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¿Imitamos lo que vemos en las películas?


2018-02-07

Anupam B. Jena, Aakash Jain y Tanner R. Hicks, The New York Times


¿Acaso el mal comportamiento en las películas u otros medios provoca que la gente se porte mal?

Hay mucho material de investigación en torno al vínculo entre el contenido de los medios audiovisuales y los comportamientos de riesgo como el sexo sin protección, excederse en el consumo de alcohol, manejar a exceso de velocidad e incluso la violencia. Un gran metaanálisis de este tipo de estudios concluyó que la exposición al contenido que ensalza los riesgos se asocia con comportamientos riesgosos por parte de la gente que consume este tipo de contenido.

Sin embargo, los problemas de causalidad plagan la mayoría de los estudios de este tema: quizá la gente involucrada en comportamientos de riesgo prefiere consumir contenido que ensalza los riesgos. Estos estudios también tienden a evaluar actitudes en contextos controlados de laboratorio y no en la vida real.

Es más prometedor analizar experimentos naturales que muestren cómo se comporta la gente realmente después de ver contenido que ensalza la violencia.

Varios estudios de este tipo demuestran —quizá de manera contradictoria— que los lanzamientos de videojuegos violentos no influyen en el crimen o que incluso disminuyen el número de casos (gracias a un “efecto de incapacitación”, porque, para algunos, jugar videojuegos puede sustituir el cometer crímenes). En los Países Bajos, los crímenes violentos disminuyeron después del lanzamiento de Grand Theft Auto, videojuegos repletos de disturbios.

Otros análisis del comportamiento en la vida real fueron más problemáticos: un estudio reciente encontró que las búsquedas relacionadas con intentos suicidas aumentaron en gran medida con el lanzamiento de 13 Reasons Why, una serie de Netflix que aborda el suicidio de una adolescente.

Siguiendo el principio que sustenta estos estudios, analizamos el impacto de Rápidos y furiosos, la serie con más ingresos de Universal Studios con ocho películas hasta 2017. Las tramas se enfocan en las carreras de autos ilegales y los atracos, muestran conducción irresponsable y autos modificados. La mayoría de los estudios sobre contenido de medios y comportamiento consideran la toma de riesgos o la violencia de manera más general, pero las películas de Rápidos y furiosos enfatizan un tipo de comportamiento de riesgo en particular: el conducir a exceso de velocidad.

A lo largo de los años, varios departamentos de policía de Estados Unidos han aumentado el patrullaje de tránsito cerca de los cines durante el periodo de lanzamiento de las películas.

Pero ¿qué demuestran los datos?

Utilizando datos detallados de faltas de tránsito del condado de Montgomery, Maryland, pudimos examinar todas las multas por exceso de velocidad en este lugar de 2012 a 2017. Este periodo nos permitió investigar el efecto de tres películas de la serie Rápidos y furiosos. Al revisar las 192.892 multas por exceso de velocidad registradas, analizamos la cifra promedio de kilómetros por hora, por encima del límite de velocidad, por la que se acusó a los conductores en un día determinado.

Encontramos un gran aumento en la velocidad promedio de aquellos conductores que recibieron infracciones por exceso de velocidad durante los fines semana posteriores a los lanzamientos de las películas de Rápidos y furiosos. Luego de comparar los tres fines de semana anteriores al lanzamiento de cada película con los tres fines de semana posteriores, hallamos que las velocidades que generaron infracciones aumentaron casi un 20 por ciento, a un promedio de casi 31 kilómetros por hora por encima del límite de velocidad, en comparación con casi 26 kilómetros por hora.

También encontramos que aumentaron las tasas de exceso de velocidad extremo. Por ejemplo, el porcentaje de conductores a los que se multó por conducir a más de 64 kilómetros por hora por encima del límite de velocidad casi se duplicó (aunque siguió siendo un pequeño porcentaje del total), al dos por ciento de todas las infracciones.

Además, después de revisar los datos de latitud y longitud informados en las infracciones, hallamos que los aumentos de exceso de velocidad extremo se concentraron en áreas cercanas a los cines (a menudo en un área de tres kilómetros), lo cual coincide con el comportamiento de exceso de velocidad que provoca ir al cine.

Para asegurarnos de que estos hallazgos eran confiables, observamos las multas de exceso de velocidad durante el lanzamiento de cuatro películas de Los juegos del hambre, otra serie de películas popular de la misma época que no ensalzaba la conducción a altas velocidades. El exceso de velocidad no aumentó.

También realizamos una “prueba de falsificación”. Cuando vimos las fechas de los lanzamientos de Rápidos y furiosos y las comparamos con el año previo, cuando no se estrenó ninguna película, no hubo un cambio en el exceso de velocidad.

Nuestro análisis fue limitado. Nuestros hallazgos no nos dicen nada acerca del impacto de los medios y otras formas de comportamiento arriesgado. También tuvimos datos de solo un gran condado y no fueron suficientes para evaluar la relación entre grupos de edad específicos o entre los vehículos que cometen infracciones por exceso de velocidad más a menudo.

Sin embargo, nuestro análisis sugiere que ver a Dom Toretto (interpretado por Vin Diesel) con su grupito derrapando las llantas de sus autos en la pantalla grande puede inspirar a los espectadores a conducir de manera peligrosa, rápida y furiosa.

Es justificable tener precaución en las autopistas, al menos del condado de Montgomery, en abril de 2020, para cuando está programado el estreno en cines de Rápidos y furiosos 9.
 



yoselin


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