Nacional - Política

La reforma educativa de López Obrador se estanca en el Senado

2019-05-01

La nueva reforma plantea la eliminación de las evaluaciones para determinar la permanencia...

Elías Camhaji | El País

 México.- La reforma educativa de Andrés Manuel López Obrador ha sufrido un nuevo revés. La iniciativa se aprobó el martes en lo general en el último día de sesiones del Legislativo, pero se quedó a un voto de alcanzar la mayoría calificada en el Senado y deberá regresar a la Cámara de Diputados antes de aprobarse de forma definitiva. La ley será discutida en el periodo extraordinario de sesiones, junto a otros asuntos que quedaron pendientes, a partir del próximo 14 de mayo. "El Senado da un ejemplo de cómo debe actuar como contrapeso constitucional en un Estado de derecho", dijo Emilio Álvarez Icaza, legislador independiente.

La votación ha sido tildada como "histórica" por la oposición. Morena, el partido mayoritario, necesitaba el apoyo de los opositores para lograr una mayoría calificada. La coalición gobernante consiguió de forma holgada que la ley se aprobara en lo general con 95 votos de 122 senadores presentes. El protocolo marca que tras la primera votación se discutan, una por una, las reservas sobre los artículos y después se vote nuevamente para su aprobación definitiva.

Todas las reservas de los senadores de oposición fueron rechazadas por el bloque mayoritario de Morena. Cuando se volvió a votar solo alcanzó 81 sufragios. La diferencia se explica porque algunos legisladores opositores cambiaron el sentido de su voto y tres senadores de la coalición gobernante abandonaron la sesión antes de tiempo. El coordinador de Morena en la Cámara alta, Ricardo Monreal, asumió la responsabilidad del error y descartó que hubiera sanciones para los senadores que se ausentaron.

"A lo mejor pensaron que uno o dos votos no iban a hacer la diferencia, pero resultó que sí", dijo resignado López Obrador en su conferencia matutina de este miércoles. El sentimiento de incredulidad se extendió horas después de la votación. Para unos fue un error de cálculo y para otros un exceso de confianza, pero el resultado irrefutable es que la negociación en el Legislativo, que ya ha tomado cuatro meses y que se vio trabada por manifestaciones de maestros inconformes, se prolongará al menos dos semanas más. Como respuesta, Morena "congeló" la discusión de la ley sobre paridad de género, que ya contaba con el consenso necesario entre las distintas fuerzas políticas para aprobarse.

La nueva reforma plantea la eliminación de las evaluaciones para determinar la permanencia laboral de los profesores, uno de los principales reclamos de los maestros sindicalizados, pero mantiene gran parte de los lineamientos de la ley anterior. Su aprobación era previsible tras haber pasado por la Cámara baja y suponía un triunfo simbólico para el presidente, que hizo de la derogación de la reforma de su predecesor una bandera política desde la campaña y uno de los aspectos prioritarios de su agenda de gobierno.

En medio de la confusión ganó la oposición, que reclamaba que el nuevo marco legal solo responde a los reclamos de los sindicatos y abría la puerta a que recuperaran sus privilegios en la asignación de plazas y el pago de nóminas. "Es un retroceso, hoy traicionan a la niñez mexicana", reclamó Guadalupe Saldaña, del conservador Partido Acción Nacional, el único grupo parlamentario que se opuso en ambas votaciones. Otro de los puntos álgidos fue la propuesta de desaparecer el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, un organismo autónomo encargado de evaluar el desempeño docente y abogar por mejorar la calidad en los servicios educativos del país, y sustituirlo por un nuevo centro que solo desarrollara diagnósticos y recomendaciones.

El freno a la reforma detiene también la discusión de las leyes secundarias, que determinarán los parámetros operativos y los cambios en el terreno de la nueva reforma. "Hemos estado mirando demasiado al Congreso y prestado poca atención a las escuelas, aún quedan muchas cosas por definirse", apunta Jennifer O'Donoghue, directora de la organización Mexicanos Primero. Algunas de las principales incógnitas son las funciones específicas del nuevo Sistema para la Mejora Continuación de la Educación, las implicaciones laborales para los maestros y si los sindicatos —y las propias dependencias de Gobierno— volverán a tener influencia en la asignación unilateral de plazas y el pago de salarios en la "letra pequeña" de la ley.

Si Morena vuelve a conseguir su aprobación en la Cámara de Diputados, la iniciativa regresará al Senado. De ser rechazada otra vez, tendrá que volverse a discutir en el próximo periodo ordinario de sesiones que iniciará en septiembre. "Todo es posible", ironizó López Obrador, a la espera de superar uno de los escollos más complicados del primer tramo de su Gobierno.



Jamileth