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Los clanes del Brexit 


2017-09-11

CARLOS FRESNEDA / El Mundo

Ningún otro asunto como el Brexit ha causado una fractura comparable en el Parlamento británico. El debate de la Ley de Retirada de la UE ha servido para reavivar las viejas rencillas y provocar un reagrupamiento en "tribus" o "familias" que van mucho más allá de las clásicas líneas divisorias de los grandes partidos.

1. Los "remoaners"

Así bautizados por los tabloides: son los "quejicas" de la permanencia (de "remain" y "moan"). Aspiran a la marcha atrás del Brexit y reclaman un segundo referéndum sobre el acuerdo con Bruselas. Encabezados por el nuevo líder liberal-demócrata Vince Cable y por su correligionario Ed Davey, que llevó al voz cantantes en la reciente marcha anti-Brexit en Londres.

2. Los "tories" pro-europeos

Quedan pocos, aunque antes el referéndum eran mayoría en las filas conservadoras. El más notorio es sin duda Kenneth Clarke, ex ministro de la era Thatcher. Contra viento y marea, Clarke ha intentado reagrupar a los conservadores moderados como Nicky Morgan y Anna Soubry, que hace unos días acusó en el Parlamento a la 'premier' Theresa May de querer dar un "golpe de poder" con la Ley de Retirada de la UE.

3. Los brexiteros "blandos"

Ken Starmer -la mano derecha de Jeremy Corbyn para asuntos europeos- ha convencido aparentemente a su jefe de filas de la conveniencia de convertir a los laboristas en el partido del Brexit "blando". Como el 65% de los laboristas, Starmer votó por la permanencia y pide quedarse en el Mercado Único, una causa capitaneada hasta ahora por el "blairista" Chuka Umunna. Los brexiteros "blandos" pueden ser hoy por hoy la mayoría en el Parlamento (con más de 250 diputados, según estimaciones de 'The Guardian').

4. Los laboristas "euroescépticos"

El apoyo a la ruptura total con Bruselas se ha consolidado también a su manera entre los laboristas, con la enérgica Kate Hoey al frente (y alimentado en su día por la ambigüedad del propio Corbyn y por el sentimiento anti-UE en la Inglaterra industrial), el apoyo a la ruptura total con Bruselas se ha consolidado también a su manera entre los laboristas. La ex ministra para Europa Caroline Flint se ha subido inesperadamente al carro a última hora: "Creo que los laboristas debemos mejorar la Ley de Salida de la UE, y no matarla directamente".

5. Los brexiteros "duros"

La propia Theresa May (que apoyó en su día la permanencia con la boca chica) permanece a duras penas al timón de la nave en mitad de la tormenta, junto al titular de Exteriores Boris Johnson y el ministro para el Brexit David Davis. Defienden la salida del Mercado Único y de la unión aduanera y la firma de un tratado comercial con Bruselas. Se estima que más 200 diputados encajan en esta "familia", incluidos los 10 del Partido Democrático Unionista (DUP) cuyo apoyo necesita desesperadamente May.

6. Los "ultrabrexiteros"

Representados hasta hace poco Liam Fox, ministro de Relaciones Comerciales Internacionales, propugnan en última instancia el "no acuerdo" con Bruselas y el sometimiento exclusivo a las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) tras la consumación del Brexit. Una nueva figura, Jacob Rees-Mogg ha emergido en los dos últimos meses no solo como representante de esta facción extrema, sino como posible relevo de la propia May en Downing Street. "El Brexit es una maravillosa liberación", palabra de Rees-Mogg, contrario al aborto y a los matrimonios gays y definido por sus enemigos como "un conservador del siglo XVII".
 



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