Nacional - Seguridad y Justicia

Y la ficción se hizo realidad 

2019-08-08

Los investigadores carecen de pistas hasta ahora sobre este episodio, rodeado de un denso misterio.

Por Marcos Romero

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 7 AGO - Un asalto al estilo de la popular serie española "La casa de papel", plasmado en pleno corazón financiero y turístico de la capital mexicana, dejó sumidas en el pasmo y desconcierto a las autoridades.
    
Los investigadores carecen de pistas hasta ahora sobre este episodio, rodeado de un denso misterio.
    
Aunque los asaltantes están plenamente identificados por las cámaras de seguridad instaladas en la sede de la Casa de la Moneda de la Ciudad de México, del cual los habilidosos ladrones se apoderaron de un botín valorado en unos 2,5 millones de dólares, se desconoce su paradero.
    
Los ladrones parecen haber emulado el "modus operandi" de legendarios filmes como Ocean's Eleven (La gran estafa), de 1960, con figuras míticas como Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis, cuyo "remake" en 2001 fue protagonizado por los no menos famosos George Clooney, Brad Pitt y Matt Damon.
    
En cuestión de minutos y a plena luz del día, cuatro hombres bien vestidos se apoderaron de 1,500 monedas de oro y plata y un número indeterminado de relojes conmemorativos, burlando la densa seguridad en una de las zonas más resguardadas de la urbe.
    
El suceso ocurrió ayer a plena luz del día en la "City" de la capital mexicana, a unos pasos de la principal Bolsa de Valores y de las sedes de los grandes conglomerados financieros del país.
    
Se trata de una de las áreas más seguras de la capital, el turístico y elegante Paseo de la Reforma, cerca del emblemático Monumento de la Independencia y donde se ubican las embajadas de Estados Unidos y Japón.
    
Entre las piezas del botín figuran "centenarios", monedas antiguas de oro puro que pesan 34 gramos y no son de uso corriente, muy codiciadas entre los coleccionistas y empleadas como un seguro para los tiempos difíciles por su gran valor intrínseco, cuyo precio es de unos 1,700 dólares por pieza.
    
Los investigadores y analistas en seguridad todavía se cuestionan cómo fue que en forma tan hábil y rápida un pequeño grupo de asaltantes sin máscaras y plenamente identificados lograron apoderarse de piezas tan valiosas sin poder ser detenidos y en forma totalmente incruenta.
    
Ubicada en la planta baja de un edificio de 20 niveles, se trata de la sede en la capital de la Casa de Moneda, la "fábrica" de billetes y monedas del gobierno.
    
Después de este espectacular asalto, las autoridades temen que una suerte similar pueda sufrir la sede principal de la institución, ubicada en la central ciudad de San Luis Potosí, capital del estado homónimo, y se espera que las medidas de seguridad sean reforzadas.
    
Según el diario Milenio, esta instalación está en situación vulnerable y desde 2015 sus directivos presentaron un proyecto al ministerio de Finanzas para fortalecer la protección, pero los fondos nunca fueron autorizados.
    
Los asaltantes entraron con armas de fuego a una tienda de la Casa de Moneda, despojaron al guardia privado que vigilaba y se dirigieron a la bóveda que estaba abierta y sacaron monedas y relojes conmemorativos.
    
Luego salieron discretamente, sin ningún aspaviento ni llamar la atención y abordaron un automóvil donde los esperaba un cómplice y huyeron. El jefe de la policía de la capital Jesús Horta consideró que hubo "deficiencias en el protocolo de seguridad" y se presume que se contó con la complicidad de uno o varios empleados".
    
"No nos dimos cuenta de nada. No escuchamos ningún balazo ni vimos que se hiciera alboroto", dijo un empleado gubernamental que trabaja en una oficina cercana.
    
En julio de 2018, durante la remodelación de la Casa de la Moneda de México, el mismo edificio fue asaltado por cuatro hombres que se llevaron monedas de plata y oro, pero con objetos por un valor mucho menor, estimado en unos 150,000 dólares.
    
Aunque México enfrenta una espiral criminal que no conoce tregua desde hace 12 años, en la capital los secuestros, extorsiones y asaltos a comercios y negocios escalaron apenas desde hace un par de años, pero pocas veces se registran asaltos de gran envergadura como éste.
    
El "robo del siglo" en la capital ocurrió en plenas fiestas navideñas, el 25 de diciembre de 1985 cuando dos estudiantes universitarios entraron por los ductos de aire acondicionado del Museo Nacional de Antropología e Historia.
    
En total, se apoderaron de un centenar de piezas arqueológicas invaluables, recuperadas cuatro años después.


 



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