Internacional - Seguridad y Justicia

Zonas ocupadas en Ucrania celebran último día de referendo

2022-09-27

El referendo en las zonas ocupadas por Rusia en Ucrania, cuyo resultado se espera que sea una...

Por ADAM SCHRECK y JON GAMBRELL

KIEV, Ucrania (AP) — El martes se celebraba el último día de votaciones en las regiones ocupadas por Rusia en Ucrania, un referendo que se espera que sirva de pretexto para su anexión por parte de Moscú y que ha elevado la tensión entre el Kremlin y Occidente en medio de las advertencias rusas de que podría recurrir a las armas nucleares.

La anexión formal de las zonas capturadas en el este de Ucrania, que podría producirse el mismo viernes, establece un escenario para una nueva fase, posiblemente peligrosa, tras siete meses de guerra, con Rusia advirtiendo a Occidente de que, a partir de entonces, las defenderá como parte de su territorio y podría recurrir a las armas nucleares para protegerlas.

Ante los recientes y humillantes reveses de las fuerzas del Kremlin en el campo de batalla, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, está empleando la consulta para tratar de obligar a Kiev a frenar su contraofensiva. Si no lo hace, el Kremlin ha advertido que Ucrania se enfrentará a una devastadora escalada del conflicto, hasta el posible uso de su arsenal nuclear.

Dmitry Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, una entidad presidida por Putin, lanzó el martes la amenaza más explícita hasta la fecha.

“Imaginemos que Rusia se ve obligada a utilizar el arma más poderosa contra el régimen ucraniano que ha cometido un acto de agresión a gran escala, que es peligroso para la propia existencia de nuestro Estado”, escribió Medvedev en su canal en una app de mensajería. “En ese caso, creo que la OTAN evitará inmiscuirse directamente en el conflicto”.

Kiev y sus aliados occidentales han calificado las conversaciones nucleares del Kremlin de tácticas amenazantes.

Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, respondió a las insinuaciones nucleares de Putin la semana pasada. En declaraciones a la televisora NBC el sábado, señaló que Rusia pagaría un precio elevado, aunque no especificó cuál, si cumple su amenaza de emplear armas nucleares en la guerra en Ucrania.

La guerra de Ucrania sigue acaparando la atención mundial ya que causa una escasez y un alza de precios generalizadas, no solo de alimentos sino también de energía; una inflación que dispara el costo de la vida en todas partes y una creciente desigualdad global. Las conversaciones sobre la guerra nuclear no han hecho más que agravar la preocupación.

La miseria y las dificultades suelen ser el legado de la ocupación rusa en las zonas recuperadas por las fuerzas de Kiev. Algunas personas estaban sin gas, electricidad, agua corriente o internet desde marzo.

La guerra ha causado una crisis energética en gran parte de Europa Occidental, y las autoridades alemanas consideran que la interrupción de los suministros rusos es una jugada de poder por parte del Kremlin para presionar a Europa sobre su respaldo a Ucrania.

El referendo en las zonas ocupadas por Rusia en Ucrania, cuyo resultado se espera que sea una victoria para Moscú, ha sido calificado de farsa por Kiev y muchos otros países.

La consulta de cinco días, que pregunta a los residentes si quieren que sus regiones formen parte de Rusia, ha sido todo menos libre o justa. Decenas de miles de residentes habían huido de las regiones debido a la guerra y las imágenes compartidas por quienes se quedaron mostraban a soldados rusos armados yendo puerta por puerta para presionar a los ucranianos para votar.

El martes, las urnas se trasladaron a centros de votación.

Con la espalda contra la pared por los éxitos ucranianos en combate, los medios rusos especularon también con que Putin pueda dar continuidad a la orden de movilización parcial decretada la semana pasada declarando la ley marcial y cerrando las fronteras a todos los hombres en edad de combatir.

La movilización ha desencadenado un éxodo masivo de hombres y provocó protestas en muchas regiones y episodios violentos ocasionales. El lunes, un hombre disparó contra una oficina de alistamiento en una ciudad de Siberia e hirió de gravedad al jefe de reclutamiento local. La balacera se produjo tras varios ataques incendiarios contra otras oficinas.

En la última medida para frenar la oleada salidas del país para evitar la movilización, los funcionarios rusos declararon que planean montar una oficina de alistamiento justo en la frontera con Georgia, una de las principales rutas de salida.

En un intento por calmar la indignación pública, numerosas autoridades y legisladores rusos han reconocido que se cometieron errores durante la movilización, cuando las oficinas de reclutamiento llamaron a gente al azar sin experiencia militar que no debían ser convocados, y prometieron corregirlo rápidamente.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, volvió a criticar el lunes la movilización rusa como “un intento por proporcionar a los comandantes sobre el terreno un flujo constante de carne de cañón”.

Zelenskyy prometió que su ejército redoblará los esfuerzos para recuperar “todo el territorio de Ucrania” y tiene planes para contrarrestar los “nuevos tipos de armas” empleadas por Rusia.

Pese a la celebración de los referendos, las fuerzas rusas han mantenido los ataques en toda Ucrania. Durante la noche, misiles rusos alcanzaron objetivos en el sur de Zaporiyia y Mykolaiv, donde causaron daños en edificios residenciales y otros lugares, explicaron las autoridades.



Jamileth