Internacional - Política

Ultraderecha revitalizada se hace sentir en España

2019-11-11

“Vox fue el partido que mejor pudo capitalizar su sólido mensaje...

Por ARITZ PARRA y SERGIO RODRIGO | AP

TORRE-PACHECO, España (AP) — Para poder entender la polarizada política española, los visitantes a la localidad agrícola de Torre-Pacheco, en el sur del país, sólo deben leer un grafiti pintado cerca de la plaza principal.

Al lado de un tiro al blanco dibujado sobre un muro se encuentran las palabras tachadas: “Fuera Moros”, un viejo término para referirse a los musulmanes del norte de África. Esas palabras fueron reemplazadas por “Fuera racistas”. Y un tercer mensaje dice: “Fuera rojos”.

Sin embargo, la localidad, que depende en gran medida de la mano de obra extranjera, votó el domingo a favor de un partido que promete construir muros para evitar la entrada de migrantes y dar prioridad a los españoles en sus políticas.

Vicente García, un conductor de camión de 55 años de edad ya jubilado, defiende al partido nacionalista Vox como “el único que ha dicho la verdad”, y añadió que cree que los subsidios públicos y demás servicios deben ayudar “primero a los españoles, segundo a los españoles y tercero a los españoles, y si sobra algo, entonces para los demás”.

Exagerando la amenaza de la migración, pero principalmente apelando al nacionalismo español en respuesta a un nuevo intento de la región de Cataluña por independizarse, Vox emergió de las elecciones como la tercera fuerza política en un país que desde hace tiempo se ve a sí mismo como inmune a la oleada de nacionalismo y el populismo que ha inundado Europa recientemente.

Vox ya unió fuerzas con los otros dos partidos de derecha para tomar el control político de varios gobiernos regionales y locales. Entre las propuestas del partido se incluye la encarcelación de activistas separatistas, prohibir los servicios de salud gratuitos para inmigrantes que viven sin autorización en el país y cancelar los fondos para las cirugías de reasignación de género. También quieren restringir el aborto y proteger la cacería y las corridas de toros.

En Torre-Pacheco, Vox ganó las elecciones con 38% de los votos entre sus 35,000 habitantes. La provincia de Murcia, en donde se ubica el pueblo, ha sido afectada fuertemente por la crisis económica de la última década. Murcia también se convirtió en la primera región española en donde la ultraderecha se posicionó como principal fuerza política.

El líder de Vox, Santiago Abascal, quien habla de la “reconquista” de España en términos que parecen de las guerras medievales entre moros y cristianos, dijo el lunes que “aquellos que sufren las consecuencias de la migración ilegal” les dieron la victoria en el sur del país.

La victoria representa una recuperación después de perder ímpetu hace unos meses, señaló Andrew Dowling, experto en política contemporánea española en la Universidad de Cardiff. Dijo que se debió principalmente a las protestas en la inestable región de Cataluña que estallaron el mes pasado, en ocasiones con inusuales episodios de violencia debido al encarcelamiento de nueve políticos separatistas.

“Vox fue el partido que mejor pudo capitalizar su sólido mensaje antiindependentista”, dijo Dowling.

García, el conductor jubilado, ofreció su propio análisis de los resultados en un centro social en donde los periódicos quedaron esparcidos en una mesa cercana.

“Mira por todo el país, no por Cataluña, ni Sevilla, ni Murcia, no, por todo el país. Que es lo que debe de ser”, comentó. “Primero ayudar y bajar los impuestos, y dejarnos un poco de desahogo. Es que los políticos nos llevan ya asfixiados, asfixiados, asfixiados que no sabemos ya ni por dónde salir”.

Vox obtuvo 52 escaños, o prácticamente el 15%, de las bancas en el Congreso de los Diputados. La cifra representa más del doble de las bancas que ganó en las elecciones de abril pasado, cuando el partido finalmente ingresó al parlamento cinco años después de deprenderse del partido conservador.

La victoria del partido nacionalista-populista resonó en toda Europa, donde políticos afines como Marine Le Pen, en Francia, y Matteo Salvini, en Italia, elogiaron a Abascal por la favorable respuesta que recibió.

El resultado también asestó un golpe a las posibilidades de España de salir del estancamiento político a corto plazo. El presidente interino del gobierno español, Pedro Sánchez, quien convocó a elecciones con la esperanza de ampliar su respaldo, ahora debe encontrar apoyo dentro de un Parlamento aún más dividido.

Abascal no tardó en declarar que Vox votaría en contra de un gobierno socialista, y presentó a su partido como “un dique de contención frente al separatismo y a la legislación totalitaria de los progresistas que por primera vez en mucho tiempo van a tener una oposición firme”.

Analistas políticos también señalan que la oposición tradicional de los Socialistas, el Partido Popular, posiblemente se muestre todavía más renuente a abstenerse y permitir un gobierno encabezado por Sánchez debido a que, a pesar de recuperarse en esta elección, ahora también debe competir con Vox por los votos en la derecha política española.

Vox no se limitará a intentar poner fin al estancamiento político, sino que intentará tener un impacto en la cultura política de España, afirmó José Ignacio Torreblanca, el director de la oficina en Madrid del grupo Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

Debido a que Vox es “un partido de campaña y no un partido institucional”, dijo Torreblanca, su éxito dependerá de si España recupera la estabilidad o si convoca nuevamente a elecciones pronto.

“Si el sistema no se estabiliza y no se vuelve al curso normal de la política, entonces ellos seguirán rondando porque son antisistema”.

Otros analistas pidieron cautela, señalando que a pesar de los significativos avances de Vox al obtener el 15% de los votos y una porción similar de escaños en el Parlamento, el partido no está ni cerca de convertirse en una “alternativa patriótica” viable, como lo describió Abascal, para ninguno de los partidos tradicionales.

Eso significa un marcado contraste con otros movimientos populistas en Europa.

José Luis Ayllón, exfuncionario en un gobierno conservador anterior y que ahora trabaja como asesor en comunicaciones, dijo que los electores de Vox, en su mayoría, emiten “un voto de castigo a la clase política por la falta de acuerdo, por la falta de gobernabilidad.

“Es un voto muy del estómago y poco de la cabeza”, dijo Ayllón.

Añadió que espera en el futuro cercano, que estos votantes “vean y encuentren otras alternativas”.



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