Nacional - Economía

Gobierno combatirá aranceles de Trump

2019-07-11

El canciller Marcelo Ebrard descartó que las medidas proteccionistas del presidente Donald...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- El gobierno mexicano anunció que combatirá "con todos los instrumentos a su alcance" los nuevos impuestos a las importaciones de acero y tomate impuestos por Estados Unidos.
    
Sin embargo, el canciller Marcelo Ebrard descartó que las medidas proteccionistas del presidente Donald Trump se agraven en el corto plazo o se extiendan al resto de las exportaciones como amenazó el mandatario en mayo pasado, para presionar a México a fin de contener la avalancha migratoria hacia su país.
    
"Vamos a usar todos los instrumentos que la ley nos da en ambos casos, para defender los intereses legítimos de los productores o de las empresas de México", afirmó Ebrard, quien dijo que no se esperan "en el corto plazo decisiones políticas de tipo general".
    
La ministra de Economía Graciela Márquez indicó que en el caso del acero, a raíz de una controversia por presunto "dumping" (competencia deseal) el gobierno estadounidense impuso al país un cobro provisional al acero estructural como vigas, tubos y viguetas.
    
El impuesto temporal, que pretende castigar supuestas subvenciones del gobierno a los precios de exportación de estos productos, se deriva de una demanda del Estado de Florida, suspendida desde 1996 y que se reactivó precisamente en pleno proceso electoral de Estados Unidos.
    
La funcionaria afirmó que esta acción estaría animada por razones políticas pues es sabido que Florida ha sido un estado clave para cualquier elección presidencial y sobre todo para las intenciones de reelección de Trump.
    
"Hoy Florida es un estado clave para las elecciones, sobre todo las presidenciales" por lo que el gobierno estadounidense está asumiendo una postura "rígida", afirmó.
    
"Hay un fuerte cabildeo y hay grupos interesados en satisfacer a los votantes de ese estado y este es un buen terreno para favorecer, mover al voto. Entonces se reactiva esa negociación", señaló Márquez. De hecho, la funcionaria acusó al Departamento de Comercio de Estados Unidos se asumir "posiciones muy intransigentes" en este tema, pidiendo a los productores de tomate la revisión del 100% de los embarques en la frontera.
    
Debido a que la producción de tomate es estratégica para México por su vasta generación de empleos, la titular de Economía señaló que se sostienen intensas negociaciones con su contraparte de Washington pero al mismo tiempo se brindan apoyos a los productores.
    
El año pasado, Trump también impuso aranceles al acero mexicano y canadiense de 25% y de 10% al aluminio que duró 11 largos meses bajo el argumento de que se tenía que resguardad la "seguridad nacional".
    
La medida fue levantada hace dos meses y la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) calculó que sus socios perdieron unos 400 millones de dólares.
    
Además, cayeron 12% las exportaciones del sector durante el primer trimestre de 2019 lo cual implicó frenar inversiones, pérdidas de empleos y reducir la capacidad productiva, señaló Máximo Vedoya, presidente de la organización.
    
El 23 de mayo pasado, Vedoya pidió al gobierno del presidente Andrés López Obrador adoptar medidas de "vigilancia de las importaciones del acero procedente de terceros países, a fin de no dar argumentos a que Estados Unidos vuelvan a imponer el arancel".
    
Sin embargo, esta sanción fue reactivada esta semana, lo que representa un nuevo golpe para los productores de acero del país. En 2018, México vendió 622 millones de dólares de acero estructural a Estados Unidos, un poco menos que las exportaciones de China (897 millones) y de Canadá (722 millones), que también han sido castigados con aranceles compensatorios.
    
La decisión fue adoptada justo cuando México, Estados y Canadá buscan aprobar el Tratado de Libre Comercio (T-MEC) que sustituirá al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) vigente desde 1994 y suscrito tras su renegociación de un año en diciembre del 2018 en Buenos Aires. El Congreso mexicano ya ratificó el instrumento y se espera que en Canadá no tenga problemas para aprobarlo, pero en Estados Unidos enfrenta fuertes escollos ante el rechazo de la oposición demócrata en el Capitolio, que exige medidas adicionales en materia ambiental y laboral.



Jamileth