Nacional - Política

Renuncia del secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, prende "focos rojos"

2019-07-11

Se trata del décimo funcionario de alto nivel en arrojar la toalla en siete meses de...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- La sorpresiva renuncia del ministro de Finanzas Carlos Urzúa, prendió los "focos rojos" y desató una oleada de versiones sobre fuertes pugnas en su gabinete.
    
Se trata del décimo funcionario de alto nivel en arrojar la toalla en siete meses de gobierno del presidente Andrés López Obrador. El propio mandatario admitió hoy en su habitual conferencia de prensa matutina que Urzúa, pieza clave de la política económica, tuvo diferencias con él y otros miembros de su gabinete, entre ellos Alfonso Romo, un empresario que funge como su jefe de la Oficina de la Presidencia.
    
López Obrador dijo que tuvo diferencias con Urzúa en la elaboración del Plan de Desarrollo porque éste favorecía una versión "que era continuismo del neoliberalismo" y en cambio él apoyaba una concepción menos ortodoxa.
    
También reveló que el ex ministro discrepó con el ex director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Germán Martínez, que renunció el mes pasado y con la titular del Sistema de Administración Tributaria (SAT), Margarita Ríos.
    
Según el analista financiero Mario Maldonado, la gota rebalsó el vaso y precipitó la renuncia de Urzúa fue un acuerdo de que la Oficialía Mayor de la cartera a su cargo, encabezada por la todopoderosa Raquel Buenrostro, considerada "el poder tras el trono" en el ministerio, "tendría más atribuciones".
    
De acuerdo con Maldonado, la mujer que solía acordar directamente con el presidente López Obrador asumiría "la facultad de promover, diseñar, elaborar, celebrar, suscribir y administrar los contratos marco con entidades y dependencias".
    
López Obrador admitió la existencia de pugnas en el gabinete y dijo respetar "mucho" al ex funcionario al señalar que "estamos en un proceso de transformación" en el cual "no se oculta nada".
    
Antes de Urzúa, presentaron su renuncia la ministra del Medio Ambiente Josefa González, el viceprocurador de la Fiscalía General Felipe Muñoz, el viceministro de Turismo, Simón Levy y la viceministra de Seguridad Patricia Bugarín, entre otros funcionarios.
    
A pesar de la salida de Urzúa, el jefe de Estado se felicitó de que no hubiera consecuencias en los mercados financieros excepto "algún ajuste en el movimiento del peso", pero dijo que la moneda nacional está fuerte, "se recuperó y se va a seguir recuperando porque tenemos finanzas públicas sanas".
    
De igual modo, dijo, "tenemos una buena recaudación, un presupuesto ordenado, no hay más gasto de lo que ingresa, no tenemos déficit, no está creciendo la deuda, no hay inflación".
    
Urzúa señaló en su carta de renuncia hecha pública intempestivamente el pasado martes por Twitter que su salida se debe a "discrepancias en materia económica, decisiones de política pública sin sustento, imposición de funcionarios sin conocimiento de la Hacienda Pública, influyentismo y conflictos de interés". Se trata de un lenguaje poco habitual en la tradición política mexicana en la cual la existencia de cuarteaduras en el gabinete solía ocultarse al público y las renuncias se disfrazaban con lenguaje neutro o con eufemismos.
    
El columnista Raymundo Riva Palacio considera que Urzúa cumplió sobradamente el "papel de guardián de la disciplina fiscal" pero su rol "dentro del gran concierto estratégico interno estaba disminuido".
    
Otro analista, Sergio Sarmiento, considera que Urzúa "era el ancla" del gobierno, "el personaje firme y sensato que daba estabilidad a una administración inconstante y turbulenta".
    
Aunque el experto considera que su sucesor Arturo Herrera "es un profesional" que ha asumido "también posiciones sensatas" y "el sustituto que más confianza podía generar en este momento", surgen dudas y "no podemos hacernos ilusiones".
    
"Si el presidente no le hacía caso a Urzúa, difícilmente escuchará a Herrera", afirmó Sarmiento, indicando que "de poco sirve tener a los mejores especialistas si no se les permite hacer su trabajo y no se toman en cuenta sus opiniones". Por su parte, el especialista en temas financieros, Víctor Piz, estimó que la renuncia de Urzúa y "sus críticas a la forma en que se toman decisiones de política pública" generan "dudas sobre la viabilidad de la estrategia económica de esta administración para promover mayor crecimiento".



Jamileth