Panorama Norteamericano

Solo una anécdota

2019-10-02

Este nuevo intento por destituir a Donald Trump de su responsabilidad como presidente, tiene muy...

Por José Eduardo Campos  | Revista Siempre

Donald Trump ha sido uno de los presidentes de los Estados Unidos más polémicos y cuestionados, desde su campaña por llegar a la Casa Blanca rompió muchas formas y costumbre del viejo sistema y su “particular” forma de entender y hacer política lo han ubicado en el centro de más de una controversia.

Y bueno la semana pasada, el martes para ser preciso, la poderosa Nancy Pelosi,  líder de los demócratas en la Cámara Baja, anunció la apertura de un nuevo juicio político en su contra, ahora por presionar al gobierno de Ucrania para que investigara al expresidente Joe Biden –su posible contendiente en la lucha presidencial de noviembre del próximo año– y a su familia.

En la historia de los Estados Unidos han sido 3 los presidentes que se han visto involucrados en un juicio político, 2 de ellos han sido absueltos; en 1868, Andrew Johnson y recientemente Bill Clinton entre 1998 y 99 y como olvidar a Richard Nixon, quien renunció en 1974, al comenzar el proceso del escándalo de Watergate.

Los presidentes Johnson y Clinton, ambos por cierto demócratas, vivieron el proceso de juicio político en su contra y como le mencionamos, fueron declarados inocentes de las acusaciones en su contra.

El 13 de marzo de 1868, el Congreso de los Estados Unidos inició el juicio político –impeachment– en contra de Andrew Johnson y 8 semanas después fue absuelto por un margen de un solo voto en su favor, sin embargo, su poder fue disminuido de manera efectiva e irreparable.

El ex presidente Bill Clinton es el caso mas reciente y controvertido de la historia moderna estadounidense, el juicio político en su contra ocurrió por el escándalo sexual de la becaria de la Casa Blanca Mónica Lewinsky en 1998. Logró salir airoso de esta situación con el voto a favor de 55 de los 100 senadores respecto al cargo de perjurio y obtuvo un empate en la votación por el caso de obstrucción de la justicia.

El anuncio del juicio político en contra de Richard Nixon (1974), fue el momento preciso en el que anunció la separación de su cargo como presidente de los Estados Unidos. Hasta aquí la historia de los involucrados en los temidos juicios políticos.

Este nuevo intento por destituir a Donald Trump de su responsabilidad como presidente, tiene muy pocas posibilidades de que proceda, la mayoría en el Senado de los Estados Unidos (57) está conformado por republicanos, los que harán todo lo necesario, para que sea desestimado el caso y Trump pase a ser el 4 presidente que enfrenta un juicio político en su contra y el tercero que sale airoso. Sera una anécdota más.

En Estados Unidos, según marca su Constitución, cualquier funcionario público puede ser destituido de su cargo por el Poder Legislativo, por acusaciones y condenas por traición, soborno u otros crímes y delitos menores, a lo que se le conoce como impeachment o juicio político.

Durante muchos años se ha discutido sobre la actualidad de esta acción, ya que, dada su amplitud, el Congreso puede iniciar el proceso de juicio político por una acción criminal, por abuso de poder o cualquier otra presunta infracción y por ello sometido al escrutinio en el Senado. Con un juicio político en curso, bajo ninguna circunstancia se puede adelantar una destitución como conclusión, es solo una posibilidad.

El juicio político como tal inicia cuando el Comité Judicial de la Cámara Baja emite una resolución con los cargos a juzgar, en este caso contra el presidente Trump, y, posteriormente votados por la Cámara de Representantes y finalmente por el Senado. Las razones para la destitución son llamados artículos de juicio político (articles of impeachment) y enviadas al pleno de la Cámara, donde son debatidos y votados cada una de ellas. Si alguna de ellas es aprobada por mayoría simple, el presidente es sometido entonces al juicio político y entonces el funcionario enjuiciado, pierde sus derechos y obligaciones.

Después de concluido este primer tramite en la Cámara de Representantes, el Senado recibe los artículos del juicio político y en el pleno se discuten las reglas y procedimientos que se seguirán.

El juicio político como tal se realiza al interior del Senado, donde se elige a un grupo de legisladores que operaran como los fiscales y los demás como jurado. Para declarar culpable al presidente y destituirlo de su cargo, se requiere del voto de 2 tercios del senado. La votación sobre el veredicto final se realizará en una sesión pública, donde además de la destitución de su cargo, puede ser inhabilitado para desarrollar cualquier cargo de gobierno.

La líder demócrata Nancy Pelosi ha dicho que Trump traicionó su juramento al cargo y que su comportamiento en la llamada telefónica con el presidente de Ucrania, violaron la Constitución de los Estados Unidos… “el presidente debe rendir cuentas y nadie puede estar por encima de la ley”.

La Casa Blanca, después de presiones y hasta exigencias legislativas, decidió revelar el contenido de la llamada entre los presidentes Trump y Zelenski del pasado 25 de julio. Del contenido de esta platica se desprende que el mandatario estadounidense le pidió a su par, que le ayudara a investigar “los negocios” de Hunter Biden, (hijo del expresidente) en Ucrania, mientras su padre ocupaba la vicepresidencia.

En declaraciones de Donald Trump, posteriores a que se conociera la transcripción ha dicho… “fue una plática cordial, donde nadie presionó a nadie, no hubo amenaza alguna”.

Desde 2015, año en que Donald Trump inicio su campaña con miras presidenciales, mostró que, dentro de la controversia, las tensiones y conflictos, el se siente cómodo, capitaliza todas estas situaciones y mediante las redes sociales, comienza a buscar la mejor salida sus “problemas”. Hoy se lo aseguro amigo lector, Trump llegará como presidente de los Estados Unidos a las elecciones del 3 de noviembre de 2020, éste es solo un mal momento más, solo eso.



Jamileth