Religión

Gran acusador del papa condenado en Milán

2018-11-15

Las acusaciones de Viganó contra el Papa, a partir del escándalo de pedofilia en...

 

(ANSA) - ROMA.- Monseñor Carlo María Viganó, exnuncio apostólico en Estados Unidos, y gran acusador del papa Francisco -al punto de realizar una inédita solicitud de renuncia dirigida al pontífice-, fue condenado a pagar 1,8 millones de euros a su hermano discapacitado, a quien le robó. Las acusaciones de Viganó contra el Papa, a partir del escándalo de pedofilia en Estados Unidos, también habían desencadenado otra temporada de veneno en el Vaticano.
 
   Pero hoy, lejos de la disputa eclesiástica, una jueza civil de Milán lo condenó en una sentencia del pasado octubre que se conoce ahora.
   
 Monseñor Viganó tendrá que pagarle a su hermano 1,824 millones de euros por haberle sustraído la herencia paterna. Lorenzo, el hermano del exnuncio, también es cura: pero el acusador del Papa gestionó en forma autónoma la herencia que recibieron de su padre y que en 2010 ascendía a siete millones en efectivo y casi 20 millones en bienes inmuebles.
 
  Durante el juicio civil surgió que el exnuncio "se benefició con operaciones por un importe neto de 3,649 millones de euros" y de "fondos pagados a su favor por 4,8 millones de euros", mientras su hermano recibió en total 1,7 millones de euros.
 
   De ahí la sentencia de la jueza Susanna Terni para equilibrar entre ambos hermanos los beneficios de la herencia del padre.
 
  Lorenzo, sacerdote con especialidad en escrituras y que sa silla de ruedas desde que padeció un accidente cerebro vascular, vive en una comunidad religiosa en Chicago.

Este asunto amenaza con erosionar la credibilidad del monseñor incluso entre la porción de la Iglesia ultraconservadora que lo apoyó tras la salida del informe sobre pedofilia que dividió a la comunidad eclesiástica. A raíz de se informe el papa había llamado a colectas a los fieles de todo el mundo, pidiendo plegarias por la unidad y para proteger a la Iglesia de los vientos del Maligno.
 
  Todo comenzó con la acusación sobre el caso del ahora excardenal estadounidense Theodore Mc Carrick.
 
 Según la acusación de Viganó, el papa sabía desde hacía años la situación y no intervino.
   
 El Vaticano en un comunicado, y luego el cardenal Marc Ouellet en una larga carta dirigida al mismo Viganó, rechazaron todas las acusaciones.
   
 El mismo día de la publicación, Francisco dijo sobre Viganó y el informe, en su viaje de regreso desde Irlanda, que "se comenta por sí solo".



Jamileth