Reportajes

Las 'maras', eje de la violencia criminal en El Salvador y Centroamérica

2009-09-03

Las pandillas con mayor número de miembros son la Mara Salvatrucha o MS-13 y su...

San Salvador, (AFP) - Las violentas pandillas o 'maras', cuyos miembros se cuentan por miles en El Salvador, son responsables de 60% de los homicidios cometidos en el país, además de extorsionar a comerciantes y traficar con armas y drogas.

A diario, unas 12 personas son asesinadas en El Salvador, donde el miércoles fue muerto a tiros el fotógrafo francoespañol Christian Poveda, autor de un documental sobre las maras que había sido amenazado por los pandilleros.

Las pandillas con mayor número de miembros son la Mara Salvatrucha o MS-13 y su acérrima rival la Mara 18 o M-18, que juntas reúnen a unos 11,000 miembros, aunque la policía cree que la cifra podría llegar a los 18,000.

Las pandillas, llamadas maras por el diminutivo de 'marabunta', nombre de unas hormigas devoradoras en la Amazonia brasileña, surgieron en El Salvador durante la guerra civil (1980-1992) como grupos de jóvenes a que se disputaban "territorios" en barrios y aldeas del país.

En ese entonces existían maras como la "Mara Máquina", la "Mara Gallo" y "La Fosa", que además se dedicaban a cometer asaltos para obtener dinero para su subsistencia.

Sin embargo, la guerra civil hizo que miles de salvadoreños emigraran a Estados Unidos, donde algunos comenzaron a aprender el funcionamiento de pandillas que operaban, principalmente, en calles de Los Angeles.

A mediados de la década de 1980, grupos de latinoamericanos, principalmente mexicanos, formaron la Mara 18, cuyo nombre proviene de la Calle 18 de la ciudad californiana.

De igual forma, salvadoreños junto a otros centroamericanos, principalmente hondureños y guatemaltecos, conformaron la Mara Salvatrucha o MS-13, cuyo número proviene de la Calle 13 de Los Angeles.

Tras el término de la guerra civil en 1992, muchos salvadoreños comenzaron a ser deportados de Estados Unidos, algunos de ellos con antecedentes penales, entre los que figuraban pandilleros.

En El Salvador los pandilleros deportados comenzaron a formar "clicas" o células de Mara Salvatrucha y de la Mara 18 con jóvenes en barriadas pobres, desplazando a las antiguas pandillas locales.

Según Christian Poveda, autor de "La vida loca", documental que se estrenará en Francia el próximo 30 de septiembre, las maras cuentan con 50,000 miembros en Estados Unidos, 35,000 en Honduras, 15,000 en Guatemala y 15,000 en El Salvador.

En abril del 2005 cinco países centroamericanos, además de México y Estados Unidos, celebraron una cumbre para coordinar políticas contra este fenómeno.

Pero hubo pocos resultados y las organizaciones no gubernamentales (ONG) critican a los gobiernos por sus estrategias represivas y defienden una visión social del problema, en una región en donde 35 millones de personas (el 70% de la población) vive en situación de pobreza.

"Está claro que la represión no funciona porque el número de maras y de muertos entre los jóvenes aumenta cada día", afirmaba Christian Poveda.



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