Nacional - Economía

Petroleras presionan a Gobierno para reanudar licitaciones

2019-12-05

Su gobierno, además de suspender las rondas que estaban previstas para el 2019, ha dicho que...

Por Ana Isabel Martinez | Reuters

CIUDAD DE MÉXICO, 5 dic (Reuters) - Las grandes petroleras que operan en México están en una ofensiva para exhibir lo que califican como sus éxitos tras la apertura del sector en 2014, buscando presionar al gobierno para que retome unas licitaciones que suspendió indefinidamente con el argumento de que han agregado pocos barriles a la producción.

Agrupadas en la Asociación mexicana de empresas de hidrocarburos (Amexhi) -que cuenta entre sus socios a gigantes como Chevron, Exxon Mobil, Shell, Petrobras, Eni, CNOOC e incluso la estatal mexicana Pemex- las firmas sostienen que han cumplido con las inversiones prometidas, los objetivos de producción, perforación de pozos y hasta han agregado reservas.

Y ante los ataques sobre el escaso aporte en términos de barriles, afirman que el rasero para medir su gestión no debe ser exclusivamente la producción petrolera ya que solo 29 contratos de los 111 adjudicados en las subastas de 2015-2018 está en etapa de producción, mientras que el resto aún están en exploración y requieren más tiempo para rendir frutos.

“Nosotros lo que reiteramos es que hemos venido cumpliendo y que en cualquier métrica que se busque medir hemos sido exitosos”, dijo Alberto de la Fuente, presidente de la Amexhi tras una rueda de prensa el miércoles. “A cuatro años de la firma del primer contrato, los avances son muy significativos”.

“Lo que toca es sentarnos con la secretaria de Energía, con el Gobierno y entender de su parte cuáles son las métricas importantes y cuáles deberían ser las formas de calificar”, añadió el ejecutivo, quien es director general y presidente de Shell en el país y un abierto defensor de las licitaciones.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha vituperado la reforma energética del 2013-2014, aduciendo que los contratos adjudicados no han logrado elevar la producción de crudo del país a 3.0 millones de barriles por día (bpd), como se prometió, muy lejos de los 1.7 millones de bpd actuales.

Su gobierno, además de suspender las rondas que estaban previstas para el 2019, ha dicho que no hará más hasta que los contratos den resultados “tangibles”, pero no ha precisado parámetros. El presidente también suspendió unas subastas con las que Pemex buscaba socios bajo la figura de “farmouts”.

Agrupadas en la Asociación mexicana de empresas de hidrocarburos (Amexhi) -que cuenta entre sus socios a gigantes como Chevron, Exxon Mobil, Shell, Petrobras, Eni, CNOOC e incluso la estatal mexicana Pemex- las firmas sostienen que han cumplido con las inversiones prometidas, los objetivos de producción, perforación de pozos y hasta han agregado reservas.

Y ante los ataques sobre el escaso aporte en términos de barriles, afirman que el rasero para medir su gestión no debe ser exclusivamente la producción petrolera ya que solo 29 contratos de los 111 adjudicados en las subastas de 2015-2018 está en etapa de producción, mientras que el resto aún están en exploración y requieren más tiempo para rendir frutos.

“Nosotros lo que reiteramos es que hemos venido cumpliendo y que en cualquier métrica que se busque medir hemos sido exitosos”, dijo Alberto de la Fuente, presidente de la Amexhi tras una rueda de prensa el miércoles. “A cuatro años de la firma del primer contrato, los avances son muy significativos”.

“Lo que toca es sentarnos con la secretaria de Energía, con el Gobierno y entender de su parte cuáles son las métricas importantes y cuáles deberían ser las formas de calificar”, añadió el ejecutivo, quien es director general y presidente de Shell en el país y un abierto defensor de las licitaciones.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha vituperado la reforma energética del 2013-2014, aduciendo que los contratos adjudicados no han logrado elevar la producción de crudo del país a 3.0 millones de barriles por día (bpd), como se prometió, muy lejos de los 1.7 millones de bpd actuales.

Su gobierno, además de suspender las rondas que estaban previstas para el 2019, ha dicho que no hará más hasta que los contratos den resultados “tangibles”, pero no ha precisado parámetros. El presidente también suspendió unas subastas con las que Pemex buscaba socios bajo la figura de “farmouts”.

Luego de cerrar octubre con una producción petrolera de 1.66 millones de bpd, expertos ven casi imposible que puede llevarla al objetivo de 1.8 millones de bpd hacia fin de año, como prometió. Pemex está apostando a subir la producción entregando a firmas privadas contratos de servicios en lugar de las asociaciones estratégicas que le permite la reforma.

Algunos expertos consideran que más temprano que tarde y ante la imposibilidad de lograr sólidos resultados, López Obrador podría ceder y retomar las rondas petroleras.

“Pongamos los hitos para que todos, la opinión pública, sepamos los objetivos”, dijo Carlos Salazar, líder del más influyente grupo empresarial en México, el CCE, cuyo rol fue determinante para apagar un conflicto entre el Gobierno y varias empresas sobre contratos de gasoductos.



regina