Nacional - Economía

La economía mexicana toma un respiro

2019-07-31

Bajo el empuje del sector terciario (servicios), contabilizó un repunte de 0,1% en este...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- La economía mexicana tomó un respiro y eludió, por ahora, la tan temida "recesión técnica" que la mayoría de los especialistas daban como un hecho, al registrar un ligero crecimiento durante el segundo trimestre del año, de acuerdo con cifras oficiales.
    
Bajo el empuje del sector terciario (servicios), contabilizó un repunte de 0,1% en este período, de acuerdo con un informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), organismo autónomo del Estado.
    
Los expertos apostaban a que el Producto Interno Bruto (PIB) tendría una contracción del 0,2%, un comportamiento similar al del primer trimestre del año.
    
Según una definición ortodoxa, una recesión técnica se produce cuando se acumulan dos trimestres consecutivos de caída del PIB, aunque hay investigadores que consideran que una recesión debe de abarcar indicadores más amplios como la inversión, el empleo o los salarios.
    
México se salvó por una nariz, pero eso no significa que las cosas vayan bien, aunque no todos los problemas se derivan de factores internos, por cuanto el panorama internacional no es alentador debido a que la economía internacional registra una desaceleración, según los analistas.
    
El ministro de finanzas Arturo Herrera señaló que más que una recesión lo que le preocupa al gobierno es una "desaceleración económica".
    
México no sufre una recesión desde fines de 2008 y principios del 2009, cuando el país vivió una de las peores crisis económicas de los últimos años.
    
El sector terciario (servicios) registró un avance de 0,2 por ciento, pero fue el primario el que llevó la peor parte pues registró una caída de 3,4% respecto al trimestre previo.
    
Mientras, la actividad industrial, sobre todo las estratégicas ramas manufacturera y de la construcción, se mantuvieron en el mismo nivel que en el primer trimestre del año.
    
"La economía ha estado débil desde hace algún tiempo, y el aproximado del PIB de mayo actual lo encamina a generar un crecimiento negativo en el segundo trimestre, lo que sería equivalente a una recesión técnica", señaló la consultora financiera estadounidense JPMorgan hace unos días.
    
Las cifras del INEGI son todavía preliminares y en agosto se darán a conocer los resultados definitivos del comportamiento de la economía, pero anticipan un panorama menos pesimista de lo que se creía.
    
El Banco de México (Banxico, central) había señalado que el país no estaba en recesión y que sólo había una contracción económica equivalente a una "desaceleración mayor a lo previsto".
    
El presidente Andrés López Obrador celebró hoy las buenas noticias y dijo que "no les funcionó el pronóstico a los expertos".
    
El mandatario indicó que, con estos resultados, se "despeja el miedo, la intención de crear desconfianza. Nosotros no tenemos duda, pero insistir tanto en la recesión lleva a crear dudas, cierta incertidumbre", afirmó. "Sabemos que va muy bien la economía. No quiere decir que todo esté resuelto: hay problemas que estamos enfrentando pero, desde luego, vamos muy bien en la parte económica, lo que tiene que ver con el bienestar", indicó el jefe de Estado.
    
López Obrador rechazó que se haya contraído el gasto público, el cual sin embargo ahora "está orientado a los más necesitados" y reprochó a los "tecnócratas neoliberales" que no lo entiendan así y sólo "apuesten a las grandes inversiones de capital, automatizadas, de poca generación de mano de obra".
    
"Lo que queremos es una modernidad surgida, forjada desde abajo y para todos", declaró el mandatario de izquierda, que asumió su encargo el 1 de diciembre pasado luego de ganar seis meses antes las elecciones con el 53% de los votos.
    
Aunque por ahora el fantasma de la recesión fue conjurado, se espera que el gobierno adopte medidas para evitar que se presente en los meses posteriores.
    
Los expertos atribuyen la desaceleración económica a la política monetaria restrictiva del Banco de México, así como a la caída en la producción de la petrolera gubernamental PEMEX.



Jamileth