Nacional - Política

López Obrador enfrenta primera ola de protestas

2019-05-06

En esta urbe, la denominada "Marcha del Silencio" reclamó a través de...

Marcos Romero

   (ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- El presidente Andrés López Obrador enfrentó su primera ola de protestas callejeras desde su asunción el 1 de diciembre pasado, luego que grupos de personas en una decena de ciudades del país pidieron su renuncia.
    
Convocadas a través de las redes sociales por una desconocida organización autodenominada "Chalecos México", emulando las demostraciones de rechazo antigubernamentales en Francia, los manifestantes se concentraron en mayor medida en la emblemática avenida Reforma de la capital azteca.
    
En esta urbe, la denominada "Marcha del Silencio" reclamó a través de grandes pancartas "mejor criterio para la toma de decisiones" y "seguridad y respeto a la libertad de expresión y a la prensa crítica".
    
Entre los participantes figuró el exministro de Turismo en la gestión del ex presidente Enrique Peña Nieto (2006-2012), Enrique de la Madrid, hijo a su vez del expresidente Miguel de la Madrid (1982-1988), y el expresidente Vicente Fox (2000-2006).
    
Otras ciudades donde hubo protestas contra López Obrador además de la capital fueron Monterrey (norte), Guadalajara (occidente), Puebla (oriente), Veracruz (sureste), Querétaro (centro), Aguscalientes (centro), Hermosillo (noroeste) y Saltillo (noreste).
    
El ministro de Comunicaciones y Transportes Javier Jiménez criticó las manifestaciones en forma elíptica y en un tono de burla "Nunca pensé que todos los que están contra AMLO (López Obrador) fueran a la marcha pero sí... fueron todos", dijo a través de Twitter, en alusión a la escasa presencia de personas, sobre todo en algunas ciudades del interior del país, donde solo fueron convocadas cientos o incluso decenas de personas.
    
Sin embargo, el primer mandatario se manifestó respetuoso de las acciones de rechazo en su contra durante su conferencia habitual de cada mañana en el Palacio Nacional.
    
"No aspiramos a ser monedita de oro" para caerle bien a todos, señaló el jefe de Estado empleando un popular refrán.
    
"Creo que tienen todo su derecho de protestar. Tenemos que ser muy respetuosos del derecho de manifestación. Hasta celebro que se organizara esta manifestación y ojalá y se sigan manifestando con libertad quienes no están a favor del gobierno", afirmó.
    
"Como se comprenderá, no llegamos para ser floreros. Nos costó mucho, muchas fatigas, golpes, sufrimiento, para llegar" al poder, afirmó en su acostumbrado tono coloquial. "Como nos costó tanto y padecimos de represión, sería una incongruencia de parte nuestra que no se permitiera la libre manifestación de las ideas, por eso celebro que exista esta oposición y que se manifiesten, los respeto mucho", expuso.
    
A su juicio, "es lógico y natural" que haya reacciones en contra de su gestión y sobre todo cuando dijo impulsar no "un cambio de gobierno, sino de régimen" y acabar "con la corrupción y los lujos".
    
Recordó que durante su campaña prometió que iba a "escuchar y a respetar a todos", pero que "le íbamos a dar preferencia a los humildes, a los desposeídos".
    
"Es una política nueva, es una transformación y esto desde luego que no gusta, molesta a quienes tienen todo su derecho a manifestarse", indicó.
    
También recordó que durante su etapa de líder opositor y en sus tres intentos de llegar a la presidencia, dos de ellos fallidos, encabezó "cientos de marchas" para llegar al presidencia.
    
Analistas políticos como Hernán Gómez hicieron notar que los participantes eran sobre todo personas de clases acomodadas y de piel blanca, "ligada en México a una posición socioeconómica".
    
Otro conocido comentarista, Ricardo Raphael, calificó de "irresponsable" que dos expresidentes conservadores, Vicente Fox y Felipe Calderón (2006-2012) convocaran a la marcha para destituir a un mandatario en funciones.
    
"No sólo se están perdiendo las formas que la República tuvo para ahorrarle al pueblo la violencia política, sino que además, con una frivolidad y oportunismo sin límite, se aprovecha la circunstancia para jalar agua hacia el pozo propio", afirmó. Según Raphael, el país "está cruzando fronteras peligrosas que a la postre pueden conducirnos a lugares que nadie desearía visitar".



Jamileth