Nacional - Seguridad y Justicia

Otra matanza que horroriza al país

2019-08-28

El presidente Andrés López Obrador condenó este repudiable acto y...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 28 AGO - Al menos 26 personas murieron y 12 resultaron heridas en un ataque de hombres armados contra un bar en la ciudad costera sureña de Coatzacoalcos, estado de Veracruz, una nueva matanza que flagela al país, donde la violencia criminal no cesa desde hace más de 12 años.
    
La agresión ocurrió alrededor de las 22 horas locales del martes (07:00 GMT de hoy) en el centro nocturno White Horse, donde se servían bebidas alcohólicas y se presentaban bailes de desnudistas.
    
Entre cinco y seis personas arribaron a bordo de varias furgonetas y lanzaron bombas molotov, luego de rociar combustible, a fin de propagar el incendio en el interior del establecimiento.
    
Las primeras hipótesis de las autoridades sobre esta masacre, la peor desde que asumió su cargo el presidente Andrés López Obrador hace 9 meses, arrojan que se trataría de una venganza entre dos grupos rivales o bien un acto de castigo por la negativa de los propietarios del "night club" de pagar una cuota extorsiva.
    
Decenas de parroquianos y bailarinas se refugiaron en camerinos o trataron de huir por la puerta de emergencia, pero muchos fueron atrapadas por las llamas debido a que fue bloqueada la entrada, según narró un sobreviviente a las autoridades, citado por los medios locales.
    
El gobernador de Veracruz Cuitláhuac García anunció que ya logró identificar a uno de los presuntos responsables del ataque, Ricardo "N", alias "La Loca", quien dijo que ya había sido detenido el mes pasado pero fue liberado dos días después por la fiscalía local.
    
El presidente Andrés López Obrador condenó este repudiable acto y señaló en conferencia de prensa en Palacio Nacional que solicitó a la Fiscalía General tomar las riendas de las investigaciones a fin de que se vaya "al fondo" del caso.
    
El mandatario pidió que se indague la actuación de la Fiscalía de Veracruz porque se dejó en libertad hace unos días a los que perpetraron esos hechos.
    
"Es lamentable que la delincuencia organizada actúe de esta manera. Es lo más inhumano que puede haber, el actuar de esta forma, pero lo otro que también es condenable es que exista contubernio con autoridades", sostuvo.
    
"No sólo se debe castigar a quienes cometieron estos horrendos y lamentables hechos, sino a la autoridad porque si se detuvieron a estas personas y se dejó en libertad tiene que justificarse por qué se hizo", indicó.
    
De los fallecidos, 16 son hombres y 9 mujeres, que comenzaron a ser objeto de análisis forenses para su identificación.
    
Desde que comenzó el año, Coatzacoalcos ha sido escenario de una sangrienta disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y Los Zetas por el control de la venta de droga y el cobro de "piso" o extorsión a bares y restaurantes.
    
En abril, pasado, un comando armado mató a 13 personas que departían en un salón de fiestas en Minatitlán, vecino a Coatzacoalcos y donde murió el dueño de un bar que se negó a pagar una cuota de extorsión.
    
El caso de este bar se asemeja a otra de las peores masacres en la larga noche de sangre y muerte que viven los mexicanos desde fines de 2006, cuando el gobierno lanzó su fallida y cuestionada guerra contra el crimen organizado.
    
Se trata de un incendio en el Casino Royal, el 25 de agosto de 2011, en la ciudad norteña el Monterrey, estado de Nuevo León, atribuido a integrantes de la banda de Los Zetas, de quienes se sospecha que ahora también estarían involucrados y que arrojó 52 muertos y 11 heridos. El entonces presidente, Felipe Calderón, que inició la estrategia contra la delincuencia con apoyo del Ejército y la Marina, que arroja hasta ahora unos 260,000 muertos y 40,000 desaparecidos, calificó de "verdaderos terroristas" a quienes prendieron fuego a la casa de apuestas.
    
La peor masacre de este siniestro período ocurrió en agosto de 2010, cuando 72 migrantes ecuatorianos, brasileños, guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, fueron asesinados a balazos y golpes en San Fernando, en el estado norteño de Tamaulipas, tras ser secuestrados.
    
El asesinato masivo fue también atribuido a Los Zetas, en sus orígenes formado por miembros de un cuerpo de élite del Ejército mexicano y de los temibles "kaibiles" o fuerzas de choque del Ejército de Guatemala.


 



regina