Nacional - Política

López Obrador redobla ataques contra la prensa

2019-11-02

"Le muerden la mano a quien les quitó el bozal", señaló el...


(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 2 NOV - El desencuentro entre el presidente Andrés López Obrador y la prensa, lo que viene marcando su gestión iniciada hace 11 meses, se elevó a su máxima intensidad en medio de las críticas al fallido operativo contra el hijo de "El Chapo", el legendario capo de las drogas, hace dos semanas.
    
"Le muerden la mano a quien les quitó el bozal", señaló el mandatario usando una frase de Gustavo Madero, hermano del ex presidente Francisco I. Madero, uno de los héroes de la Patria.
    
El ex mandatario sucedió al dictador Porfirio Díaz, quien gobernó a México con puño de hierro por tres décadas hasta 1911, al intensificar sus ataques a los "medios conservadores". López Obrador suele compararse con Francisco I. Madero, que llegó al poder a través de elecciones democráticas en 1911, pero fue atacado por la prensa sin misericordia después de que los periódicos de la época se liberaron del yugo de Díaz, que partió al exilio previo al inicio de la guerra civil.
    
Madero sólo pudo ejercer su cargo unos 15 meses pues fue asesinado junto con su hermano y su "vice" José María Pino Suárez, en un golpe de Estado dirigido por Victoriano Huerta, en un episodio que la historia registra como "la Decena Trágica".
    
López Obrador recordó que la frase de Gustavo Madero "no le fue perdonada nunca" y "por eso se ensañaron en él, primero y luego con su hermano. "Yo no quiero que nunca jamás vuelva a suceder eso", por cuanto "esa es una de las historias más vergonzosas del periodismo y de la política en México", afirmó el mandatario, comparado por algunos medios locales con sus homólogos de Brasil Jair Bolsonaro o de Estados Unidos Donald Trump.
    
Sin embargo, apeló a los medios de comunicación para "actuar con ética y ser rigurosos con su información" y dijo que "ya basta de amarillismo y de espectacularidad". "Es tiempo de pensar en el interés general y a una ética en el manejo de la información, que es fundamental, pero no impuesta", agregó aunque descartó la posibilidad de impulsar una regulación de los medios, como se intentó sin éxito hace algunos años.
    
"Los medios se deben de regular con los medios y en este caso tiene que ser la sociedad, tienen que ser los ciudadanos", indicó el mandatario.
    
López Obrador tocó una fibra muy sensible que amenaza con atizar las de por sí cotidianas críticas de la llamada "comentocracia".
    
Desde que asumió su cargo el 1 de diciembre de 2018, el jefe de Estado ha colocado diversos rótulos a los medios que no comulgan con su gestión y lo critican con frecuencia, a los que llama "prensa fifí" (burguesa) y "conservadores" a los medios que no comulgan con sus puntos de vista. También los califica de "chayoteros" (chayote es llamado el soborno que se suele entregar a algunos periodistas a cambio de publicar información a favor de alguien), "vendidos", "oligárquicos", "enemigos del pueblo" y "deshonestos".
    
A fines de abril pasado, un grupo de organizaciones civiles defensoras de la libertad de expresión publicó un análisis de los ataques formulados por el mandatario a los medios en 50 conferencias y eventos públicos.
    
La conclusión a la que llega el reporte es demoledora: el mandatario mexicano es el gobernante que ataques ha enderezado a la prensa en el continente, superando incluso a sus homólogos de Venezuela Nicolás Maduro, a Trump y a Bolsonaro.
    
Según el estudio, en sus conferencias matutinas López Obrador acumula 62 señalamientos en contra de los informadores, contra 45 de Trump, 33 de Maduro y 22 de Bolsonaro.
    
La ONG Artículo 19 advirtió que los constantes ataques a los medios de comunicación de parte de López Obrador y altos funcionarios llevan el "doble propósito" de "frenar cuestionamientos por parte de los periodistas y bajar de tono a las preguntas que se realizan a diario" al gobierno federal.
    
Santiago Salamanca, encargado del Programa de Defensa de Periodistas que impulsa la organización civil condenó los mensajes lanzados por el titular del poder ejecutivo, pues considera que "se instiga y se acosa al periodista".
    
El jefe de Estado también mantiene una disputa contra del periódico capitalino Reforma, al que califica como "símbolo de la prensa conservadora", como la que sostiene Bolsonaro con el diario Folha de Sao Paulo o la de Trump con The New York Times y The Washington Post.



JMRS