Nacional - Seguridad y Justicia

Miedo y pesadilla sin fin en México

2018-04-25

El Sistema Nacional de Seguridad Pública publicó los resultados de enero a marzo en...

Por Marcos Romero

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 25 ABR - El primer trimestre de este año fue "de miedo" en México, con un aumento en los homicidios del 15%, en medio de una pesadilla a la que no se le ve fin, tras la ofensiva lanzada hace 11 años por el gobierno contra las bandas criminales con el apoyo de las Fuerzas Armadas.
    
El Sistema Nacional de Seguridad Pública publicó los resultados de enero a marzo en los cuales aparecen 19 de los 32 estados del país, con un repunte en los asesinatos.
   
A la luz de estas cifras, los analistas apuestan que la actual gestión del presidente Enrique Peña Nieto superará en violencia la de su antecesor Felipe Calderón (2006-2012).
    
Los asesinatos saltaron de 3.654 en 2015, uno de los años más bajos desde que arrancó la guerra contra las bandas en 2007, a 4.363 en 2016, 5.673 en 2017 y 6.553 este año, lo que hace prever que finalice el año con más de 26 mil homicidios dolosos.
    
La cifra última equivale a 25 muertes por cada 100,000 habitantes y se traduce en 85 asesinatos cada 24 horas.
    
"Cuando los políticos afirman que Peña Nieto y su predecesor convirtieron al país en un cementerio, tienen razón", afirmó lapidario el excanciller, académico y analista Jorge Castañeda. "Comprobamos entonces que este sexenio resultará ser más sangriento que el anterior, que el anterior echó a andar una de las guerras más innecesarias e inútiles de la historia reciente, y que las cosas empeoran en lugar de componerse", afirmó. El experto se preguntó "qué hubo a cambio de esta hecatombe", y señala que se logró exactamente lo contrario de lo que se proyectaba.
    
Citando cifras del gobierno de Estados Unidos y de la Oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen en Viena, sostuvo que "México cultiva y exporta más amapola y heroína que nunca". "Tenemos un segmento del mercado de la heroína en Estados Unidos más grande que ninguna fecha desde los años 70. Los precios de la heroína en Estados Unidos siguen subiendo, al mayoreo o en la calle", expuso. Al mismo tiempo, consideró que "la presión" de Washington para que México reduzca los cultivos de amapola en el estado sureño de Guerrero y en las montañas de los norteños de Sinaloa y de Chihuahua "son también mayores que nunca". Santiago Roel, de la organización no gubernamental Semáforo Delictivo, indicó que antes de la declaración de la guerra al crimen los asesinatos atribuidos al crimen organizado "eran de alrededor de 2,000 por año" pero "ahora son 2,000 por mes".
    
Roel propuso un cambio en la estrategia en el combate al crimen, al señalar que en el primer trimestre del año hubo un incremento en delitos de venta de droga al por menor, femicidio, homicidio, violencia familiar y robo de vehículos.
    
En algunos estados como el occidental de Nayarit, el homicidio creció hasta en 386%, Quintana Roo (sureste) un 134% , Guanajuato (centro) un 114%, Aguascalientes (centro) 91% y Tamaulipas (norte) 76%.
    
El dirigente mostró cierto optimismo sobre las expectativas a futuro y dijo que "México puede ser un país en paz".
    
"Es momento de darle vuelta a la página. Podemos reducir radicalmente la violencia", pero para ello se requiere "entender las causas estructurales y las alternativas de solución", dijo.
    
Se precisa, a su juicio, "de un enfoque innovador, pragmático e inteligente", pues el gobierno insiste en "una guerra" que ha consumido más de una década y que involucra "estrategias parciales o equivocadas".
    
Gracias a ellas, el país ha entrado "en una espiral negativa de violencia que ha deteriorado el estado de derecho y la confianza de los mexicanos en sus instituciones, lo cual resulta peligroso", afirmó.
    
Según el informe oficial sobre el crimen durante el trimestre, se registró "una multiplicación de células delictivas ligadas al narcotráfico", pero también aumentó el robo de combustible, el secuestro y la extorsión, entre otros delitos.
    
El repunte en la violencia a niveles delirantes ocurre cuando México en medio de la efervescencia de las campañas rumbo a las elecciones del 1 de julio, para elegir un presidente, 128 senadores, 500 diputados y 9 gobernadores.
    
La espiral no ha dejado fuera a candidatos, alcaldes y políticos locales, que han sido asesinados, blanco de atentados o amenazados de muerte.



Jamileth