Internacional - Política

Donald Trump no convence a ninguno de los ex asesores económicos de la Casa Blanca

2016-10-05

El candidato presidencial republicano Donald Trump, que ha roto con muchas de las posiciones...

Por Ben Leubsdorf, Eric Morath y Josh Zumbrun, The Wall Street Journal

El candidato presidencial republicano Donald Trump, que ha roto con muchas de las posiciones tradicionales de su partido sobre política económica, no tiene el apoyo de ninguno de los economistas que han asesorado a los presidentes de Estados Unidos durante el último medio siglo.

The Wall Street Journal contactó en agosto a los 45 ex miembros del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca que aún viven y que sirvieron bajo los últimos ocho presidentes, desde Richard Nixon, para obtener sus puntos de vista sobre las elecciones presidenciales de este año.

Entre los 17 economistas nominados por presidentes republicanos que respondieron a las preguntas del diario, ninguno dijo que apoyaba a Trump. Seis dijeron que no lo apoyan y 11 se negaron a expresar su posición en un sentido u otro. Otros seis no respondieron a repetidos mensajes. Entre los 21 demócratas que respondieron, 14 dijeron que apoyaban a la candidata demócrata Hillary Clinton, ninguno dijo se oponía a ella y siete se negaron a expresar una posición. Un economista designado por un presidente demócrata no respondió a los mensajes.

Larry Kudlow, comentarista y analista económico conservador que sirve como asesor informal a la campaña de Trump, dijo el jueves que el empresario neoyorquino “tiene un muy buen grupo de economistas que apoyan sus políticas y que en particular apoyan sus políticas de reforma fiscal” y que no figuran entre los ex miembros del Consejo.

Trump dice que quiere una “reducción de impuestos significativa” y ha expresado su hostilidad hacia los acuerdos de libre comercio, prometiendo un fuerte cambio en la política comercial de EU para, según el candidato, revivir las manufacturas nacionales. A principios de este mes, anunció un consejo asesor de política económica formado en gran medida por ejecutivos del sector inmobiliario y financiero.

“No es que no tenga ningún tipo de asesoramiento de expertos”, dijo Kudlow.

En la encuesta del diario, algunos ex miembros del Consejo expresaron inquietud acerca de las políticas en contra del libre comercio propugnadas por ambos candidatos.

“He conocido personalmente a cada presidente republicano desde Richard Nixon”, dijo el economista de la Universidad de Harvard Martin Feldstein, que presidió el Consejo durante el gobierno de Ronald Reagan. “Todos ellos mostraron una comprensión real de la economía y los asuntos internacionales... Donald Trump no tiene esa comprensión y no parece estar preocupado por ello. A mi juicio, eso lo descalifica”.

La mayoría de los economistas demócratas manifestaron abiertamente su apoyo a Clinton. “Creo que es la candidata más calificada en términos de temperamento, inteligencia, liderazgo y propuestas de políticas”, dijo Christina Romer, economista de la Universidad de California en Berkeley que presidió el Consejo durante el gobierno de Barack Obama.

El Consejo de tres miembros, que fue establecido después de la Segunda Guerra Mundial, aconseja al presidente sobre política económica. Integrarlo suele ser un trampolín para posiciones de alto nivel de política económica. Antes de ser presidentes de la Reserva Federal, Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen presidieron el Consejo.

Para ganar el apoyo de Richard Schmalensee, decano emérito de la Escuela de Gestión Sloan del Instituto Tecnológico de Massachusetts, o MIT, y miembro del Consejo bajo el presidente George H. W. Bush, Trump “tendría que cambiar tanto muchas de sus posiciones como su naturaleza”, dijo.

Schmalensee agregó que planea votar por Clinton, al igual que Matthew Slaughter, decano de la Escuela de Negocios Tuck en Dartmouth College y miembro del Consejo durante el gobierno de George W. Bush.

Otros economistas republicanos que no siguen a Trump dijeron que se oponían a ambos candidatos. William Poole, nombrado por Reagan al Consejo, dijo que apoyará al candidato libertario Gary Johnson porque no podía concebir votar por Trump o por Clinton. Poole, quien es también ex presidente de la Fed de St. Louis, es ahora investigador principal en el Instituto Cato.

“Solo considerando la cuestión del comercio internacional, no soy partidario de ninguno de los dos”, dijo Jerry Jordan, académico adjunto del Instituto Cato, otro miembro nombrado por Reagan y ex presidente de la Fed de Cleveland, que también prefiere a Johnson. “Como economista [considero que] el libre comercio no es una cuestión partidaria, y que los dos partidos sean proteccionistas es [para mí] inaceptable. Hay un montón de otros problemas con ambos candidatos, pero, como economista, el tema comercial los descalifica a los dos”.

El economista de la Universidad de Harvard Gregory Mankiw, que presidió el Consejo bajo George W. Bush y que ha sido mencionado como un posible futuro presidente de la Fed, dijo recientemente en su blog que no apoyará a Trump.

“Tengo amigos republicanos que piensan que no habría nada peor que redoblar las políticas de Obama bajo [una presidencia de] Hillary Clinton. Y, como ellos, no soy partidario de la agenda de izquierda de un gran Estado y altos impuestos”, escribió Mankiw. “Pero se equivocan: las cosas podrían estar peor. Y temo que podrían estarlo bajo [un presidente] Trump”.

Varios economistas demócratas fueron mordaces sobre Trump y expresaron su apoyo a Clinton. Ella es “incomparablemente mejor que Trump, quien representa una amenaza para la economía y los valores fundamentales del país”, dijo el economista de la Universidad de Columbia Joseph Stiglitz, quien presidió el Consejo bajo la presidencia de Bill Clinton.

El economista de la Universidad de Yale William Nordhaus, que sirvió en el Consejo durante el gobierno de Jimmy Carter, expresó su preocupación por Trump, diciendo que algunas de sus propuestas “van desde lo peligroso a lo verdaderamente absurdo”, pero no llegó a expresar abiertamente su apoyo o su oposición a Clinton.

“[Clinton] tiene muchas propuestas sensatas”, dijo, pero al oponerse al acuerdo Transpacífico, “ha roto filas con otros presidentes demócratas desde Franklin D. Roosevelt, lo cual es un paso realmente preocupante porque es una de las pocas áreas donde los presidentes son poderosos”.

Algunos de los economistas que se negaron a expresar sus preferencias citaron empleos actuales que requieren que permanezcan neutrales —incluyendo a Yellen, actual presidenta de la Fed, que presidió el Consejo a finales de la década de los 90, y a Kristin Forbes, que sirvió en el Consejo a principios de 2000 y que hoy trabaja para el Banco de Inglaterra.



JMRS