Migración

México critica indiferencia de la comunidad internacional ante la peor crisis migratoria

2019-06-18

Por ello, prepara una ofensiva diplomática ante el G20 que se efectuará en Osaka,...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- El gobierno de México mostró su molestia por la indiferencia de la comunidad internacional ante la peor crisis migratoria en la era reciente en la región Centro y Norteamérica, agudizada por las presiones del presidente de Estados Unidos Donald Trump.
    
Por ello, prepara una ofensiva diplomática ante el G20 que se efectuará en Osaka, Japón, para involucrar más a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sus agencias en este tema.
    
Si bien el presidente López Obrador no asistirá a la cumbre, Ebrard acudirá como su representante para llamar la atención sobre el creciente flujo de refugiados, a fin de que alcance una resonancia como la que tuvo la crisis de refugiados sirios en Europa.
    
El ministro indicó que presentará un documento sobre migración en el cónclave, donde se prevé que pida el apoyo internacional y exprese su punto de vista sobre la situación imperante en la región centro y norte de América.
    
La idea es que la comunidad internacional deje de mantener los "ojos cerrados a la crisis en Centroamérica y la inmensa importancia del flujo migratorio y su regulación".
    
Además, se busca presionar para que se otorguen "los apoyos necesarios" a fin de solucionar la crisis, afirmó el canciller y uno de los hombres más allegados a López Obrador.
    
"Dónde está la comunidad internacional" para "que nos ayude en Centroamérica a fin de que tengan opciones las personas. Es una obligación de todos, no nada más de México", señaló hace unos días el canciller Marcelo Ebrard al comparecer ante el Senado para explicar los recientes acuerdos con Trump sobre migración.
    
"México ha sido el país más solidario que hay con la ONU, y no se entiende el silencio en estos días o la no participación", señaló el jefe de la diplomacia mexicana.
    
"Extrañamos muchas voces los días de presiones más álgidas por las tarifas" arancelarias que amenazó con imponer Trump si no frenaba México la avalancha centroamericana, afirmó.
    
Frente a ello, el canciller envió ayer una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, para que "participe en el diseño e implementación de un sistema de gestión migratoria regional".
    
Ebrard expresó su deseo de que la comunidad internacional y las diversas agencias de la ONU "no estén ausentes en las semanas que vienen, ahora que vamos a implementar este plan de acción inmediata".
    
Ebrard encabezó la delegación mexicana en Washington que alcanzó el pasado día 7 diversos acuerdos con el vicepresidente estadounidense Mike Pence para conjurar el riesgo de aplicación de aranceles del 5% a las exportaciones aztecas.
    
El funcionario recordó que la ONU cuenta con al menos 14 instancias relacionadas con la migración las cuales mantienen delegaciones en México que son financiadas por este país.
    
Este martes, Ebrard agendó un encuentro con representantes en México del Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez (Unicef), la Agencias de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional de Migraciones (OIM).
    
El propósito es que le proporcionen ayuda para México "encontrar una solución a los crecientes flujos migratorios que alcanzan dos millones de personas al año".
    
Ante los reproches del canciller, la representación de la ONU indicó que México "necesita solidaridad internacional por los inéditos flujos migratorios", porque como país de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes y refugiados, se encuentra en una situación compleja".
    
El gobierno de México se comprometió con Trump a enviar 6,000 elementos de la Guardia Nacional para frenar la llegada de los extranjeros sin documentos, lo que desató inmediatas críticas de la oposición, que se quejó de distraer una porción ese cuerpo destinado a combatir el crimen para tareas que no le son propias.
    
De igual modo, México aceptó ampliar su programa "Quédate en México" por el cual actúa como "sala de espera" de los extranjeros que pretenden obtener asilo en Estados Unidos.
    
Si ambas medidas no funcionan, en tres meses podría operar un esquema de "Tercer País Seguro" como el que funciona en Turquía para acoger a los refugiados sirios que desean llegar a Europa.



Jamileth