Entre la Espada y la Pared

México puede ser Venezuela

2019-08-06

Se trataba dice Carla –quien laboró en Globovisión, fue perseguida por el...

Por Tere Mora Guillen | Revista Siempre

Entrevista a Carla Angola Rodríguez, periodista venezolana

La periodista venezolana Carla Angola Rodríguez, narra en entrevista a Siempre! que en 2012 entrevistó al General de Brigada del Ejército Venezolano Guaicaipuro Lameda, quien habló sobre como el Ministro del Poder Popular para la Planificación de Venezuela, Jorge Giordani, en el mandato de Hugo Chávez, decía que «los pobres tendrán que seguir siendo pobres para continuar votando por la revolución». Fue una de las primeras veces  que alguien desde adentro del monstruo, desde dentro del régimen compartía cómo en realidad operan, quienes en ese momento secuestraban a Venezuela.

Se trataba dice Carla –quien laboró en Globovisión, fue perseguida por el régimen y hoy está exiliada en Miami– “de cambiarle a la gente su manera de pensar y de vivir desde el poder; eso tomaría al menos tres generaciones. Siempre la intención fue esa, planificada y premeditada, se trataba de  someter, subyugar a los venezolanos, ir quitando cada derecho, cada bien y cada servicio, cada oportunidad de ser independientes, por eso destruyeron todo lo que tiene que ver con la economía, se apoderaron de la industria petrolera, de la agricultura, dominaron la cadena de producción y distribución de alimentos, prohibieron a empresas privadas trabajar el mercado y generar empleo, todo para apoderarse de cada etapa del sistema del estado, y así someter a la población a sus deseos. “Entonces cuando el Ministro Jorge Giordani en esa reunión comentó que a la revolución le convenía mantener pobres a los más necesitados, fue porque Guaicaipuro Lameda –quien en ese momento era presidente de una filial de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA)–, se asombraba y decía: ¿porqué no podemos dar la oportunidad a los venezolanos de tener una vida mejor, de prosperar? ¿porqué no hacemos nuestro trabajo, nuestro mandato es trabajar por los venezolanos? Y allí estando el Ministro Giordani, en este momento hace esta confesión terrible, espantosa, que nos recuerda mucho la tiranía de los Castro y en su momento Fidel Castro dijo: ¿Para qué las elecciones si ya la gente decidió? Es decir, ya era la conclusión de que no habría nunca más libertad”.

Y en Venezuela en esta reunión, narra la comunicadora, la confesión fue, mientras la gente sea pobre, viva en miseria, más va a necesitar. “Es como una perversa estrategia de quitarle todo, cada posesión, a los venezolanos, derecho, y como digo bienes materiales, y después entregar poco a poco, como para que esa persona en la desesperación total terminé agradeciéndole a su verdugo”.

Hugo Chávez, dice, le dio un zarpazo a la institucionalidad venezolana, «impuso y nos dio la primera demostración de lo que era la exposición de un pensamiento único, la Asamblea Nacional Constituyente quedó en sus manos, todos lo apoyaban a él, todo estaban a favor de sus ideas, todos iban a hacer lo que él dispusiera como orden, y lo modificaron todo desde la génesis de esta revolución. No hubo ni siquiera un momento de pausa o de asimilar lo que venía porque esta avalancha de odio, de destrucción comenzó desde el primer minuto».

La comunicadora menciona que tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro en principio con una intención nacionalista, “decían que querían que todo se produjera en Venezuela, darle la oportunidad a los agricultores, a los empresarios nacionales venezolanos, y lo que querían era primero entrar en disputa con empresas internacionales que habían hecho inversiones en Venezuela, en principio intentaron hacer convenios, pactos, les dijeron que iban a pagarles lo que en ese momento estaban supuestamente recuperando, y al final se convirtió en una como plaga de reyertas, y de pleitos legales con empresas, muchas de las cuáles internacionales, jamás recibieron el pago por lo que les fue expropiado, porque Hugo Chávez al final mostró su verdadera intención y les robó a los inversionistas internacionales sus propiedades. Acaparó, entró, secuestró incluso materia prima, inventarios de cada uno de estos empresarios, y se iniciaron disputas internacionales en las al día de hoy, todavía hay querellas que no se han resuelto, y pagos que Venezuela nunca hizo. Entonces me imagino lo que hicieron con los locales, todavía algunos locales fueron teniendo alguna posesión ó propiedad, o por ejemplo los arroceros, podían seguir produciendo, pero el sometimiento era si tú no bajas el precio hasta lo que yo diga, entonces te cierro o me encargo yo ahora de tu finca, y fueron acechando de tal manera a toda la producción nacional, para en su momento, desde el punto de vista populista, bajar los precios como para darle la intención a los venezolanos de que querían beneficiarlos, y lo que estaban haciendo era arruinar a agricultores locales, y a cualquier tipo de empresario que quisiera tener una iniciativa propia. Hicieron populismo en principio  para ganarse la venia de la gente, para ganarse el voto popular, era un engaño total.

“Terminaron sometiendo, matando de hambre y prometiendo una vida en la que ni siquiera hay medicinas para poder curar lo más elemental de cualquier enfermedad básica, fue un engaño permanente, constante, para ganarse a un pueblo que en principio con ingenuidad, y con total inocencia pensó que si había un interés en tomar en cuenta a una población que bueno, que era vulnerable desde todo punto de vista: intelectual, moral, que había sido probablemente ignorada durante mucho años y les quitaron todo”.

¿Cómo mantuvieron la esperanza del pobre?

Se crearon lo que se llamaron misiones y había supuestamente la intención por ejemplo de dar ayuda a madres solteras, o de dar ayuda a estudiantes, se crearon universidades, se hicieron programas de alfabetización, y se crearon hasta Centros de Salud ambulatorios, donde los médicos cubanos brindaban la atención primaria a las comunidades, y al final se descubrió que todo eso no tenía otro motivo que comprar voluntades, poder estar vigilando desde dentro de las zonas más populares a la propia población, tener espías dentro de todas esas comunidades y adoctrinar, al final ellos cambiaron hasta los libros de texto, obligaron a las escuelas privadas a modificar incluso episodios de la historia.

Ellos quisieron refundarlo todo, entre comillas, para acabar con lo que ya existía. Le cambiaron el nombre hasta al país, le cambiaron el nombre a la bandera, pusieron a mirar para otro lado nuestro caballo en el escudo, cambiaron todo porque ellos querían refundar la sociedad por una adoctrinada, sumisa, y que además profesara los ideales que a ellos les convenía.

Chávez dejó un títere fácilmente manipulable.

Yo no creo que se mantenga la esperanza del pobre ya en Venezuela. Los niveles de rechazo a Nicolás Maduro son históricos, no tiene el cariño de la gente, nunca lo tuvo, ni siquiera al principio, era heredado por los chavistas que hoy todavía se dicen chavistas, y que confiaron en el creador de toda esta debacle, de toda esta pesadilla, el es un hombre despreciado incluso por los mismos que habían apoyado a Hugo Chávez, yo creo que él está ahí por pura casualidad, porque dejó un monigote, un títere fácilmente manipulable por Cuba, por los rusos, no creo que haya una razón adicional a esta. Él fue el elegido, pero la gente nunca confió en él y ahora menos porque terminó de profundizar una tragedia, una crisis económica y humanitaria, que no tiene precedente en el continente.

Alerta a los mexicanos

La periodista dice ver similitudes entre el México de AMLO y la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

«Yo vi las señales, cuando Hugo Chávez llegó al poder en 98, cuando se hizo candidato y finalmente gana las elecciones, cuando vi a los que lo acompañaban, quienes celebraban su triunfo y cuando además durante toda la campaña, escuché su discurso, su propuesta, sus deseos, yo tenía sólo 20 años y me di cuenta de quién era Chávez. Nunca hubiera podido predecir todo lo que venía 20 años después, pero supe identificar que era un hombre peligroso, lo supe desde el principio, y la misma impresión me dio Andrés Manuel López Obrador.

“Claro, él no es un militar, hay diferencias contextuales, de cultura y de etapas en la historia latinoamericana, quizá ahora este continente está mucho más consciente de cómo es el perfil de un abusador o de un tirano, pero desde la primera vez que escuché el discurso de López Obrador en campaña, la gente repetía porque era un patrón a seguir para él la revolución en Venezuela, pero las propuestas de campaña, las propuestas de ‘gobierno’, la manera en la que el quería modificarlas, incluso al llegar y hacer también una transformación desde lo más sensible de la sociedad, lo que él planteaba para México, a mi me generó una alarma inmediata en la memoria».

Continúa: «fue una alerta instantánea ¡Cuidado México! porque tantos otros pueblos en América Latina que nunca han pasado ni de cerca por la experiencia venezolana, pero han tenido intentos, conatos, de personajes quienes han querido emular lo que está pasando en Venezuela, pero sus sociedades quizás han sido más fuertes desde el punto de vista institucional, o de la madurez de sus poblaciones, no han prosperado tanto, no han ido tan lejos, pero basta que alguien tenga la predisposición a eso, lo más importante es que los pueblos sean lo suficientemente fuertes como para ponerles una barrera desde el comienzo, por eso digo: ¡Cuidado México! México sí puede ser Venezuela; Venezuela jamás pensó que nosotros seríamos ni siquiera Cuba, ya no somos Cuba, somos un caso que no tiene precedente en ningún libro de la historia del mundo. Por eso es que nos ha costado tanto a nosotros y a la comunidad internacional resolverlo, porque es tan complejo, somos un nido de terroristas, de espías rusos, cubanos, de capos internacionales que tratan de vigilar, de someter a  vigilancia a la población para no permitirle expresarse, e identificar a los que la revolución piensa que son traidores. Somos en este momento repudio de insurgentes, de guerrilleros, además es un país arruinado, en el que ahora no sé como hay abastecimiento pero la gente no puede pagar la comida, y además no se puede expresar libremente».

“Venezuela jamás pensó que nosotros seríamos ni siquiera Cuba, ya no somos Cuba, somos un caso que no tiene precedente en ningún libro de la historia del mundo”.

Carla Angola afirma que Venezuela pasó de ser una lucha entre un régimen y la oposición o entre un régimen y medios, “la oposición advirtió que Hugo Chávez haría lo que hizo, los medios comenzamos a tener ese papel, empezamos a denunciar, nos convertimos en enemigos, pero primero fueron desapareciendo la oposición, a la cárcel, incluso desaparición física, luego fueron por los medios, desaparecieron todos los medios de comunicación social libres. En Venezuela no sólo hay ya censura, sino autocensura, la gente no quiere denunciar, migramos digamos a unas plataformas digitales en las que medianamente hay libertad.

“Y después de eso como ya no teníamos oposición, la siguen teniendo, pero no la posición más fuerte, lograron socavar la voluntad de la oposición, sometieron a los medios y ahora van por el venezolano común, por el venezolano de a pie”.

Opina Claudia Angola que “a cualquier líder que no tenga intenciones probas, que no desee el progreso de su nación, que sólo esté pensando en acaparar el poder, en quedarse ahí, y sacarle la mayor cantidad de provecho a ese paso circunstancial, –que debía siempre ser circunstancial por el estado–, por supuesto que le va a convenir siempre una sociedad sometida. No sé en el fondo cuáles sean las intenciones de Andrés Manuel López Obrador, pero lo que he visto hasta este momento  es que quiere hacer una réplica de un sistema fallido. El sistema en Venezuela, dice, ha exportado siete millones de personas a la nada, a lo desconocido, a un exilio que nuestro país jamás había vivido por eso nos ha costado tanto reponernos. Nosotros no somos de cultura migrante, nosotros éramos más bien abrigo para migrantes, de todo el mundo”.

Y la periodista continúa la advertencia para México: «Esto es un virus, es como una bacteria, si ustedes no son capaces de identificar desde un principio cualquier intención  dictatorial, o cualquier intención de no respetar la democracia, los procedimientos, las leyes, y de respetar la voluntad del pueblo, si le permiten una sola a Andrés Manuel López Obrador, se van a condenar para siempre.

“Cualquier señal que vean de arbitrariedad, cualquier señal que vean de una economía que no les parezca de libre mercado, una economía de monopolios, una economía en la que no haya igualdad de oportunidades, deben cuidarse de leyes que pretendan regular  los medios de comunicación social, tienen que cuidarse de leyes que impongan o pretendan controlar precios, la  distribución de la economía tiene que ser siempre tripartita”.

La periodista considera que a Estados Unidos no le conviene tener de vecino a un país de pobreza, generador de vicios y falta de educación. “No, claro que no, quién quiere eso, además en este momento Estados Unidos lo que pretende y desea es que México prospere, para que sus ciudadanos no tengan las necesidad de salir de su nación, eso es lo mismo que todos queremos para Venezuela, los que de ahí somos ahí quisiéramos vivir, qué tendría que pasar para que los venezolanos regresáramos? Que Venezuela se repusiera con la democracia, en libertad y vuelva a tener a un estadista que se preocupe en verdad por el desarrollo de la nación”.



Jamileth
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