Internacional - Política

Macron-Merkel "el nacionalismo amenaza la UE"

2018-11-12

Los dos días que Macron y París habían estado preparando durante meses -y que...

 

(ANSA) - PARIS.- El presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, instaron a rechazar al "nacionalismo" y exhortaron al populismo a alzarse fuerte desde París el 11 de noviembre, exactamente 100 años después de la firma de un armisticio que puso fin a la Gran Guerra con sus 18 millones de muertos.
    En tanto el presidente estadounidense, Donald Trump, continuó exhibiendo una onda diferente. Con Putin, quien aprecia la batalla de Macron por un ejército europeo, hubo un contacto que el jefe del Kremlin definió como "bueno", esperando un cara a cara más estructurado en la cumbre del G20 para fines de mes en Buenos Aires, Argentina.
    Los dos días que Macron y París habían estado preparando durante meses -y que habían sido iniciados por el predecesor François Hollande, hoy misteriosamente ausente-, terminaron con una clara preocupación de los principales líderes por la situación política internacional.
    Antonio Guterres, secretario general de la ONU, quien intervino en la apertura del primer Foro de la Paz, habló de un "engranaje" en el que "muchos elementos parecen referir a principios del siglo XX y a los años 30".
    A las 11 hora local, como el 11 de noviembre de hace 100 años, sonaron las campanas de todos los lugares símbolo de la guerra en Francia. Luego Macron tomó la palabra para un discurso breve y de tonos graves: "El patriotismo es exactamente lo contrario del nacionalismo y del egoísmo", resaltó el jefe del Eliseo.
    Y continuó: "La lección de la Gran Guerra no puede ser aquella del rencor de un pueblo contra otro". No al "encierro, a la violencia y al predominio", exhortó Macron, "unamos nuestras esperanzas a cambio de oponernos a nuestros temores".
    Las relaciones Macron-Trump se confirmaron en una fase decreciente, incluso si la crisis de los tuits tras el aterrizaje del presidente estadounidense parece superada.
    Pero Trump no abandonó su actitud poco involucrada en las celebraciones: llegó solo, tarde, sobre la tribuna autorizada frente al Arco del Triunfo, en un automóvil sin pasar por el Eliseo y, sobre todo, sin desfilar bajo la lluvia, a pie, con todos los otros líderes, sobre los Campos Elíseos, quizás la imagen más simbólica de este día. Después de él solo Putin, quien estrechó su mano e hizo la señal de ok con su pulgar levantado.
    Además, tres de las ahora inevitables activistas del grupo ucraniano Femen, con los pechos desnudos con inscripciones contra los "falsos pacificadores", aparecieron frente al Cadillac, que recorría la gran avenida, burlándose de las medidas de seguridad.
    Para la ocasión, hubo tres Femen detenidas (una había obtenido una acreditación de prensa y con ella ingresó) y un silbido de desaprobación a Trump por parte de la multitud detrás de las barreras.
    Por la mañana, fue difundido un anticipo de una entrevista de la CNN a Macron en la que el presidente francés retomó el tema del tuit de Trump, que había tildado como un "insulto" la frase de su homólogo francés sobre Europa, que debe defenderse de "China, Rusia, pero también de Estados Unidos".
    Y lo hizo para criticar el uso que hace el jefe de la Casa Blanca de las redes sociales: "Prefiero tener una discusión directa en lugar de hacer diplomacia con los tuits".
    La jornada de Trump continuó con el almuerzo en el Eliseo -y una breve conversación "positiva" con Putin referida como tal por el ruso- antes del último "desaire": rechazada la apertura del primer Foro de la Paz -cita de la que se ocupó mucho Macron-, fue al cementerio estadounidense en Suresnes, en las afueras de París, y se dirigió a las cámaras justo cuando hablaban en el Foro de Macron y Merkel. Y al alabar las celebraciones, lo hizo en el "mejor momento" cuando se desarrollaba el homenaje a sus soldados.
    Otro clima se sintió en el Foro, al que asistieron casi todos los líderes, junto con las demás autoridades invitadas, incluido el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.
    Por Italia estaba Sergio Mattarella, quien como libro simbólico llevó a París los escritos de Primo Levi: "Los volúmenes que dieron a la biblioteca -motivaron al presidente de la República-, recopilan las obras de Primo Levi, que en 1943 era un joven químico italiano de origen judío deportado de Auschwitz. Sobrevivió y regresó a Italia, en sus libros narró la condición de los campos de exterminio y, sobre todo, destacó la dignidad de cada persona ante la violencia de los campos de concentración".
    Macron anunció que se trata de un evento destinado a repetirse año tras año, Angela Merkel dijo que el "proyecto europeo de paz" nacido después de 1945 amenazó la salida del nacionalismo y del populismo.
    "Veamos claramente que la cooperación internacional, un equilibrio pacífico entre los intereses de los uno y los otros y también el proyecto europeo de paz está nuevamente en discusión".
    Sin daños particulares y con poco más de un millar de participantes entre los cuales también decenas de bloqueos negros concluyó esta noche la temida manifestación anti-Trump, que enarbolaba un globo con el presidente estadounidense representado como un recién nacido malhumorado y con pañal.



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