Internacional - Población

Raqa, en ruinas, ante el inmenso desafío de la reconstrucción

2017-10-20

"Serán necesarias inmensas inversiones para reconstruir las casas destruidas, los...

Sara HUSSEIN

Beirut, Líbano | AFP | Los yihadistas fueron expulsados de su bastión de Raqa en Siria, pero los daños son de tal magnitud que serán necesarios meses para limpiar y empezar a reconstruir la ciudad, un desafío colosal y oneroso.

Los violentos combates y los bombardeos de la coalición internacional han devastado la ciudad meridional, dejando edificios en ruinas, carreteras repletas de minas, toneladas de escombros, y falta de agua y electricidad.

En septiembre, la ONU estimó que hasta un 80% de la ciudad podría no ser habitable, con infraestructuras de base casi inexistentes.

"Estos últimos meses, fuentes locales han señalado una grave penuria de alimentos, de medicinas, de electricidad, de agua potable y de productos de primera necesidad" dice Linda Tom, portavoz de la Oficina de coordinación de asuntos humanitarios de la ONU.

"Se asiste a enfermedades transmitidas por el agua y por la presencia de cadáveres no enterrados, lo que representa una grave peligro para la salud pública", agrega.

El agua corriente ya no está disponible desde hace meses, y solamente algunos pozos siguieron en servicio antes de la última fase de la batalla en la que el grupo Estado Islámico (EI) fue derrotado el martes ante una alianza de combatientes árabes y kurdos apoyada por Estados Unidos.

- 'Inmensas inversiones' -

Tampoco hay instalaciones médicas operativas en Raqa, y las escuelas cerraron desde hace tiempo ya, según las ONG.

"Serán necesarias inmensas inversiones para reconstruir las casas destruidas, los hospitales y las escuelas, y para retirar las minas antes de que los habitantes puedan volver a sus casas de forma segura" advierte la ONG Save the Children.

"La ofensiva militar en Raqa llega a su fin, pero la crisis humanitaria es más grave que nunca" asegura Sonia Khush, directora del Grupo para Siria, en un comunicado.

Antes de que estallara la guerra en Siria en marzo de 2011, unas 220,000 personas  vivían en Raqa. La población creció en los primeros años de conflicto, cuando se instalaron ahí muchas personas desplazadas.

Pero la ciudad se vació progresivamente de su población;  algunos huyeron cuando el EI controlaba la ciudad, y otros lo hicieron durante los combates entre yihadistas y las Fuerzas democráticas sirias (FDS).

 Unas 270,000 personas han sido desplazadas por los combates, pero no podrán volver  hasta que la ciudad esté limpia de minas y explosivos diseminados por el EI:

Ya se ha advertido a los habitantes que no intenten entrar en la ciudad mientras prosiguen las arduas tareas de limpieza.

- Deshacerse de las minas -

El difícil objetivo de transformar Raqa en una ciudad de nuevo habitable le corresponde al Consejo civil de Raqa, una administración local formada hace seis meses. Este Consejo dividió la ciudad en diferentes zonas y prevé actuar por etapas, a partir de la periferia de la urbe.

Pero el proceso puede ser oneroso.

Según el Consejo civil, la Unión europea ha prometido 3 millones de euros para las operaciones de desminado, mientras que Estados Unidos y los integrantes de su coalición antiyihadista han prometido una ayuda para proyectos corto plazo y de "rápido impacto".

Pero el coste final de la reconstrucción no ha sido evaluado, y nadie sabe quién asumirá lo esencial de la factura.



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