Internacional - Finanzas

Una estrategia clave pierde su atractivo

2012-10-17

Pero a medida que los bancos centrales recortan las tasas para combatir la desaceleración de...

Por ALEXANDRA FLETCHER, WSJ

La caída de las tasas de interés a nivel mundial ha perjudicado una popular estrategia de compraventa de divisas, obligando a los inversionistas a afinar sus apuestas.

En la estrategia, conocida como "carry-trade", los inversionistas toman prestado dinero en divisas de países en los que las tasas de interés son bajas y las intercambian por divisas de países en donde las tasas son altas, embolsando la diferencia. Esta clase de transacciones fueron una fuente confiable de ganancias a medida que la brecha entre las tasas de interés era relativamente amplia.

Pero a medida que los bancos centrales recortan las tasas para combatir la desaceleración de sus economías, la diferencia se ha estrechado, al igual que las ganancias de los inversionistas.

Los inversionistas de divisas están reconsiderando el "carry-trade" y utilizando una mayor variedad de monedas—incluso algunas más riesgosas—y están constantemente comprando y vendiendo. Tradicionalmente, los retornos de los "carry trades" se habían acumulado a lo largo de semanas y meses y los inversionistas se habían inclinado hacia divisas estables y líquidas.

"Este año, los mejores retornos han venido para aquellos que han sido capaces de navegar las oscilaciones del mercado", dice Michael DePalma, director de inversión de estrategias cambiarias de AllianceBernstein, en Nueva York.

DePalma recomendó transar canastas de divisas en vez de un par. Dijo que las monedas asiáticas que los inversionistas antes solían vender, como el won coreano y el baht tailandés, ahora ofrecen retornos sólidos frente al dólar. El banco central de Tailandia redujo las tasas de interés por última vez en enero a 3%. El Banco de Corea recortó el jueves pasado su tasa de referencia por segunda vez en el año para dejarla en 3% y los economistas esperan que las tasas se mantengan estables hasta fin de año. El won acumula un alza de 4% frente al dólar en lo que va del año y el bhat de 3%.

Jaco Rouw, gerente se inversión de ING Investment Management en Ámsterdam, que gestiona un portafolio de aproximadamente 293.000 millones de euros (US$377.000 millones), no ha modificado su estrategia de "carry-trade", pese a que los retornos han sido casi nulos desde 2010. Esto se compara con una ganancia de 75% desde 1998.

Rouw cree que el "carry-trade" se ha convertido en la víctima de su propio éxito: puesto que un mayor número de inversionistas recurren a una reserva cada vez menor de monedas de retornos altos, existe una mayor probabilidad de que las divisas se sobrevaloren, poniendo límites a futuras ganancias, señala. "Tomará un año o dos de malos retornos para despoblar el mercado antes de que el "carry-trade" vuelva a ser una opción fácil", manifestó.

David Bloom, responsable global de intercambio de divisas en HSBC Holdings PLC en Londres, pronunció "muerto" al "carry-trade" en una nota de investigación, provocando un debate entre los operadores.

"La influencia del carry en el intercambio de divisas ha disminuido conforme las tasas globales se aproximan a cero", escribió. Los operadores, ahora tienen que predecir como el estímulo provisto por los bancos centrales en la forma de compra de bonos afectará los tipos de cambio y las implicaciones de tales acciones son "mucho más ambiguas", indicó.

La tasa de referencia del Banco Central Europeo se ubica en 0,75%, pero su tasa de depósito—la cantidad de interés que el banco paga a depositantes de efectivo—fue recortada a 0% en julio. Algunos analistas creen que es posible que podría incluso llegar a territorio negativo.

Otros países también están bajando las tasas. Brasil redujo la semana pasada su tasa de interés un cuarto de punto porcentual a 7,25%. El real era uno de los blancos más populares de "carry-trade" cuando su tasa de referencia estuvo 12 puntos porcentuales por encima de la tasa de referencia de EE.UU. a mediados del año pasado. Desde entonces, el banco central brasileño ha recortado las tasas en 10 ocasiones.



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