Entre la Espada y la Pared

Cárteles terroristas, la amenaza de Estados Unidos

2019-11-29

Entrevistas con Gerardo Rodriguez Sanchez Lara y Emilio Vizarretea, académicos

Por Armando Reyes | Revista Siempre

Entrevistas con Gerardo Rodriguez Sanchez Lara y Emilio Vizarretea, académicos

La intención de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunciada el pasado martes 25 de noviembre, de clasificar a los cárteles mexicanos del narcotráfico como organizaciones terroristas generó distintas reacciones en nuestra sociedad.

Y es que en tanto para algunos se trata del reflejo de la incapacidad del actual gobierno federal para atender el tema de la seguridad pública, para otros es una muestra más de intervencionismo desde la Unión Americana. Entre estos dos enfoques se da el debate respecto a este tema.

Pero, en realidad, nos debemos preguntar cuáles serían las implicaciones de que Estados Unidos tomara tal medida, considerando el contexto de lo sucedido en Culiacán, la masacre de integrantes de la familia Le Baron, Tamaulipas y otros índices delictivos. Para comprender este escenario, Siempre consultó con Gerardo Rodríguez Sánchez Lara y Emilio Vizarretea, especialistas en temas de seguridad y académicos, para conocer su opinión acerca de estos asuntos.

Poco probable

Para Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, la posibilidad de que Estados Unidos declare a los cárteles del narcotráfico mexicanos como terroristas es poco probable.

“Es poco probable que el gobierno de los Estados Unidos incluya en la lista de grupos terroristas del Departamento de Estado –que se actualizó en octubre pasado–, dificilmente podrían ingresarlos porque la Unión Americana normalmente busca cuando se incluyen a nuevos grupos, si es un país o socio estratégico busca tener la coordinación o la anunencia para declararlos como grupos terroristas, porque se activan mecanismos legales dentro de dicho país para declararlos como tales”.

En este sentido, aclara que existe un elemento que haría difícil que se diera esta clasificación.

“Algunos grupos de la delicuencia organizada utilizan mecanismos de extrema violencia para generar temor hacia la población civil y autoridades de gobiernos –policías, jueces, magistrados–, sin embargo aunque podamos catalogar esto como actos de terror, estos grupos no califican para ser grupos terroristas con base en la legislación de Estados Unidos, porque no se ha demostrado que estos grupos delictivos busquen de manera sistemática objetivos políticos. Esa es la gran diferencia entre delincuencia organizada y grupos terroristas, el objetivo que tengan estos grupos”.

Gerardo Rodríguez Sánchez Lara.

Cuestionado acerca de el escenario en el que nuestro vecino del norte haga tal declaratoria, Rodríguez Sánchez Lara explicó a este medio las acciones que se deberían tomar.

“En caso de que algunos cárteles sean declarados grupos terroristas, Estados Unidos tendría la obligación de hacer todas las acciones posibles para prevenir el lavado de dinero dentro de su sistema financiero y promovería que los miembros del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) actúen para prevenir el financiamiento al terrorismo o a estos grupos mexicanos.

“Segundo, Estados Unidos tendría que hacer un esfuerzo para evitar el acceso a armas a estos grupos, algo que pudiera ser benéfico para México, pero que es poco probable que el gobierno de Trump tome una acción en este sentido tan arriesgada en términos políticos interno.

“Y, finalmente, el gobierno de México ha declarado que no le interesa que sean declarados como tal estos grupos”.

Y si se presentará el escenario descrito, nuestro entrevistado aseguró que habría mucha oposición en nuestra nación.

“Ganaría mucha intervención de los Estados Unidos, esto puede lastimar la relación entre los dos países, porque a diferencia de Colombia en donde fue el propio gobierno de dicha el que solicitó al de Estados Unidos declararlos como terroristas a las FARCS, ELN y a las Autodefensas Unidas, México no lo está haciendo. Dentro del propio gobierno mexicano hay oposición a esta declaración, a un aumento de la intervención de Estados Unidos en este sentido, habría oposición clara de las Fuerzas Armadas, habría oposición del Centro Nacional de Inteligencia en concreto del área que lleva la coordinación en temas de terrorismo, el Comité Especializado de Alto Nivel en materia de Desarme, Terrorismo y Seguridad Internacionales (CANDESTI), y habría también oposición en Cancillería. México no está preparado para este escenario y se dañaría la relación bilateral”.

Elemento de presión

De acuerdo a Emilio Vizarretea, más que reaccionar hay que considerar como se ha llegado a esta situación, tomando en cuenta lo que ha sucedido a ambos lados de la frontera.

“Para nosotros los mexicanos, en particular, es lamentable la declaración porque es un tema que nos pone contra la pared, pero hay que decir que en su momento provocamos esa situación que para ellos es benéfica, recordemos que cuando se dio el conflicto en Texas, Marcelo Ebrard señaló este tema como un acto terrorista. Ellos siempre han estado deseosos de tener un elemento que facilite, no de intervención, sino de presión y ya lo tienen y esto viene en consencuencia por el crimen organizado, por la violencia que se ha generado sobre todo porque ya tocaron a ciudadanos estadounidenses como es la familia Le Baron y en eso estamos. Al margen de ello, el presidente López Obrador ha entrado en una etapa en la que tiene que demostrar la tesis de abrazos y no balazos”.

Acerca de lo que podría suceder si se presenta este escenario, el académico de la UNAM consideró que no se podría detener una intervención de nuestro vecino del norte.

“En términos estrictos, tienen un elemento de injerencismo e intervencionismo, esto no tiene nada que ver con lo que piense el presidente López Obrador. Los Estados Unidos a partir de la Ley Patriota y la Ley contra el Terrorismo, tienen en sus fundamentos que donde quiera que esté un elemento estadounidense y ellos puedan intervenir, lo van a hacer; cuál es el tema, si en Polanco hay estadounidenses y existe un acto que los vandalice o los afecte, el grupo de intervención que existe –uno de ellos está en la Embajada y otros con el FBI en la zona norte, Ciudad Juárez y donde está la familia Le Baron–, pues eso está copado y no tenemos muchas opciones, en consecuencia mayor esto pone en una situación delicada a las fuerzas armadas”.

Emilio Vizarretea.

Asimismo, Emilio Vizarretea explicó cual podría ser el efecto de una medida como esta en las Fuerzas Armadas mexicanas, además de considerar que se debe tomar en cuenta que el mandatario de Estados Unidos está en campaña.

“El tema es que, en efecto, hay una inercia que el propio presidente tiene con relación a las fuerzas armadas, vamos a llamarla de odio-amor, aunque hay un detalle: son institucionales aunque en este momento se sentirían golpeadas, porque el elemento que vienen, una intervención de corte militar, por muy mínima que sea, menoscaba la labor de las fuerzas armadas mexicanas. Ese sí es un tema delicado, espero que no llegue a tanto, pero el problema de fondo es que Donald Trump está en campaña y entonces va a recurrir a ese expediente cuantas veces sea necesario”.

Finalmente, concluyó señalando que hay que esperar que este tema recorra un camino similar a la amenaza de imponer aranceles y su relación con el tema migratorio.

“El muro se está construyendo, pero hay un problema mayor: hizo un cambio en la política exterior, en política migratoria y en política interior en términos de la Guardía Nacional, hizo un muro en todo el país y es lo que se está señalando al presidente López Obrador, que cambió tres políticas a partir de un tuitazo, eso sí es delicado, claro que no hay conformidad, no sólo entre las Fuerzas Armadas, sino en la sociedad porque nos pone en una situación de entredicho en este momento y muy frágil, hay que decirlo”.

 

 



regina