Vuelta al Mundo

Rusia despierta de su sueño americano

2018-03-27

Rusia responderá en los próximos días de manera simétrica a la...

XAVIER COLÁS | El Mundo


Estados Unidos, Canadá, España y otros 14 países europeos expulsan a diplomáticos rusos por el intento de asesinato de Skripal

El día que Donald Trump sorprendió al mundo ganando la presidencia de EU, el Parlamento ruso recibió el último dato del recuento con un aplauso. En una sala anexa, un grupo de parlamentarios organizó un brindis con la prensa: "La abuela Hillary se va a descansar", dijo un 'jovenzuelo' diputado, Vladimir Zhirinovski, un ultraderechista setentón que aplaude a Vladimir Putin por ocupar Crimea pero quisiera ocupar Alaska lo antes posible. La animadversión rusa por la candidata demócrata está extendida a todos los niveles: en Moscú los políticos, camareros, taxistas, monitoras de gimnasio y estudiantes hablan mal al unísono de la contendiente de Trump en 2016. Los medios de comunicación rusos habían localizado en ella todo lo que odian o temen de Washington: guerras, injerencia e imperialismo. Cuando un millonario vendedor de apartamentos como Trump descolocó a la élite del Potomac nadie bajó del alivio y muchos acariciaron el jolgorio.

Pero las acusaciones de injerencia rusa han cercado más a Trump que a Putin. Los rusos son aficionados a recitar el sinuoso camino de alejamiento de Estados Unidos de sus supuestos ideales democráticos, y cómo su ambición de potencia mundial llevó a la CIA a colaborar derrocando a líderes electos en Irán y en Guatemala en la década de los cincuenta y respaldó golpes de Estado en varios otros países en los sesenta, apoyando discutibles gobiernos anticomunistas en América Latina, África y Asia. El barrizal, recuerdan desde los sectores progubernamentales, lo creó Richard Nixon antes de que Putin llegase al escenario.

El resultado de todo este lodo es que Moscú ha ido entendiendo poco a poco que Trump tampoco podría ser su presidente. Cumple una servicio mínimo para Rusia como 'divisor en jefe': incapaz de aunar a la sociedad norteamericana en torno a una idea ni de reactivar de manera satisfactoria el vínculo atlántico que tanto solivianta a Moscú.

La expulsión de 60 'diplomáticos' por parte de EU no es un gran contratiempo para el Gobierno ruso, pero sí el final de una esperanza de que las cosas pudiesen cambiar. En varias ocasiones Putin se ha quejado de la doblez occidental: por un lado Occidente reclama su ayuda en escenarios como Irán, Siria y sobre todo Corea del Norte, pero horas después programa nuevas sanciones que serán difíciles de levantar. Para Moscú es especialmente traicionero cualquier traza de coordinación entre la Casa Blanca y las cancillerías europeas, pues siempre ha sospechado de la unión política y defensiva de Europa como un 'caballo de Troya' de Washington. En este caso los países han reaccionado en solidaridad con Reino Unido, un país con una relación 'especial' con EU, por lo que la línea oficial del Gobierno ruso tenía fácil cerrar el círculo en sus admoniciones vespertinas de la televisión rusa.

Rusia responderá en los próximos días de manera simétrica a la expulsión de los diplomáticos rusos decretada por varios países. El Gobierno ruso ha protestado por los que considera "un paso inamistoso". En cuanto a la respuesta de Washington, los rusos creen que EU está destruyendo las pocas relaciones que tenía con Rusia. En el Kremlin avisan de que no se quedarán de brazos cruzados: "Nos guiaremos por el principio de reciprocidad", dijo el portavoz del presidente ruso.

Putin ha elogiado en más de una ocasión la sagacidad del 'candidato Trump', pero en el presente se ha conformado con su inexperiencia como presidente y su poca claridad de ideas como líder mundial. El propio Trump no ha dicho gran cosa sobre qué va a hacer para contener el nuevo poderío nuclear ruso, y no ha puesto sobre la mesa una determinación para atraer a Moscú a nuevas rondas de negociaciones para evitar una carrera armamentista. Mientras, en la página web del Ministerio de Defensa ruso, se suceden las votaciones sobre cómo bautizar los misiles que presentó Putin hace semanas: 'ByeByeAmerica' es uno de los que ha recibido el favor del público.

Los rusos ven estos días a la UE como un grupo de países "que siguen a ciegas el principio de la unidad euroatlántica en contra del sentido común". A día de hoy las posturas, el relato y las versiones no pueden estar más alejadas entre Londres y Moscú, que ha comprobado que Washington sigue sabiendo donde están sus aliados. La lista de países expulsados tiene algunos espacios en blanco que no pasará por alto Rusia, siempre dispuesta a 'colorear' el mapa europeo porque está más cómoda en un continente lleno de países que en una entidad supranacional siempre dispuesta a darle lecciones de democracia.



regina