Nacional - Política

Sorpresiva renuncia de ministro de Corte Suprema Corte de Justicia

2019-10-04

La renuncia de Medina ocurrió en una carta enviada al presidente del máximo tribunal...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- La repentina renuncia de Eduardo Medina, uno de los 11 miembros de la Suprema Corte de Justicia de México, impactó en el ya agitado ambiente político, en medio de acusaciones en su contra de lavado de dinero y de presunto enriquecimiento ilícito.
    
Medina es un verdadero "peso pesado" de la escena pública de México, con un impresionante historial que incluye haber sido embajador en Washington y Londres y ministro de Seguridad, así como Procurador General de Justicia y jefe del antiguo organismo de espionaje del Estado. La dimisión ocurrió en forma sorpresiva a pesar de que la Fiscalía General de la República informó hace poco que recibió una denuncia de la Unidad de Inteligencia del ministerio de finanzas de que el magistrado hizo transferencias inusuales a cuentas bancarias en Estados Unidos y Gran Bretaña.
    
La renuncia de Medina ocurrió en una carta enviada al presidente del máximo tribunal Arturo Zaldívar, de apenas dos párrafos, en la cual no se menciona la causa por la cual decide dejar el cargo, que tiene una duración de 15 años, de los cuales sólo había cumplido cuatro.
    
El presidente mexicano, Manuel López Obrador, aceptó desde anoche la dimisión del "ministro", como se denomina a los miembros del máximo órgano judicial en el país y al Senado le corresponde ratificarla y nombrar a un reemplazante.
    
Medina está acusado de haber hecho 30 depósitos de 2,3 millones de libras esterlinas en el banco británico HSBC y de haber transferido otros 2,1 millones de dólares entre 2016 y 2018 desde su filial mexicana, según información del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Sin embargo, analistas consideran que hay un trasfondo político en su contra, aparte de las acusaciones de que atesoró en sus cuentas más dinero del que había ganado como funcionario judicial.
    
Electo por el Senado en 2015, cuando era embajador en Washington, Medina es el primer miembro de la Corte en renunciar desde la reforma constitucional de 1994, cuando se redujo la cifra de integrantes del organismo de 26 a 11.
    
De hecho, desde los años 80, cuando otro juez, Ernesto Díaz, fue obligado a dimitir acusado de corrupción no se había registrado la renuncia de un miembro del máximo órgano de justicia.
    
El trasfondo de la salida de Medina fue objeto de especulaciones en los medios políticos, ya que un juez sólo puede renunciar por "causas graves" no especificadas.
    
Según algunas hipótesis, su salida se debería a problemas de salud, tras la muerte de su esposa hace unos meses y las investigaciones judiciales que afronta por lavado de dinero.
    
Sin embargo, trascendidos publicados por algunos influyentes medios locales señalan que detrás de su decisión figura una revancha por sus vínculos con la "campaña negra" contra el ahora presidente López Obrador, sobre todo en 2018 y contra el exvicepresidente del gigante Televisa, Alejandro Quintero.
    
Medina habría actuado desde sus privilegiadas posiciones en los tres últimos gobiernos para frenar el ascenso al poder de López Obrador, en especial en 2005, cuando se intentaba privarlo de inmunidad cuando era intendente de la capital para impedir que se postulara a presidencia en 2006.
    
Según las versiones, las cuentas de Quintero fueron bloqueadas pero el juez renunciante intervino ilegalmente ante jueces federales para que se le desbloquearan.
    
Asimismo, intervino para hacer públicos los nombres de agentes encubiertos de Estados Unidos que investigaron las transferencias de Medina no sólo a este país y Gran Bretaña sino también a paraísos fiscales como Panamá.
    
Además, Medina movió los hilos para que su amigo, el abogado de la élite política Juan Collado, en prisión desde el 9 de julio por delincuencia organizada y lavado de dinero, pudiera beneficiarse del desbloqueo de algunas de sus cuentas que le permitieron liberar unos 10 millones de euros.
    
"El ministro prefirió hacer negocios que procurar justicia, lo que en otras circunstancias hubiera sido muy loable, pero no desde la posición que ocupaba en el Tribunal más alto del país", escribió el analista Salvador García.



Jamileth