Nacional - Seguridad y Justicia

Se endurece rebelión de policías federales

2019-07-04

Un amplio sector de la PF, en vías de extinción, se rehúsa a integrarse a la...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.– La rebelión de un amplio contingente de miembros de la Policía Federal (PF) se endureció al cumplir su segunda jornada con paros y bloqueos de avenidas en la capital mexicana principalmente, mientras el gobierno ofreció diálogo y atender las demandas de los inconformes.
    
Un amplio sector de la PF, en vías de extinción, se rehúsa a integrarse a la flamante Guardia Nacional (GN) o bien exige mejores condiciones para su incorporación a este cuerpo.
    
La GN es el instrumento en el que el nuevo gobierno del presidente Andrés López Obrador, que asumió el pasado 1 de diciembre, basa su ambiciosa estrategia para poner fin a 12 años de derramamiento de sangre por la espiral de violencia que sacude al país.
    
La guardia está formada en tercios por la Policía Federal, que deberá desaparecer en un período de 18 meses, así como por la Marina y el Ejército, pero su integración es comparada con la mezcla del "agua con el aceite" por cuanto predomina una disciplina castrense.
    
Organizaciones humanitarias y la oposición han cuestionado duramente la creación de este cuerpo al calificarlo como un instrumento que consolidará la "militarización" de la ofensiva anticrimen de las autoridades.
    
El gobierno ofrece la rama de oliva a los inconformes, amotinados en algunos cuarteles de la PF, principalmente uno ubicado en Iztapalapa, zona oriente de la capital, pero no ha planteado soluciones satisfactorias a las demandas de los subordinados.
    
López Obrador denunció la existencia de "mano negra" en este movimiento de rebeldía y dijo que quienes lo convocaron "no trabajan en la institución".
    
"Cuando hablo de mano negra es que los que estaban dirigiendo ayer el movimiento no trabajan en la Policía Federal. Los principales dirigentes, pertenecen a organizaciones de otro tipo", afirmó durante su conferencia de prensa habitual de hoy.
    
López Obrador pidió "no caer en chantajes" y dijo que las demandas de los agentes "no tienen ningún fundamento" por lo que ordenó "que se haga una investigación a fondo y sobre todo que se den a conocer las denuncias presentadas de corrupción y se investigue más sobre el manejo de la PF".
    
"El ingreso a la Guardia Nacional es voluntario. Se tomó la decisión de no despedir a ningún elemento. Todos van a mantener su trabajo. Estamos haciendo sólo un reajuste, un reacomodo", indicó.
    
Algunas fuentes deslizaron la versión en los medios de que detrás del movimiento de policías estaría el ex ministro de Gobernación Miguel Angel Osorio, responsable de la seguridad y del manejo de la PF y hoy senador del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro).
    
Los agentes habían convocado para hoy a un paro nacional pero al final fue cancelado aunque se mantiene la negativa de miles de elementos para someterse a exámenes o ser trasladados a las zonas donde deberán destacarse para iniciar su labor.
    
El principal núcleo del amotinamiento es el Centro de Mando de Iztapalapa, aunque se instalaron mesas de negociación para discutir las demandas, que incluyen el respeto a su antiguedad laboral y sus grados y que no se supriman sus beneficios y su bono por unos 500 dólares que pretende ser eliminado.
    
El ministro de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, señaló que las protestas se deben a "desinformación" y ofreció garantizar sus derechos laborales, pero ello no ha bastado para que cesen las protestas, aunque se han levantado algunos bloqueos, que se realizan en forma intermitente.
    
El experto en seguridad, Alejandro Hope, señaló que se trata de "la crónica de un conflicto anunciado" y dijo que "desde que se anunció la decisión de subsumir a la corporación en la GN, era evidente que la transición iba a ser difícil".
    
Se sabía que "ubicar a policías en una institución dominada de cabo a rabo por el Ejército iba a generar malestar", expuso.
    
Desde el mes pasado comenzaron a difundirse imágenes y videos sobre las paupérrimas condiciones en que eran capacitados o laboraban, con quejas sobre alimentación, alojamiento y equipo, recordó.
    
Para Hope, el problema de fondo es que "los policías federales son tratados como elementos de segunda" en el nuevo cuerpo.



Jamileth