Internacional - Finanzas

Las empresas sopesan el impacto del gobierno de Donald Trump

2016-11-10

En una carta abierta al presidente electo, un grupo de presidentes ejecutivos, incluidos los...

Por Marcelo Prince y Theo Francis, The Wall Street Journal

Ejecutivos alrededor del mundo regresaron a sus oficinas el miércoles en medio de un panorama político radicalmente diferente: la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, el segundo gran cambio para los negocios globales en los últimos meses después del voto del Reino Unido a favor de abandonar la Unión Europea, un proceso conocido como brexit.

Las empresas estadounidenses se preparan para una reformulación de los pactos comerciales y una potencial campaña en contra de trasladar operaciones al extranjero, junto con la promesa de menores impuestos y mayores gastos en infraestructura. Los ejecutivos de Asia y Europa dijeron que tenían la esperanza de que sus estrechos vínculos con la economía de EU superaran la agitación política y la acalorada retórica de la campaña.

En una carta abierta al presidente electo, un grupo de presidentes ejecutivos, incluidos los líderes de Boeing Co., Procter & Gamble Co. y United Technologies Corp., expresaron el miércoles una “necesidad urgente de restaurar la fe en la vital economía y las instituciones gubernamentales” del país.

Durante su campaña electoral, Trump criticó duramente a grandes corporaciones como Ford Motor Co. y United Technologies por trasladar trabajos y operaciones al extranjero. Por ejemplo, el entonces candidato prometió imponer tarifas de 35% sobre los automóviles importados a EU desde México.

“Somos conscientes de que habrá momentos en que no estamos de acuerdo con puntos específicos de las políticas importantes”, escribieron los presidentes ejecutivos en una carta organizada por la Asociación Nacional de Fabricantes, un importante gremio. “Creemos, sin embargo, que podemos ser constructivos... si podemos abordar situaciones desafiantes de buena fe”.

El Presidente electo ha criticado el comercio mundial, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, un pacto para reducir o eliminar los aranceles entre EU y otros 11 países, incluidos Chile, México y Perú. También ha criticado a China, el mayor socio comercial del país norteamericano.

“Esperamos que el presidente Trump sea más matizado que el candidato Trump”, dijo Jake Parker, vicepresidente de operaciones en China del Consejo Empresarial Chino-estadounidense.

Charlie Ergen, presidente ejecutivo de la empresa de televisión satelital Dish Network Corp., dijo que un gobierno de Trump podría traer apoyo bipartidista para el gasto en infraestructura, regulación menos estricta y un código tributario “más racional” que traería dinero del extranjero a EU “Usted tiene un montón de potenciales positivos para los negocios en general”, dijo Ergen.

La elección de Trump sacudió la industria estadounidense de la salud, proporcionando alivio a las farmacéuticas preocupadas por el espectro de controles de precios del gobierno, pero alimentando temores entre operadores hospitalarios y algunas aseguradoras de salud sobre la continuidad de la expansión del Medicaid (el seguro de salud del gobierno para las personas de bajos recursos) contemplada en la ley de salud de Obama. Esa disposición había generado más clientes para estas empresas.

Trump se ha comprometido a derogar la ley de salud asequible del presidente Obama, popularmente conocida como Obamacare, aunque muchos analistas piensan que es improbable que se anulen todos sus efectos. El presidente electo también apuntó a los altos precios de los medicamentos, insinuando medidas como la reimportación de drogas y dar al Medicare (el programa de seguridad social del gobierno para ancianos y personas discapacitadas) poderes para negociar los precios de los medicamentos.

Trump ha prometido gastar US$1,000 millones en proyectos de infraestructura, una posición que fue aplaudida por Caterpillar Inc., que también depende en gran medida de los mercados de exportación. “Tenemos mucho que hacer para construir nuestra propia infraestructura en este país, y estamos entusiasmados con algunas de las cosas que [Trump] ha dicho al respecto”, dijo Kathryn Dickey Karol, vicepresidenta de gobierno global y asuntos corporativos en Caterpillar .

Pero Martin Richenhagen, presidente ejecutivo del fabricante de equipos agrícolas Agco Corp., dijo que está preocupado por el reiterado apoyo que Trump le ha dado al proteccionismo comercial. “Sería una pesadilla si hacemos la vida difícil para las importaciones y las exportaciones”, dijo Richenhagen, quien estuvo en Alemania esta semana. “Tenemos que explicarle eso. Los europeos están muy preocupados”.

Trump ha propuesto reducir el impuesto corporativo de EU de 35% a 15%. Su plan también prevé una tasa impositiva única de 10% para las ganancias empresariales repatriadas, lo que ayudaría a financiar los proyectos de infraestructura. Cerca de US$2,4 billones en efectivo se encuentran en el extranjero en los balances de las empresas estadounidenses, protegidos de los impuestos a la renta estadounidenses porque las compañías han declarado que es poco probable que lo utilicen en el país norteamericano.

Trump ha dicho que planea instruir al representante comercial de EU para que tramite casos comerciales contra los chinos para castigarlos por presuntamente usar subsidios injustos para ayudar a sus compañías. Eso impulsó las acciones de productores estadounidenses como US Steel Corp. pero podría significar problemas para otros, desde Apple Inc. hasta Wal-Mart Stores Inc., que dependen de las fábricas en el país asiático.

La Federación Nacional de Minoristas está observando de cerca cómo Trump podría alterar el comercio transfronterizo, la política fiscal y las leyes laborales. “La cadena de suministro minorista es completamente global”, dijo el miércoles David French, vicepresidente sénior de relaciones gubernamentales del grupo. “Cualquier cosa que amenace el comercio de dos vías puede perjudicar a los minoristas y a los consumidores”, dijo French.

Las intenciones de Trump en materia de energía fueron claras: poner nuevamente en funcionamiento las minas de carbón, deshacer los subsidios para la energía renovable y poner fin a la participación de EU en los esfuerzos globales para detener el cambio climático.

Scott Sheffield, presidente ejecutivo de Pioneer Natural Resources Co., un importante productor estadounidense en el oeste de Texas, dijo que la eliminación de las onerosas regulaciones ayudaría a regresar al trabajo a empleados del sector petrolero que fueron golpeados duramente por el bajón de dos años de la industria. “Su mensaje sobre la generación de empleo fue lo que rompió la pared azul y atrajo votos de los demócratas en algunos estados”, dijo Sheffield.

Harold Hamm, presidente ejecutivo de Continental Resources Inc., y principal asesor de Trump en cuestiones energéticas, dijo que los subsidios para las energías renovables como la solar y la eólica deben ser eliminados. “Ninguna de ellas debe ser subvencionada, ninguna”, dijo Hamm el miércoles en una entrevista, luego de asistir a la fiesta de la victoria de Trump. “Si lo logra en el mercado, bien”.



JMRS