Internacional - Política

Ahmadineyad acusa a EU de la proliferación y pide nuevo orden mundial

2010-04-17

Javier Martín

Teherán, (EFE).- El pulso que Irán y Estados Unidos libran a causa del programa atómico iraní se enconó hoy durante la inauguración de un foro internacional sobre desarme nuclear en el que Teherán responsabilizó a Washington de la carrera armamentística nuclear y pidió la reforma del sistema internacional.

En una aparente réplica de la conferencia mundial convocada esta misma semana por el Presidente norteamericano, Barack Obama, el régimen iraní logró congregar a una treintena de países para sugerir la creación de un "grupo independiente" con plenos poderes de la ONU que dirija y controle el desarme nuclear del mundo.

Asimismo, abogó por la reforma del "injusto" Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y la salida de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) de aquellos estados que hayan utilizado armas nucleares o amenacen con hacerlo.

El principal destinatario del mensaje era Estados Unidos, nación a la que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, acusó este sábado de haber abierto la espita de la amenaza nuclear mundial.

"Estados Unidos es el único país del mundo que ha utilizado armas nucleares y amenaza con volverlo a hacer", afirmó Ahmadineyad en alusión a los bombardeos norteamericanos sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial.

"El uso de las armas nucleares es la principal razón de la carrera nuclear... Aquellos que poseen armas nucleares son los mismos que llevan a otros a proliferar", agregó el mandatario, quien acusó a Washington de poseer "la mitad de las armas nucleares que existen en el mundo" y de haber ayudado a Israel a conseguirlas.

Ahmadineyad también apeló a otros destinatarios, países emergentes como Brasil y Turquía, que han expresado tanto su apoyo al desarrollo pacífico del programa nuclear iraní como su ambición de renovar el equilibrio mundial que emergió de la Segunda Guerra Mundial.

En busca de aliados sólidos, el mandatario iraní criticó con dureza a la ONU, a la que acusó de haber fracasado en su misión de salvaguardar la paz en el mundo, y pidió la reforma del "injusto y antidemocrático sistema de veto" del Consejo de Seguridad, que también desean otros estados.

Ahmadineyad sugirió que se anule o que se extienda a países tanto de Latinoamérica como Asia.

"Las guerras, las agresiones, la ocupación, las amenazas, las armas nucleares, las armas de destrucción masiva y las políticas expansionistas de ciertos países amenazan la seguridad internacional y regional", subrayó.

En la defensa de su controvertido programa nuclear y del fin del actual orden mundial, el mandatario iraní arremetió igualmente contra la estructura del OIEA y apostó por la revisión del TNP, del que su país es signatario.

Gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos a la cabeza, acusa a Irán de ocultar, bajo su programa civil, otro de naturaleza clandestina y ambiciones bélicas cuyo objetivo sería la adquisición de un arsenal atómico, alegación que Teherán rechaza.

Meses atrás, el OIEA elaboró un informe en el que asegura que no puede confirmar la posible vertiente bélica del programa iraní pero tampoco solventar totalmente las dudas que se ciernen sobre el fin último del mismo.

Estados Unidos trata de consensuar nuevas sanciones contra el régimen iraní para tratar de frenar su ambiciones nucleares, medida que de momento se topa con la renuencia de algunos estados como China

Ahmadineyad volvió hoy a acusar al OIEA de utilizar una "doble vara de medir", ya que nunca ha redactado un informe sobre el programa nuclear norteamericano "ni tiene intención de hacerlo".

"Esperar que aquellos países que tiene derecho de veto y son al mismo tiempo los mayores vendedores de armas nucleares salvaguarden la seguridad y desarmen a otros es ilógico", dijo el mandatario en aparente respuesta las conclusiones de la conferencia auspiciada por Obama en Washington.

Por ello, el presidente iraní sugirió la formación de "un grupo independiente de países", con plenos poderes otorgados por la Asamblea General de la ONU, que dirija y supervise la destrucción del arsenal nuclear mundial.

Asimismo, abogó por la reforma de algunos capítulos del TNP, que en su opinión son aprovechados por los que denominó "estados acosadores" para salvaguardar sus intereses.

"La gran mentira de Occidente es haber equiparado la energía nuclear, limpia y barata, con las peligrosas armas atómicas, y aprovechar esta falacia para presionar a otros países y monopolizar el uso de la energía nuclear", destacó.

"La era de la bomba nuclear ha pasado. Amenazar con usarlas no es ya efectivo", concluyó.



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