Internacional - Finanzas

Al aproximarse la elección en EU, el nerviosismo de los inversionistas aumenta

2016-11-07

Un triunfo de Trump provocaría una fuga hacia activos de refugio en Estados Unidos y el...

Nick Timiraos, The New York Times

En los días previos a las elecciones presidenciales del martes en Estados Unidos, las encuestas predicen resultados ajustados, forzando a los inversionistas a sopesar dos posibles y dispares escenarios: la perspectiva de que el republicano Donald Trump pueda llegar a la Casa Blanca o que la demócrata Hillary Clinton arrase en las urnas, otorgando de paso a su partido el control del Senado.

El problema es que es prácticamente imposible prepararse para ambos desenlaces al mismo tiempo. “Esas son las dos cosas a la que los mercados simplemente no pueden asignarle un precio y que, por lo tanto, creen que no puede suceder”, dijo Jim Vogel, estratega de mercado de FTN Financial en Memphis, Tennessee.

Un triunfo de Trump provocaría una fuga hacia activos de refugio en Estados Unidos y el resto del mundo según muchos inversionistas, dada la incertidumbre que generaría en toda clase de temas, desde la política comercial hasta los nombramientos más importantes.

La mayoría de los inversionistas apuesta a una victoria de Hillary Clinton y cree que los demócratas tienen una buena probabilidad de lograr la mayoría del Senado, pero no de la Cámara de Representantes. Una avalancha de votos demócratas —cuyas perspectivas se han desvanecido con el reciente repunte de Trump en las encuestas— podría ejercer presión sobre las finanzas, las empresas financieras, las farmacéuticas, y las prisiones privadas.

Clinton ha encabezado las encuestas nacionales desde agosto, pero su ventaja se ha reducido en las últimas dos semanas, especialmente después de que la Oficina Federal de Investigación (FBI) anunciara el 28 de octubre que estaba revisando nuevos correos electrónicos relacionados con el servidor privado usado por Clinton cuando era Secretaria de Estado. El director del FBI, James Comey, indicó el domingo que la entidad terminó la revisión de los emails y no halló motivos para cambiar su decisión anterior de no recomendar acciones legales en su contra.

El anuncio del FBI tuvo un fuerte impacto el lunes en los mercados. El Promedio Industrial Dow Jones se disparó 371 puntos para cerrar en su nivel más alto desde el 10 de octubre. Las cotizaciones del petróleo y el dólar también repuntaron mientras que inversiones consideradas como un refugio seguro en medio de las turbulencias, como el oro y el yen, cayeron. El Índice de Volatilidad CBOE, conocido como VIX, retrocedió 17% el lunes luego de haber subido durante nueve jornadas consecutivas.

“Más allá de su opinión sobre los candidatos, no cabe duda de que una victoria de Clinton representa menos incertidumbre que una de Trump”, dijo David Kelly, estratega jefe global de J.P. Morgan Asset Management. “Los mercados detestan la incertidumbre, de modo que si un triunfo de Clinton parece más probable, entonces ese el alza que estamos viendo”.

Varios inversionistas y analistas señalaron que la decisión del FBI mejora las probabilidades de que Clinton llegue a la Casa Blanca y disminuye un poco la incertidumbre de que el ganador de las elecciones sea Trump.

Los mercados de apuestas y otros pronósticos implican que Clinton tiene dos veces más probabilidades de ganar que Trump, pero las posibilidades del republicano casi se duplicaron durante la semana pasada después del 28 de octubre. Clinton conserva una ventaja de cuatro puntos porcentuales sobre Trump según la última encuesta de Wall Street Journal/NBC.

“Me recuerda los días previos a ‘Brexit’”, dijo Tina Fordham, analista global de Citigroup Inc. en Londres, refiriéndose al plebiscito realizado en junio y por el cual Gran Bretaña decidió abandonar la Unión Europea.

La volatilidad del mercado en caso de una victoria de Trump podría ser particularmente turbulenta fuera de Estados Unidos. Por ejemplo, Europa se siente incómoda ante la ambivalencia de Trump con respecto a la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

“Aunque los gestores de dinero en Estados Unidos hayan previsto esto y tengan un plan, los inversionistas extranjeros, que todavía están con los nervios de punta por la sorpresa del ‘Brexit’, no están preparados en absoluto”, dijo Vogel.

Hace cuatro años, los mercados y las juntas directivas creían que el candidato del Partido Republicano, Mitt Romney, un ejecutivo de una empresa de private equity, tenía más probabilidades de recortar impuestos y limitar las regulaciones que el presidente Barack Obama. En los temas de impuestos, regulación y salud, Clinton ha prometido dar un paso a la izquierda de Obama.

Pero el resurgimiento de Trump en las últimas dos semanas ha provocado un descenso en los mercados, lo cual es especialmente sorprendente dada la afinidad tradicional de Wall Street con los republicanos. El S&P 500 ha caído durante nueve jornadas consecutivas.

Si Trump gana, las bolsas mundiales podrían caer entre 10% y 15%, y el peso mexicano podría descender 25%, según un trabajo de Justin Wolfers de la Universidad de Michigan y Eric Zitzewitz de Dartmouth College. Trump ha amenazado con anular los pactos comerciales e imponer aranceles a las compañías estadounidenses que trasladan empleos al extranjero.

Sobre la base de cómo los futuros de acciones han respondido a los cambios en los sondeos de opinión, los estrategas de Barclays PLC estiman que el mercado caerá entre 11% y 13% si gana Trump y que subirá entre 2% y 3% si lo hace Clinton.

A Los mercados “no les gusta” la fórmula republicana, dijo Lawrence Kudlow, quien asesoró a la campaña de Trump a elaborar su propuesta de reducción de impuestos, en una reciente entrevista radial con el candidato republicano al vicepresidente y gobernador de Indiana Mike Pence.

“Vas a tener que decirme por qué Wall Street no puede entender que [la presencia en la fórmula de] de un líder de negocios con políticas que estimulan el crecimiento todavía no es su opción”, respondió Pence.

Los inversionistas dijeron que la imprevisibilidad de Trump, subrayada por su retórica belicosa hacia los aliados de EU y a los propios políticos republicanos o su afirmación de que la Reserva Federal ha mantenido bajas las tasas de interés para ayudar a Clinton, inquieta a los mercados.

“¿Respetará la independencia de la Fed? ¿Habrá comentarios ligeros sobre [la posibilidad de] no pagar la deuda? Estas son cosas que los mercados no están acostumbrados a escuchar de los candidatos presidenciales”, dijo Andy Laperriere, estratega de política de la firma de investigación Cornerstone Macro. Trump ha dicho que su experiencia reestructurando las deudas de sus compañías, en la que los tenedores de bonos asumieron pérdidas, podría ser útil para hacer frente a la deuda nacional.

La incertidumbre sobre sus posibles designaciones también es alta. Las preguntas sobre quién estará a cargo de puestos económicos clave en ambos gobiernos podría agitar a los mercados después de las elecciones, pero la cuestión es mucho más aguda en el caso de Trump porque ha rechazado muchos nombres del establishment económico del Partido Republicano, poniéndose a la izquierda de Clinton en temas como comercio internacional y seguridad social.

“Cualquier candidato que venga de afuera [de la clase política] y que no busque el apoyo de las personas que podrían ser sus aliados, no hay base para saber qué puede pasar después”, dijo Vogel. “Tiene que haber mucho trabajo antes de que el gobierno de una persona externa [al sistema] sea reconocido por los mercados”.

Si gana Clinton, “sabemos quiénes son los jugadores”, dijo Kevin Grant, director ejecutivo de la firma especializada en finanzas CYS Investments Inc., en una conferencia de septiembre [pero en el caso de] una presidencia de Trump, realmente no tenemos idea en este momento”, dijo.

El control del Senado podría ser particularmente importante para la banca. El control demócrata del Senado podría envalentonar al ala progresista del partido para seguir una agenda reguladora más agresiva contra Wall Street, especialmente en la aprobación de los nominados a cargos públicos.

La continuación de un gobierno dividido, en el que un partido controla el poder ejecutivo y la oposición tiene mayoría en al menos una de las dos cámaras del Congreso, requeriría mucha negociación para lograr una aprobación incremental de medidas económicas. Pero fuera de un posible acuerdo para revisar los impuestos que las empresas estadounidense pagan en el exterior y utilizar los ingresos repatriados para financiar obras de infraestructura, las perspectivas de sancionar una legislación importante son escasas.

Los analistas de la corredora de valores Height Securities consideran que un contundente triunfo demócrata conduciría a una ola de ventas en los sectores biotecnológico y farmacéutico, aunque dijeron que la reacción sería “injustificada, imprudente y probablemente de corta duración”, porque los demócratas tendrían dificultades para lograr “una legislación hiperpartidista y agresiva en materia de salud”.

Otros sectores en riesgo incluyen los restaurantes y el comercio minorista, debido a la amenaza de un alza del salario mínimo y las firmas de servicios financieros, por una regulación más enérgica. Por el contrario, los temores de que mayores frenos a la tenencia de armas podrían ser positivos a corto plazo para los minoristas y fabricantes de armas de fuego, ya que mucha gente se apresuraría a comprar armas y municiones. Las acciones de energía, mientras tanto, podrían superar el desempeño del mercado si triunfa Trump, ya que éste se ha comprometido a revertir las regulaciones.



JMRS