Internacional - Política

Disturbios manchan sueño catalán de independencia pacífica

2019-10-18

Por cuatro noches consecutivas, las protestas se han salido de control al anochecer, con...

Por JOSEPH WILSON y ARITZ PARRA

BARCELONA (AP) — Durante años, el movimiento independentista de Cataluña construyó cuidadosamente una imagen amigable en su lucha para separarse de España: padres de familia y abuelos sonrientes con niños a cuestas marchaban bajo el sol del Mediterráneo, ondeando las banderas de su causa y coreando alegremente “¡independencia!”.

Pero en el transcurso de esta semana, esa cara amigable fue reemplazada por el rostro enfadado de un joven furioso que lanzaba bombas molotov y trozos de pavimento a la policía, la cual trataba de contener los disturbios que han convertido el centro de Barcelona y otras localidades de la próspera región en el noreste de España en zonas no transitables durante la noche.

Un intento fallido en 2017 para declarar la independencia dejó al movimiento separatista a la deriva: 12 de sus líderes fueron arrestados luego de un referendo ilegal realizado por el gobierno catalán, y el resto de los altos personajes, incluido el expresidente de la región Carles Puigdemont, huyeron del país. Desde entonces ha ido incrementándose la frustración por el hecho de que el intento de independencia no recibió apoyo internacional.

Así, la mecha fue encendida el lunes cuando el Tribunal Supremo de España declaró culpables a 12 líderes del movimiento por su participación en el referendo y sentenció a nueve de ellos a entre nueve y 13 años de cárcel por sedición. Sin un líder que quedara presente para contenerla, la ira estalló, auxiliada por la tecnología, que ha ayudado a grupos menos organizados a planear las protestas y ocultar sus movimientos de la policía.

Por cuatro noches consecutivas, las protestas se han salido de control al anochecer, con manifestantes que incendian automóviles y cientos de botes de basura, causando daños estimados en 1,1 millones de euros (1,2 millones de dólares), y a la larga se enfrentan con la policía en Barcelona, uno de los principales destinos turísticos de Europa. Los incendios también han afectado a otras localidades de Cataluña, una próspera región industrial que alberga a 7,5 millones de personas y que tiene su propio idioma y tradiciones culturales.

“Los catalanes intentaron por mucho tiempo mostrarle al mundo que podemos lograr un cambio significativo a través de medios democráticos y pacíficos, pero fuimos abofeteados en el rostro”, comentó Adria Alsina, el antiguo portavoz del grupo de base ANC a favor de la independencia, a The Associated Press. “Por lo menos los movimientos violentos en Francia, Hong Kong o Ecuador están logrando algunos de sus objetivos”.

“Desde el lunes”, añadió, “las personas que tenían la autoridad moral para detener esto, están en la cárcel”.

Casi 100 personas resultaron heridas, indicaron las autoridades, de las cuales aproximadamente la mitad de ellas son agentes de la policía. Un total de 97 manifestantes han sido detenidos desde el lunes, incluidos cuatro que fueron encarcelados mientras las autoridades los investigan por alteración del orden público.

La policía dijo que los manifestantes les lanzaron bombas molotov, ácido, piedras, petardos, clavos y botellas. Unos fuegos artificiales alcanzaron un helicóptero de la policía, aunque no ocasionaron daños mayores. Superados en número, los agentes de la policía regional y nacional respondieron con balas de goma, macanas y escudos. Un joven de 17 años se recuperaba de una lesión en la cabeza que sufrió cuando una camioneta de la policía embistió el contenedor de basura en el que se ocultaba en la ciudad de Tarragona. Otro manifestante perdió un ojo hace unos días.

Las imágenes de un padre sosteniendo a su bebé luego de que tuvieron que huir de su apartamento en el centro de Barcelona por miedo a que las llamas alcanzaran su edificio han conmocionado a la capital regional.

“Tenemos que hacer un llamado a la calma”, dijo el jueves la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien no apoya el movimiento independentista. “Estos incidentes están causando una gran preocupación entre la población”.

Las protestas pacíficas como aquellas que caracterizaban el movimiento continúan, con una huelga de estudiantes y marchas que se tiene previsto converjan el viernes en Barcelona. Sin embargo, se han visto opacadas por el caos.



Jamileth