Mercados Bursátiles

Las acciones no son billetes de lotería

2009-06-22

El escenario bursátil muestra "un optimismo nervioso, una inseguridad y una necesidad...

José Manuel Rodríguez Solar

Las expectativas sobre el mercado accionario mexicano son casi similares a la tendencia general que llevan los demás mercados internacionales que mantienen una tendencia bajista como característica.  Este hecho hace que los inversionistas que se mantienen afuera de la bolsa de valores estén esperando una corrección del mercado para comprar. Es bien sabido que los inversionistas avispados compran cuando en el mercado caen los precios de las acciones, y venden cuando suben. El mayor apoyo para al mercado bursátil para contener la caída han sido las compras estratégicas de las Afores y las inversiones institucionales. Este soporte ha sido la razón poderosa para levantar los precios y evitar que las acciones sigan cayendo.

Por lo tanto, ante la incertidumbre que genera la crisis económica y financiera, en la que nos dicen que los efectos mayores todavía están por verse, estos pronósticos negativos no son un aliciente para invertir ahora, sobre todo si todavía pueden esperarse mejores oportunidades a niveles más bajos. La próxima semana se cierra el segundo trimestre del año y a partir de entonces se comenzarán a conocer los resultados de las empresas emisoras que nadie espera que la mayoría de ellos sean positivos, especialmente cuando se van a reflejar en los estados financieros los efectos perjudiciales de la emergencia sanitaria que acabamos de pasar y que originó el paro de labores y la contracción de actividades y operaciones de las empresas.

El escenario bursátil muestra "un optimismo nervioso, una inseguridad y una necesidad desesperada de creer que lo peor ya pasó".  Esta opinión la comparten muchos analistas de los mercados bursátiles. También en otro sector priva la cautela y la paciencia para esperar señales que proporcionen confianza y seguridad, especialmente después de los grandes sustos que ha habido, sin pasar por alto la fuerte devaluación que han tenido la mayor parte de las acciones de aquellos inversionistas que están atrapados y que han preferido esperar la recuperación de sus valores antes que hacer efectivas las pérdidas.

Pero tampoco debemos pensar que todas las acciones se van a comportar conforme a la tendencia general.  Desde luego que habrá excepciones y de tal forma algunas, muy contadas, de manera aislada, pueden verse favorecidas por razones particulares de su giro y del sector en el que están, como suponemos que va a suceder con las empresas constructoras que van a recibir un gran apoyo gubernamental mediante la canalización de recursos para obras de inversión en infraestructura, tales como obras públicas de carreteras, presas y sobre todo en el sector petrolero: la nueva refinería, exploraciones, perforaciones, etc.

También en unos cuantos días se conocerán las licitaciones y asignaciones para ejercer el magno presupuesto que tiene destinado el gobierno. Entre las que ya se sabe que saldrán favorecidas se encuentran ICA, IDEAL, GCARSO,  CEMEX, las que podrían salir fuera de los pronósticos pesimistas que todavía persisten para la mayoría de las demás emisoras.

Los inversionistas deberán ser más selectivos y analíticos y comenzar por tomar sus propias decisiones y no dejarse influir por opiniones y sugerencias especulativas. También vale la pena considerar expectativas de largo plazo para no verse apurados ni ansiosos en caso de que la recuperación se dilate. Menos aún podemos condicionar los resultados para el corto plazo.

Así como hay inversionistas frustrados y amargamente decepcionados con sus acciones, así también hay otros que han aprovechado la crisis para hacer compras estratégicas y lograr resultados asombrosos en el corto plazo, aprovechando las caídas vertiginosas de no menos de una docena de acciones y que así como se derrumbaron aceleradamente también así se volvieron a levantar: COMERCI, CITIGROUP, CEMEX,  GMEXICO, GEO, PEÑOLES, GNORTE, entre las más notables.

El caso más asombroso y espectacular fue el derrumbe de las cotizaciones de Comercial Mexicana (COMERCI) que llegaron a valer tan sólo 20 centavos, desde los 33.84 pesos que se encontraba un par de meses antes (-95 %).  Luego de los 20 centavos hace 6 meses, hoy se cotiza en 7.45 pesos, lo que representa un incremento del 3,625 %. Así como unos pierden, otros ganan, pero finalmente se gana o se pierde cuando se venden las acciones, en uno u otro caso, cuando se liquidan las inversiones.

Hay que tener presente que las acciones no son billetes de lotería que juegan en un solo sorteo ni tampoco tienen fecha de caducidad ni son pronósticos deportivos. Son inversiones que pueden resultar de corto, mediano o largo plazo. Al largo plazo con metas prudentes difícilmente se puede perder o dejar de ganar menos que en otras inversiones; y hay casos como los que ya señale en que las ganancias se pueden presentar en el mediano o muy corto plazo, todo depende si las compramos cuando estaban en su punto más alto, más bajo o intermedio.

Recuerde una regla de oro: hay que comprar cuando las acciones se encuentran en sus más bajos niveles y vender cuando repuntan más allá de nuestras expectativas. Ahora, en algunos casos, se están dando algunas oportunidades.

El índice de la bolsa es una especie de termómetro que mide la temperatura y saca un promedio general del mercado. No mide la temperatura particular de cada una de las acciones.



JMRS

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