda en contra de revisiones injustificadas.

No obstante, los tribunales han sostenido desde hace mucho que esas garantías no son aplicables en la frontera ni en los aeropuertos debido al interés apremiante del gobierno respecto de combatir el crimen y el terrorismo.

Sin embargo, un fallo de la corte suprema en 2014 estableció que los agentes debían tener una orden para revisar dispositivos electrónicos cuando arrestaran a una persona.

Como el caso no involucró una revisión en la frontera, los funcionarios de Seguridad Nacional sostienen que el fallo no es aplicable a los oficiales de aduanas, quienes argumentan que la inspección de dispositivos electrónicos equivale a revisar el equipaje de viajeros que entran o salen de Estados Unidos. Los funcionarios de aduanas también dicen que la revisión de dispositivos electrónicos ha provocado el arresto de personas atrapadas con material ilegal, como pornografía infantil.

Los defensores de la privacidad señalan que los teléfonos inteligentes y otros dispositivos electrónicos personales contienen mucha más información confidencial —como registros bancarios y médicos— que las maletas.

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles y la Electronic Frontier Foundation han presentado una demanda en Boston en la que argumentan que debe requerirse una orden para revisar ese tipo de dispositivos en la frontera. Diez ciudadanos estadounidenses y un inmigrante —incluyendo a varios musulmanes y otras minorías— se mencionan en la demanda.

El gobierno de Trump ha pedido a un juez que descarte el caso.



yoselin