Espectáculos

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, un refrito tedioso 

2017-05-26

Los primeros filmes de la franquicia de Piratas del Caribe conquistaron el escepticismo con...

A. O. Scott, The New York Times

Esta reseña será breve y despectiva. En cambio, la película en consideración —Piratas del Caribe: La venganza de Salazar— es larga y tediosa. Sus placeres son tan escasos, su deleite en sus propias invenciones tan forzado y falso, que se convierte en el opuesto del entretenimiento. Insistir en lo contrario es una variación de la falacia del costo hundido. Ya que diste dinero a cambio de diversión, eso es seguramente lo que debiste haber comprado, y podrías aferrarte a esa idea ante lo contrario. Pero confíen en mí cuando les digo que esta película sería una estafa aunque alguien les pagara por verla.

Porque, para ser honesto, casi ni es una película. Los primeros filmes de la franquicia de Piratas del Caribe conquistaron el escepticismo con exuberancia y encanto. De alguna manera, una atracción en un parque de diversiones combinada con imágenes delirantes e ingeniosas y la presunción irreverente de Johnny Depp como el capitán Jack Sparrow contribuían a algo fresco. Sin embargo, ese espíritu se acabó hace mucho. Depp, como el capitán Jack Sparrow, hace su trabajo como una estrella de rock acabada que vuelve a interpretar sus grandes éxitos en un auditorio medio vacío. Las imágenes son tan oscuras y turbias que no se puede ver qué está sucediendo con la claridad suficiente para saber por qué no te importa. Los giros narrativos, los detalles ocultos y las sorpresas son obvios o forzados. No se puede echar a perder algo que ya está totalmente podrido.

A veces se nos recuerda por qué pudimos haber disfrutado las primeras películas. Hay un par de secuencias de acción ingeniosas al estilo de Rube Goldberg —una con la bóveda de un banco y la otra con una guillotina— que recuerdan la creatividad desquiciada de Gore Verbinski, el director original. Pero excepto eso, La venganza de Salazar, dirigida por Joachim Ronning y Espen Sandberg a partir de un guion de Jeef Nathanson, es un refrito tedioso.

Dos jóvenes atractivos (Kaya Scodelario y Brenton Thwaites) se conocen mientras buscan un objeto poderoso y lleno de misterio. Se les une Sparrow y los persiguen enemigos nuevos y viejos: la armada británica, el codiciosos pirata Héctor Barbossa (Geoffrey Rush) y un ejército de monstruos encabezados por el espectral capitán Salazar (Javier Bardem), conocido como el carnicero del mar.

Todo dura más de dos horas. Después te invitan a que te quedes sentado mientras pasan los créditos para que veas una escena extra de una pareja que duerme en sábanas de lino, un recordatorio de cómo habrías podido pasar tu tiempo de mejor manera. Te estaríamos revelando algo importante si identificáramos a la pareja, pero lo peor es que al parecer hay otra secuela en camino.
 



arturo