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Los dilemas sobre futuro de Centro Histórico 


2017-12-04

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 3 DIC - El Centro Histórico de la Ciudad de México, a 30 años de ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, enfrenta el dilema de seguir siendo un espacio para todos o volverse un lugar reservado a la élite.
    
Tres décadas después de ser acogido como un sitio bajo protección por Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se mantiene como un espacio de profundos contrastes, un microcosmos de las complejidades del país entero, según los expertos.
    
Seguir siendo un sitio más generoso y amable, al que concurran oleadas de gente como todos los días, por trabajo, estudio o turismo, o "gentrificarse", es decir, aburguesarse como otros barrios de la capital y quedar reservado a una minoría que pueda pagar el alto costo de estar y residir ahí, es motivo de debate.
    
El centro histórico incluye lo mismo lugares renovados cercanos al Zócalo, el corazón político y religioso del país, que áreas sometidas al abandono y cada vez más decadentes y peligrosas como los gigantescos mercados de pulgas de La Lagunilla, Tepito, Mixcalco y la Merced.
    
El gobierno de la capital, ha impulsado la "liberación" del comercio ambulante en el llamado "Perímetro "A", para ampliar las rutas peatonales que permiten a los turistas y visitantes acudir sobre todo los fines de semana y días festivos.
    
Sin embargo, en la zona oeste y norte del Zócalo, hay gigantescos hormigueros formados por corredores de comerciantes informales que inclusive han techado calles completas para resguardarse de los elementos.
    
"Tenemos que conciliar el atractivo que representa como espacio comercial y desde la visión cultural e histórica, nada fácil, porque parte de nuestra idiosincrasia es que a todos nos gusta comprar y vender", afirmó Jesús González Schmal, coordinador de la Autoridad del Centro Histórico.
    
Los sismos se han convertido en catalizadores de los procesos de transformación de este lugar, pues el terremoto de 8,1 grados Richter de 1985, que arrojó entre 15,000 y 20,000 muertos, generó gran destrucción en la zona y la despobló casi por completo, hasta volverla en una región fantasma por las noches.
    
Actualmente, hay unos 40,000 habitantes, pero tiene un potencial de albergar hasta 300,000, lo que detona justamente la idea de si se puede poblar de jóvenes "hipsters" adinerados o contar con espacios lo mismo accesibles a las clases bajas, que a las medias o a las altas.
    
Una de las tareas pendientes, a juicio de Gonzáles Schmal es organizar el comercio informal y seguir rescatando espacios públicos, pues a partir del sismo de septiembre pasado, más edificios históricos se dañaron y han sido abandonados.
   
Hace una semanas el gobierno de la Ciudad amplió la superficie de la Plaza de la Constitución o Zócalo en 2,000 metros cuadrados y colocó, después de retirar el piso actual, placas de concreto hidráulico arquitectónico, seis décadas después de no realizarse ningún cambio. El magnate de las telecomunicaciones, Carlos Slim, cuya familia inició su fortuna en esta zona, ha sido uno de los más grandes impulsores del remozamiento de la zona y ha adquirido más de 70 inmuebles para reciclarlos.
    
Sin embargo ha sido inevitable la "gentrificación" (cambio de identidad de un barrio por el avance de la inversión inmobiliaria, ndr), pese a que el gobierno se propuso que familias de bajos recursos vivieran en el centro, pero en realidad el valor del suelo y las propiedades se disparó, elevando los impuestos y las rentas.
    
La zona volvió, en efecto, "inaccesible para los más pobres" que fueron desplazados a las áreas periféricas, según la urbanista Esther Maya.
    
Alberto Salinas, investigador del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estima que la gentrificación de barrios céntricos en las grandes ciudades de América Latina sólo beneficia a los desarrolladores inmobiliarios, a los empresarios y al turismo.
    
Con todo, el Centro Histórico, que incluye la prodigiosa Catedral y el Palacio Nacional, así como las ruinas del Templo Mayor y el Museo Nacional de Arte, sigue siendo un motivo de orgulloso y un ícono de todos los mexicanos.


 



regina


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