Panorama Norteamericano

Nancy Pelosi, la mujer más poderosa de EU

2019-01-04

Dos miembros no votaron, 18 emitieron su voto en favor de otras personas y tres legisladores...

MARTA TORRES | El Mundo

Nancy Pelosi durante la primera sesión del 116º Congreso de EU en el Capitolio. MARK WILSONAFP

La demócrata Nancy Pelosi se convirtió este jueves en la nueva presidenta de la Cámara de Representantes de EU, cargo que ya ocupó entre 2007 y 2011, después de que los demócratas recuperasen el control de esa cámara en los comicios legislativos del pasado noviembre.

Según informa EFE, la veterana representante de California, de 78 años, sumó 220 votos para convertirse en la nueva presidenta de la Cámara Baja, por delante del candidato republicano, Kevin McCarthy, que recibió 192.

Dos miembros no votaron, 18 emitieron su voto en favor de otras personas y tres legisladores votaron "presente".

Al mismo tiempo, los senadores juraron su cargo frente al vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y Mitch McConnell fue confirmado como el líder de la mayoría republicana del Senado.

Bajo el liderazgo de Pelosi y tras recuperar el control de la Cámara Baja, los demócratas tendrán la oportunidad ahora de abrir investigaciones sobre el Ejecutivo a través de distintos comités de esa cámara, como el judicial.

Pelosi planea así enfrentar a Trump desde la Cámara Baja en diferentes frentes, desde investigar las muertes de niños inmigrantes bajo la custodia de EU. hasta exigir las declaraciones de impuestos del mandatario.

Una gran carrera política

La suerte de Nancy Pelosi (Baltimore, 1940) cambió en 1976. Aquel año empezó la campaña presidencial del entonces gobernador de California, Jerry Brown, y fue el pistoletazo de salida de la carrera de la que hoy es la mujer más poderosa de Estados Unidos.

A Brown se le ocurrió que compitiese en las primarias del estado de Maryland, un lugar que conocía bien por los contactos políticos de su familia -su padre fue alcalde de Baltimore-, los cuales le ayudaron a ganar y poner nervioso al favorito Jimmy Carter, quien ganó las elecciones presidenciales. Después se convirtió en presidenta del Partido Demócrata de California y ayudó a organizar la convención de 1984.

Más tarde ganó un asiento en la Cámara de Representantes. Entonces había 23 mujeres, 12 demócratas y 11 republicanas. Pelosi empezó con la defensa de los derechos humanos y la ayuda a los enfermos de sida.

Debido a sus cualidades para mantener el orden y la disciplina, se convirtió en 2002 en líder de su partido en el Congreso y, en 2007, logró ser la primera mujer portavoz de la Cámara Baja tras el castigo de los votantes al entonces presidente republicano George W. Bush. Le hizo la vida imposible, pero demostró que también era capaz de trabajar con él cuando tuvieron que enfrentarse al derrumbe financiero.

Pelosi, madre de cinco hijos y con nueve nietos, será principalmente recordada por su esfuerzo en conseguir aprobar en marzo de 2010 la reforma sanitaria del presidente Barack Obama, conocida como Obamacare. Ahora, vuelve de nuevo a hacer historia al convertirse en la portavoz del Congreso. Primera legisladora que lo consigue en dos ocasiones en los últimos 50 años, tendrá que defender de nuevo esta emblemática iniciativa que cubre a 17 millones de personas.

En una era diferente, con el movimiento #MeToo como telón de fondo, Pelosi se enfrentará a los de dentro y fuera de su partido. Las nuevas caras de su agrupación, entre las que destaca la congresista de Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez (29 años), le demandan un cambio generacional. Pelosi ya se ha comprometido con su partido a estar sólo cuatro años al frente del tercer cargo más importante de EU.

Los republicanos se refieren a ella con desprecio como "la liberal de San Francisco". Precisamente, durante más de 30 años ha sido elegida en esa circunscripción. Para Pelosi, sus rivales son viejos conocidos a los que ya demostró su fuerza cuando consiguió en su etapa anterior de portavoz en el Congreso (2007-2011) sacar adelante la ley del rescate de Wall Street, el permiso para que los gays y lesbianas pudiesen formar parte de las Fuerzas Armadas, la modificación de las leyes bancarias o la mencionada ley sanitaria.

Pelosi no se amilana ante la adversidad. Sin embargo, antes ya de empezar, su tarea al frente del Congreso parece estar llena de luces y sombras. Enfrente tiene al presidente Donald Trump, que adora las polémicas. Además, ella tiene la llave para dar el visto bueno a la investigación del Rusiagate, aunque ya se ha mostrado contraria a arrancar el proceso de destitución de Trump.

Pero lo que más prisa corre es resolver el parón presupuestario, que tiene cerrado al Gobierno desde el 22 de diciembre por la reclamación de Trump del dinero para construir el muro con México.


 



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