Internacional - Política

Congresistas de EU aprenden español en esfuerzo para atraer a los votantes hispanos

2016-01-13

"Eso es lo que he oído, pero supongo que me perdí alguna palabra",...

Kristina Peterson e Issac Stanley-Becker, The Wall Street Journal

WASHINGTON- En un debate durante su última campaña, David Valadao enfrentó una pregunta sobre educación. El representante republicano por California declaró que estaba a favor de una mayor participación local en el sistema escolar. Pero la pregunta, realizada en español, no se refería exactamente a la educación tradicional.

"Eso es lo que he oído, pero supongo que me perdí alguna palabra", recordó Valadao. "Alguien me dijo más tarde: ¿Sabes que te preguntaron acerca de la educación sexual? dije: No, no me había dado cuenta".

En momentos en que algunos de los candidatos presidenciales del Partido Republicano están compitiendo para ver quién toma la postura más dura contra la inmigración ilegal, Valadao y un grupo cada vez mayor de republicanos están a menudo hablando literalmente otro idioma: español. El martes por la noche, el representante de Florida Mario Díaz-Balart presentó en español la respuesta oficial republicana al discurso del Estado de la Unión del presidente Barack Obama, promovido en Twitter con el handle @GOPEspanol.

Durante la campaña presidencial republicana, tanto Donald Trump como el senador por Texas Ted Cruz dijeron que quieren extender el muro en la frontera con México. Cruz y el senador Marco Rubio de Florida han intercambiado ataques sobre sus posturas sobre inmigración, y el presidente de la Cámara baja, el republicano de Wisconsin Paul Ryan, ha dejado en claro que aquella no abordará el tema migratorio antes de 2017, como muy pronto.

En un esfuerzo por mostrar una postura más acogedora a los votantes hispanos, un grupo legisladores republicanos y demócratas están recurriendo al programa de enseñanza de idiomas Rosetta Stone, a profesores de idiomas y cursos de inmersión para aumentar su dominio del español y conectarse con una comunidad que sienten que podría darle la espalda al Partido Republicano en las elecciones nacionales.

"Me duele, no hay duda al respecto", dijo el representante republicano por Colorado Mike Coffman respecto al tono empleado por muchos de los aspirantes a la Casa Blanca. "Hay una narrativa instalada sobre que los republicanos no solo están en contra de la inmigración ilegal sino de todos los inmigrantes", dijo Coffman, que comenzó a aprender español en enero de 2013, cuyo distrito, rediseñado en 2012, incluye una 20 % de población hispana. "Fue muy importante para mí para romper esa narrativa".

A medida que los votantes hispanos se convierten en una parte cada vez mayor del electorado en la campaña de 2016, los legisladores de ambos lados del pasillo del Congreso están retomando lo que dejaron de lado en su educación formal.

"Tomé algunas clases [de español] en la escuela secundaria", dijo Valadao, que creció hablando portugués e Inglés y ahora está afilando el idioma de Cervantes. "Yo no diría que aprendí mucho [en la escuela]".

Aproximadamente una docena de republicanos de la Cámara de Representantes hablan español con fluidez, mientras que otro puñado está aprendiendo, según dicen sus colaboradores. Esta cifra es superior al otro lado del pasillo: la mayoría del Caucus Hispano del Congreso (compuesto por 25 representantes demócratas y el senador por Nueva Jersey Bob Menéndez) hablan español, al igual que un grupo de ex voluntarios del Cuerpo de Paz y otros demócratas.

Para algunos republicanos, entre ellos Coffman, hablar español se ha convertido en una habilidad preciada para desplegar mientras recorren las circunscripciones, charlan con Univision o se entreveran en debates. En su última campaña, Coffman participó en un debate en español en Colorado. "Así es: estos dos tipos blancos aceptaron y respondieron preguntas en español durante 30 minutos", escribió Fox News de Denver acerca del evento.

Coffman dijo que postergó el debate hasta el final de la campaña. "Fue el 30 de octubre, en caso de que fracasara estrepitosamente". Aunque Coffman admitió pasar más tiempo mirando sus notas que su oponente, dijo que está dispuesto a repetir la experiencia este año.

"Parece que mi oponente en este momento no habla español, pero ese no es mi problema", dijo de su rival demócrata, la líder de la minoría en el Senado estatal, Morgan Carroll, quien a su vez dijo en un correo electrónico que habla español, pero no con fluidez.

Para pulir sus habilidades, Coffman estudia con un tutor colombiano dos horas todos los domingos, practica con libros de gramática y Rosetta Stone y charla con sus colegas hispanohablantes nativos en la Cámara durante la semana.

Coffman "conjuga bien los verbos", dijo el representante republicano por Florida Carlos Curbelo, un hablante nativo que el año pasado estuvo a cargo de dar la respuesta republicana en español al discurso del Estado de la Unión. Señaló, sin embargo, que el Coffman podría mejorar su vocabulario. "A veces no puede encontrar la palabra adecuada".

Los legisladores forzados a intercalar sus clases de español en medio de sus luchas políticas durante la mayor parte del año pueden relajarse un poco más en agosto, cuando el Congreso está en su receso anual. Tanto republicanos como Coffman y el representante de California Jeff Denham y demócratas viajaron a México durante el verano para ahondar en clases intensivas de inmersión en español.

El representante demócrata de California Mark Takano, cuyo distrito es casi 56% hispano, asistió a este curso en México durante dos semanas este año, después de haber estado una semana el año anterior. La demócrata de Illinois Jan Schakowsky, quien toma clases semanales de español junto con Takano en su oficina, fue con su esposo al mismo curso de inmersión cerca de Cuernavaca, México.

Schakowsky dijo que su marido pone mucho empeño para aprender. "Un día que estaba tratando de hablar de la lluvia [y en lugar de usar esta palabra usó la palabra] huevos... realmente estaba haciendo un esfuerzo".

Denham dijo que su fluidez en español, puesta punto con clases semanales, le ha permitido aparecer en los medios en español.

"Muchos hispanos reciben sus noticias a través de medios de comunicación en español", dijo. "Estamos perdiendo segmentos enteros de la población si somos incapaces de comunicarnos".

Por supuesto hay límites, incluso para los políticos con la mejor dicción a qué tanto pueden atraer a la comunidad hispana. El candidato presidencial republicano Jeb Bush habla español con fluidez y tiene a la venta una "guaca bowle" de US$75 en su sitio web. A pesar de ello, fue criticado—incluso por su hijo—por registrarse de forma accidental como hispanos en su formulario de inscripción electoral de 2009.

En esa ocasión, Bush tuiteó diciendo que había sido un error. "No creo que haya engañado a nadie".



LAL