Internacional - Seguridad y Justicia

Washington envía dos destructores al Mar del Sur de la China en plena escalada con Pekín

2019-05-06

Un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín dijo que el grupo continúa...

Por JAVIER ESPINOSA, El Mundo

Estados Unidos envió este lunes a dos destructores a las inmediaciones de un grupo de islotes ubicados en el Mar del Sur de China cuya soberanía reclama Pekín en medio de la súbita crisis a la que se ha visto abocada la negociación comercial entre ambos países después de que el presidente Donald Trump anunciara que este viernes impondrá nuevos aranceles a los productos de la nación asiática.

Los dos navíos, el Preble y el Chung Hoon, se acercaron a dos de los enclaves de las Islas Spratly controlados por Pekín, pero que también reclaman Filipinas, Vietnam y la isla de Taiwán.

El comandante Clay Doss, portavoz de la Séptima Flota de EU, dijo que se trataba de "desafiar los reivindicaciones marítimas excesivas y preservar el acceso a esa vías marinas según lo regula el derecho internacional".

El ministerio de Asuntos Exteriores de China aseguró que la marina de su país había "advertido" a los dos buques que según su opinión "han infringido la soberanía de China y han socavado la paz y la seguridad" en esa zona.

Esta es la tercera vez que buques de guerra estadounidenses se aproximan a las islas que China ha convertido en baluartes militares en medio de esa zona estratégica. En septiembre del año pasado, una acción similar estuvo a punto de concluir en un grave incidente cuando un destructor norteamericano tuvo que eludir la embestida de un navío chino en esa misma localización.

La gesticulación militar en torno al Mar del Sur de la China se produce tras el reciente paso por el Estrecho de Taiwán -un espacio que Pekín también asume como propio- de otros dos destructores estadounidenses y cuando ambos países se encuentran sumidos en un complejo diálogo para evitar que las dos economías se vean abocadas a una guerra comercial de efectos perniciosos.

Cuando los representantes de las delegaciones que llevan semanas discutiendo un posible acuerdo habían asegurado que el pacto parecía inminente, el presidente Donald Trump provocó un enésimo remezón en los mercados bursátiles de todo el orbe al anunciar de forma súbita la subida hasta un 25 por ciento de los aranceles impuestos a importaciones chinas valoradas en 200,000 millones de dólares. Las bolsas chinas y la moneda de este país registraron un descenso espectacular en medio de la incertidumbre creada por la noticia.

El mandatario recurrió a su habitual táctica, comunicar la noticia a través de Twitter, sin que los analistas coincidan en dilucidar si se trata de una de sus habituales explosiones verbales que después nunca se concretan o el anticipo de una decisión efectiva. "El acuerdo comercial con China continúa, pero muy lentamente, mientras intentar renegociarlo. ¡No!", escribió el dirigente.

Como ya habían alertado la mayoría de los expertos, un incremento en los aranceles "amenazaría la posibilidad de una recuperación del crecimiento global", en palabras del Rodrigo Catril, de la firma NAB, citado por Reuters.

Aunque la delegación china liderada por el viceprimer ministro Liu He anunció que mantenía su viaje a EU para continuar los contactos con su contraparte norteamericana, el exabrupto virtual de Trump estuvo a punto de cancelar la reunión como adelantó el diario The Wall Street Journal o el director del diario chino Global Times.

Un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín dijo que el grupo continúa "preparándose para viajar" esta semana aunque no pudo precisar una fecha concreta.

La guerra comercial que mantienen Washington y Pekín desde hace ya casi un año ha desestabilizado los mercados globales, aunque la situación parecía haber entrado en un periodo de cierta distensión tras la tregua que acordaron en diciembre pasado y el inicio de las negociaciones para llegar a un nuevo acuerdo en ese sector.

"El riesgo de una guerra comercial abierta está aumentando. Las amenazas de Trump pueden ser contraproducentes ya que China podría no querer negociar con una pistola que le apunta a la cabeza", declaró Chua Hak Bin, de Maybank Kim Eng Research Pte. en Singapur.



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