Internacional - Población

La tensión vuelve a Hong Kong con choques en una multitudinaria marcha de Año Nuevo

2020-01-01

En Hong Kong 2020 ha empezado del mismo modo que acabó 2019: con un episodio de las...

Jaime Santirso, El País

En Hong Kong 2020 ha empezado del mismo modo que acabó 2019: con un episodio de las protestas antigubernamentales que desde hace casi ocho meses mantienen al territorio sumido en una profunda crisis social. La marcha de este miércoles, que cubría la distancia entre la zona comercial de Causeway Bay y Charter Road, en el distrito Central, ha sido cancelada por las fuerzas de seguridad tres horas después de su comienzo y ha acabado derivando en enfrentamientos entre agentes y manifestantes radicales.

Más de un millón de personas —según los organizadores— se han dado cita a primera hora de la tarde en el parque Victoria, punto de partida de las movilizaciones más multitudinarias en la historia de Hong Kong. A lo largo del recorrido, los participantes han reiterado sus cinco demandas, convertidas ya en credo popular: la retirada de la ley de extradición (la única concesión arrancada hasta la fecha al Ejecutivo local); la puesta en marcha de una investigación independiente sobre la actuación de la policía; la retirada del término “disturbios” para referirse a las protestas —un cargo que puede acarrear hasta diez años de cárcel—; la amnistía para los casi 6,000 detenidos; y la implementación del sufragio universal, tal y como recoge la Ley Básica que rige el territorio.

Aunque los organizadores, el Frente Civil de Derechos Humanos, habían obtenido el permiso de las autoridades, las fuerzas de seguridad les conminaron a poner fin a la marcha tres horas después de su comienzo, aduciendo que un grupo de manifestantes radicales había atacado varios locales comerciales a lo largo del trayecto. Cuando un grupo de enmascarados asaltó una sucursal bancaria, la policía recurrió a gases lacrimógenos y cañones de agua y recibió ladrillos y cócteles molotov. Los responsables del Frente, pese a condenar la decisión oficial, la acataron y se dirigieron a los manifestantes para pedirles que se retiraran. Una mayoría abandonó la zona, pero algunos optaron por quedarse y formar una cadena humana en primera línea. Los enfrentamientos, que se han saldado con varias decenas de detenidos, continuaban entrada la noche.

A pesar de las imágenes de violencia, el Ejecutivo local ha asegurado en un comunicado que la marcha ha transcurrido “de manera fluida y ordenada”, y que la región administrativa especial “respeta los derechos y libertades de los ciudadanos para participar en manifestaciones pacíficas”. “El Gobierno no escatimará esfuerzos en abordar los problemas derivados de esta cuestión. No obstante, la prioridad ahora es detener la violencia y restaurar el orden social tan pronto como sea posible. [...] El Gobierno continuará escuchando con humildad a la sociedad y fortaleciendo la comunicación con los ciudadanos”, señalaba el texto.

Por su parte, el activista Jimmy Sham, uno de los líderes del Frente Civil de Derechos Humanos y recién elegido concejal en las elecciones municipales del pasado noviembre, confesó sentirse “entristecido” por no haber logrado que las autoridades escucharan las demandas populares en 2019 y proclamó que la batalla “continuará” este año.

El origen del conflicto se remonta a junio del año pasado, cuando la población de Hong Kong se levantó contra la propuesta de una ley de extradición que vincularía su régimen jurídico con el del continente, una medida que amplios sectores de la sociedad entendieron como un significativo recorte a los derechos y libertades de los que goza la antigua colonia británica, reconocidos por el principio de "un país, dos sistemas". Con el paso de los meses, los manifestantes han pasado a exigir una mejora de los mecanismos democráticos de Hong Kong.

Las recurrentes movilizaciones, además, han hecho mella en la economía del territorio, que en el tercer trimestre entró en recesión por primera vez en 10 años. El PIB ha caído el 2,9% a consecuencia de una bajada significativa del turismo, las exportaciones y las ventas al por menor, y se prevé que la situación se deteriore hacia final de año. En Hong Kong el año nuevo trae, de momento, problemas viejos.



JMRS