Nacional - Economía

Gigantes financieros insuflan oxígeno a PEMEX

2019-05-13

Las tres compañías decidieron ampliar un fondo revolvente que ya existía,...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- Tres gigantes financieros globales, el británico HSBC, el estadounidense JP Morgan y el japonés Mizuho Securities, anunciaron hoy que insuflarán oxígeno a la alicaída petrolera gubernamental mexicana PEMEX, para evitar que sus disminuidas arcas se queden vacías.
    
Las tres compañías decidieron ampliar un fondo revolvente que ya existía, hasta llegar a 8,000 millones de dólares, a fin de que Petróleos Mexicanos (PEMEX) pueda hacer frente a sus cuantiosos compromisos financieros.
    
PEMEX se encuentra muy cerca de la bancarrota desde hace tiempo, con una voluminosa deuda externa de 107,000 millones de dólares, cuyo 75% se acumuló en los últimos siete años.
    
El anuncio de HSBC, JP Morgan y Mizuho fue dado a conocer hoy en una ceremonia celebrada ante el presidente López Obrador, quien dijo que el acuerdo "es una muestra de la confianza de las instituciones financieras en la economía nacional". "Agradezco mucho a los bancos que tomaron la iniciativa de darnos su apoyo. Su confianza será correspondida", indicó.
    
El director general de PEMEX, Octavio Romero, señaló a su vez que el acuerdo consiste en el refinanciamiento de deuda por un monto de 2,500 millones de dólares más la renovación de dos líneas de créditos hasta por 5,500 millones de dólares. El directivo señaló que el proceso de negociación para alcanzar el acuerdo con los tres bancos fue de cinco meses y que el documento "no representa la contratación de nueva deuda".
    
"Al contrario, estamos mejorando las condiciones financieras de lo que ya se debía desde administraciones pasadas tanto en plazos como en tasas", indicó el funcionario.
    
El analista financiero Enrique Quintana considera que el gobierno mexicano debe "convencer a los mercados de que tiene una estrategia global que es coherente y que permitirá darle viabilidad financiera" a Pemex.
    
"Si se muestran las evidencias de que hay proyectos de inversión con altas probabilidades de traducirse a la vuelta de seis meses a un año, en un cambio de tendencia en la producción de crudo, las calificadoras van a mantener la nota de Pemex", afirmó.
    
"Si la estrategia no es convincente y tampoco hay resultados en materia de producción, entonces sí hay un riesgo elevado de que Fitch o Moody's quiten a Pemex el grado de inversión hacia el final de este año", sostuvo.
    
Quinta estima que ello "se traduciría en un incremento sustantivo del costo financiero, no solo para la petrolera sino para el país entero".
    
Por su parte, Lorenzo Meyer, del Colegio de México, consideró que el llamado "buque insignia del nacionalismo mexicano" enfrenta una suerte de encrucijada ante el cual quedan pocas opciones.
    
La primera a su juicio es liquidarla y "dejar abiertamente la producción y abasto de hidrocarburos en manos del sector privado y en el marco de la globalización" o bien la "administrar la muerte lenta de la antigua gran empresa estatal".
    
La tercera sería "apostar por un intento de hacerla resurgir de sus cenizas mediante inversión pública y voluntad del Estado", señaló Meyer, quien estimó que se trata de un "verdadero dilema shakesperiano".
    
Sin embargo, asegura que "es innegable que los pasados gobiernos, especialmente el último, administraron de manera criminal a la gran empresa estatal mexicana" para hacerla "plenamente inviable y liquidarla a favor de las empresas privadas internacionales".
    
Para Meyer, que es simpatizante de López Obrador, el nuevo mandatario ha decidido dar un giro al proyecto anterior y "aceptar un reto monumental: sanear y revivir a Pemex", una apuesta que ha recibido "ataques por sus cuatro costados".
    
"Sea cual sea el resultado inmediato de la nueva política petrolera mexicana, desde ahora debe de contemplarse su panorama no sólo en función del manejo de las reservas de hidrocarburos, sino también de lo que va a implicar el cambio de época en la historia de la energía", considera el académico y reputado historiador. "La moneda va a estar en el aire por un tiempo que nos va a parecer eterno y en juego van a estar el nuevo modelo económico, el éxito o fracaso del actual gobierno y la sucesión de 2024", vaticinó.



Jamileth