Internacional - Población

Cifra de muertos asciende en Irak, disturbios llegan a volátil distrito Ciudad Sadr de Bagdad

2019-10-07

Al menos 110 personas han muerto en Irak en la peor ola de violencia que sufre el país desde...

Por John Davison y Ahmed Rasheed

BAGDAD, (Reuters) - Al menos 15 personas murieron en enfrentamientos nocturnos entre fuerzas de seguridad iraquíes y manifestantes en el distrito de Ciudad Sadr, en Bagdad, después de que la violencia generada por un levantamiento nacional que dura ya una semana se extendió por la vasta y pobre zona capitalina por primera vez.

Al menos 110 personas han muerto en Irak en la peor ola de violencia que sufre el país desde la derrota de Estado Islámico hace cerca de dos años, en medio de protestas que exigen la dimisión del primer ministro, Adel Abdul Mahdi, y su gobierno, al que acusan de corrupción.

La llegada de la violencia a Ciudad Sadr en la noche del domingo es un nuevo desafío de seguridad para las autoridades. Los disturbios han sido históricamente difíciles de controlar en el volátil distrito, donde vive cerca de un tercio de los 8 millones de habitantes de Bagdad en pasadizos estrechos, muchos de ellos con poco acceso a la electricidad, el agua y el empleo.

El Ejército informó temprano el lunes su salida de Ciudad Sadr y la entrega del control a la policía, en un aparente intento por rebajar la tensión.

Un residente de Cuidad Sadr contactado por teléfono dijo a Reuters más tarde que las calles volvían a estar en calma tras la noche de disturbios. Milicianos locales estaban llegando para inspeccionar los daños y la policía se desplegó en los barrios.

Las protestas comenzaron de manera espontánea la semana pasada en Bagdad y varias ciudades sureñas, sin apoyo público de ninguna facción política importante de Irak.

Desde entonces escalaron y se han vuelto más violentas, extendiéndose desde las ciudades del sur a otras áreas, pobladas sobre todo por miembros de la mayoría chií, cuyos partidos tienen el poder político pero dicen que sus comunidades llevan décadas en el olvido.

La inestabilidad supone un riesgo sin precedentes para Abdul Mahdi, que asumió el cargo el año pasado como candidato de consenso de los poderosos partidos chiíes que han dominado el país desde la caída de Saddam Hussein en 2003.



Jamileth