Internacional - Seguridad y Justicia

Central nuclear Zaporiyia necesita zona de seguridad: OIEA

2022-09-09

El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, se negó a responder el viernes sobre la presunta...

Por HANNA ARHIROVA

KIEV, Ucrania (AP) — La mayor central nuclear de Europa operaba el viernes en modo de emergencia por quinto día consecutivo, lo que llevó al jefe del organismo de vigilancia atómica de la ONU a pedir el establecimiento inmediato de una zona de seguridad alrededor de la planta para prevenir un accidente nuclear.

La central nuclear de Zaporiyia con sus seis reactores quedó el bajo control de las fuerzas rusas poco después del inicio de la invasión de Moscú en febrero, pero su funcionamiento depende del personal ucraniano. El complejo y las zonas colindantes han sido alcanzadas repetidamente por bombardeos de los que el Kremlin y Kiev se culpan mutuamente.

La última línea eléctrica que conectaba la planta a la red eléctrica ucraniana se cortó el lunes, dejando a la central sin una fuente de electricidad externa y recibiendo la energía para mantener sus propios sistemas de seguridad del único de sus seis reactores que sigue funcionando.

La reparación de las líneas exteriores es imposible debido a los bombardeos y el hecho de que la central funcione en el llamado “modo isla” conlleva “el riesgo de violar los estándares de seguridad contra la radiación y los incendios”, explicó el viernes el operador nuclear estatal, Energoatom.

“Solamente la retirada de los rusos de la planta y la creación de una zona de seguridad a su alrededor pueden normalizar la situación en la central nuclear de Zaporiyia. Solo entonces el mundo podrá respirar”, afirmó Petro Kotin, director de Energoatom, en declaraciones a la televisión ucraniana.

Kotin dijo el jueves en una entrevista con The Associated Press que el único reactor en funcionamiento “se puede detener en cualquier momento” y en ese caso sólo quedaría un generador diésel como fuente de energía.

Hay 20 generadores en el lugar y combustible diésel suficiente para 10 días. A partir de entonces, se necesitarían diariamente unas 200 toneladas de combustible para los generadores y ese abastecimiento sería “imposible” mientras las fuerzas rusas sigan ocupando la planta, añadió.

Rafael Mariano Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), dijo el viernes que había escasas probabilidades de reconectar fuentes de energía externas confiables a la planta. “Hay una situación insostenible y se vuelve cada vez más precaria”, advirtió Grossi.

Reclamó un “cese inmediato del cañoneo en toda la zona” y la instalación de una zona de protección y seguridad nuclear. “Esta es la única manera de garantizar que no enfrentaremos un accidente nuclear”, acotó.

Los combates continuaban el viernes en zonas del sur y el este de Ucrania, así como en el norte, donde Kiev afirma haber expulsado recientemente a las fuerzas rusas de algunas posiciones.

Además, aviones rusos bombardearon el hospital de la ciudad de Velika Pysarivka, en la frontera rusa, denunció el gobernador de la región de Sumy, Dmytro Zhyvytskyi. Añadió que el edificio quedó destruido y se produjo un número desconocido de víctimas.

En la región de Donetsk en el este —una de las dos que Rusia declaró Estados soberanos al comenzar la guerra— murieron ocho personas en la localidad de Bajmut en la víspera y la ciudad carece de agua y electricidad por cuarto día consecutivo, dijo el gobernador Pavlo Kyrylenko.

Cuatro personas murieron en los cañoneos en la región de Járkiv, dos de ellas en la ciudad, la segunda más grande de Ucrania, afirmó el gobernador regional Oleh Syniehubov. El alcalde Ihor Terekhov precisó que el cañoneo continuó el viernes por la tarde, causando heridas a 10 personas, tres de las cuales eran niños.

Ucrania dijo esta semana haber recuperado el control de una veintena de poblaciones en la región de Járkiv, entre ellas la pequeña ciudad de Balakliya.

Fotos publicadas en redes sociales mostraban a los pobladores abrazando a los soldados ucranianos entre risas y lágrimas.

El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, se negó a responder el viernes sobre la presunta recuperación de Balakliya y remitió las preguntas sobre el particular al ministerio de Defensa.

Pero Vitaly Ganchev, el funcionario instalado por Rusia en la región de Járkiv, dijo el viernes que “en efecto, Balakliya no está bajo nuestro control”. Añadió que se libraban “combates intensos” en la ciudad, donde las fuerzas rusas trataban de expulsar a las ucranianas.



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