Reportajes

Revés para Al Qaeda por elevada participación sunita en la elección iraquí

2010-03-08

Las autoridades iraquíes, al igual que la ONU, Estados Unidos y otros países,...

Mehdi Lebouachera /AFP

Bagdad.- La elevada participación de los sunitas en las elecciones legislativas de Irak supone un revés para Al Qaeda que, contrariamente a lo ocurrido en los comicios de 2005, fracasó en su intento de intimidar a esta comunidad mediante amenazas y bombas.

El domingo, desde el comienzo de la jornada electoral, Bagdad fue sometida a una lluvia de obuses y cohetes, más de 70 proyectiles disparados por la mañana, que causaron la muerte de 38 personas y decenas de heridos.

Sin embargo, Al Qaida no logró penetrar en las ciudades iraquíes para cometer atentados suicidas de gran alcance debido a la gran eficacia del plan de seguridad.

Incluso en sus antiguos bastiones, como la ciudad de Faluya, Al Qaeda no logró infiltrar kamikazes, debiendo limitarse a bombardearla desde lejos sin poder ejecutar las amenazas proferidas antes de las elecciones.

"El que salga de casa para participar (en los comicios), desafiando la ley de Dios y sus advertencias claras, se expone a su ira y a todo tipo de armas de los muyaidines", había dicho un amenazante comunicado de Al Qaeda difundido dos días antes de los comicios.

Insensibles a las amenazas, los sunitas concurrieron a votar en forma masiva.

Las regiones pobladas mayoritariamente por sunitas registraron altos índices de participación: 70% en Diyala y Salheddin, 61% en Al Anbar y 67% en Ninive.

"La participación de los sunitas es una etapa mayor en la derrota de Al Qaeda a pesar de las amenazas y las violencias", indicó a la AFP Hamid Fadel, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Bagdad.

"Los sunitas concurrieron a votar, demostrando su apego a Irak y a la democracia. Ese voto es una prueba de que son una parte muy importante del proceso político", agregó Fadel.

Las autoridades iraquíes, al igual que la ONU, Estados Unidos y otros países, afirmaron en forma unánime que ese voto era una victoria para la democracia iraquí y al mismo tiempo una derrota vergonzosa de los insurgentes.

"Los iraquíes concurrieron a votar en forma numerosa, mostrando su firme determinación a impedir que los terroristas destruyan su deseo de participar en la elección de sus dirigentes", dijeron en un comunicado común el embajador de Estados Unidos, Christopher Hill, y el comandante de las fuerzas norteamericanas en Irak, Ray Odierno.

Tres años después de haber sido derrotada militarmente, en una ofensiva lanzada en 2007, Al Qaeda sufrió una nueva derrota, esta vez política e ideológica, al quedar en evidencia que no representan una alternativa en las zonas sunitas.

"Esta jornada representa la victoria de la razón sobre la confrontación y la violencia. Los iraquíes han hecho historia y superado una importante etapa en el camino de la reconciliación nacional", declaró por su parte Ad Melkert, representante especial de la ONU en Irak.

"Los que desean recurrir a la violencia son los verdaderos derrotados de las elecciones", agregó Melkert.

"La participación de los sunitas era uno de los desafíos de una elección que debía marcar su retorno a la escena política, de la cual habían sido marginados en 2005, cuando habían boicoteado las elecciones legislativas".

Amargados por haber perdido el poder que ejercían desde la fundación de Irak en 1920, los sunitas se habían sumado en un primer momento a la insurrección antinorteamericana pero tiempo después varios jefes tribales importantes rompieron la alianza con los militantes de Al Qaeda considerados demasiado sanguinarios.

Sin embargo, Estados Unidos advirtió contra un exceso de optimismo.

"Sabemos que Irak va a enfrentar días muy difíciles y que probablemente haya más violencia", declaró el presidente norteamericano, Barack Obama.



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