Internacional - Política

Theresa May elude el fantasma de la moción de censura pero se enfrenta a la ira de los unionistas

2018-11-20

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CARLOS FRESNEDA, El Mundo


Sólo 26 parlamentarios tories han reconocido oficialmente haber enviado cartas al Comité 1922

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Los rebeldes del Brexit en el Partido Conservador han admitido que no cuentan de momento con el suficiente respaldo para activar una moción de censura contra Theresa May, según revela el diario conservador 'The Daily Telegraph'. La premier se enfrenta sin embargo a la ira creciente de los unionistas de Irlanda del Norte, que la acusan de "romper su promesa" y amenazan con retirar su apoyo en el voto decisivo del Brexit previsto para diciembre.

El ala dura de los tories confiaba haber llegado entre lunes y martes los 48 diputados necesarios para impulsar la moción de confianza, pero tan sólo 26 parlamentarios tories han reconocido oficialmente haber enviado cartas al Comité 1922 [que agrupa a los diputados tories y responsables del proceso de elección del líder], reprobando a su líder por el acuerdo sellado con Bruselas.

Las disputas internas entre los euroescépticos, según 'The Telegraph', podrían forzar un aplazamiento de la maniobra de dos o a tres semanas. Los brexiteros 'duros', encabezados por ultraconservador Jacob Rees-Mogg, pretendían haber dado el golpe parlamentario estos días para hacerlo coincidir simbólicamente con el 28 aniversario de la dimisión de Margaret Thatcher, el 22 de noviembre.

Theresa May no ha tenido sin embargo tiempo de respirar con alivio. Los 10 diputados del Partido Democrático Unionista (DUP) han enviado una sonora advertencia a la 'premier' absteniéndose en varias votaciones consecutivas del presupuesto y reclamando al Partido Conservador que "cumpla con su parte del trato" para seguir manteniendo la alianza parlamentaria que hasta ahora tenían.

May necesita el voto de los unionistas para lograr la mayoría parlamentaria. Pero el portavoz del DUP para el Brexit, Sammy Wilson, ha advertido que la 'premier' no podrá contar con ellos en el voto decisivo del Brexit si permite "una separación regulatoria" de Irlanda del Norte con respecto al resto del Reino Unido. "El Gobierno ha roto su promesa y debe atenerse a las consecuencias", dijo Wilson.

Presión sobre May

Los unionistas y los euroescépticos del ala dura del Partido Conservador prevén en cualquier caso seguir ejerciendo la presión sobre May en los próximos días. "Echarme no facilitaría la negociación", dijo el domingo la premier, que advirtió que cualquier maniobra para deponerla como líder conservadora podría dar al traste con el Brexit.

Según 'The Daily Telegraph', los partidarios del brexit 'duro' se han enzarzado en las últimas horas en una disputa interna y han acusado del paso en falso a Steve Baker, el ex número dos del Departamento del Brexit, que predijo la semana pasada en un derroche de triunfalismo: "El acuerdo estará hecho añicos en cuestión de días".

Baker, convertido ahora en mano derecha de Rees-Mogg en el European Research Group (ERG), no ha logrado aparentemente el respaldo de decenas de diputados euroescépticos a la moción de censura, que requiere el apoyo inicial de al menos el 15% de los parlamentarios tories.

Las iras internas están también dirigidas contra el ex titular de Exteriores, el devaluado Boris Johnson, con cuyo liderazgo alternativo se lleva especulando desde hace meses. Sus columnas semanales en 'The Daily Telegraph' suenan ya a consabidas letanías contra Theresa May. En la última, Johnson acusa a la premier de relegar al Reino Unido a al condición de "cautivo" de la UE y critica las "fantasías" de los brexiteros en que han decidido quedarse en el Gobierno (como su ex socio en 'Vote Leave' Michael Gove) y que sueñan con un cambio 'in extremis' del acuerdo con Bruselas.


 



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