Agropecuaria

Agricultores Estados Unidos esperan otro año sombrío a pesar de avances en acuerdo comercial con China

2020-01-03

Mientras la economía agrícola de Estados Unidos se tambalea por la peor cosecha en...

Por Karl Plume y P.J. Huffstutter

CHICAGO/DIMMITT, EU, (Reuters) - En Dakota del Norte, muchos agricultores estadounidenses tienen con campos llenos de maíz dañado por la nieve.

La decisión de plantar maíz se dio después de que la guerra comercial entre Estados Unidos y China matara su mercado de soja. Muchos no saben todavía qué cultivos plantarán la próxima temporada entre una gran cantidad de opciones arriesgadas.

En Texas, Kansas y Colorado, los agricultores están sopesando si deben apostar menos por el maíz y más por el sorgo, a pesar de que China casi ha dejado de comprarlo. Esto se debe a que el sorgo cuesta casi la mitad que el maíz para plantar, lo que atrae a quienes se muestran cautelosos de invertir demasiado pensando en un rendimiento incierto.

Mientras la economía agrícola de Estados Unidos se tambalea por la peor cosecha en décadas tras casi dos años de guerra comercial, los productores de granos locales deben decidir qué cultivos podrían mantenerlos en el negocio.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en diciembre que China había acordado duplicar sus compras de productos agrícolas desde el nivel anterior a la guerra comercial durante los próximos dos años como parte del acuerdo de Fase 1.

Pero eso no dio mucho consuelo a los agricultores estadounidenses porque China todavía no ha confirmado el compromiso ni firmado ningún pacto.

“El presidente Trump dijo que todos vamos a necesitar comprar tractores más grandes”, dijo el agricultor de Dakota del Norte Justin Sherlock. “No creo que muchos agricultores vayan a invertir mucho dinero hasta que veamos que este es un trato hecho y a largo plazo”.

Los funcionarios en Washington dicen que el acuerdo comercial de Fase 1 con China se firmará en enero, aunque muchos aranceles se mantendrán durante las futuras negociaciones.

Analistas del mercado de materias primas y economistas agrícolas advierten que un acuerdo no será un arreglo inmediato para la economía agrícola de Estados Unidos porque el conflicto ha estimulado a China a desarrollar nuevas cadenas de suministro.

El gigante asiático ha profundizado los lazos con exportadores rivales como Brasil y Argentina. El cultivo de soja brasileña se está expandiendo después de las exportaciones récord a China en el último año y Pekín está invirtiendo en puertos sudamericanos.

Para empeorar las cosas, la necesidad de China de soja y sorgo para alimentar al ganado está disminuyendo debido a una mortal enfermedad porcina que los expertos estiman que ha matado a cerca de la mitad del mayor rebaño de cerdos del mundo.

La industria porcina china también ha trabajado para reformular las raciones de cerdos para incluir menos soja y más alimentos alternativos que no tienen que ser importados desde Estados Unidos.

“No volveremos inmediatamente a donde estábamos hace 18 meses, y tal vez no por mucho tiempo”, dijo Jay Debertin, director ejecutivo de CHS Inc, la cooperativa agrícola más grande de Estados Unidos, a los productores de granos en una conferencia reciente en Dakota del Norte.

RESCATES

Muchos agricultores estadounidenses han tratado de cambiar de cultivos para evitar las consecuencias económicas de la pérdida de un mercado de exportación tan importante.

Sembraron 76,5 millones de acres de soja en 2019, un 14,3% menos que el año anterior, de acuerdo con los últimos datos del Departamento de Agricultura local (USDA).

Las plantaciones de sorgo -utilizado en la alimentación del ganado y en el licor chino baijiu- disminuyeron alrededor del 7,5% en 2019 a 5,3 millones de acres. Las de algodón también han disminuido, ya que China se retiró de las compras.

Las plantaciones de estos cultivos dependientes de China probablemente habrían caído mucho más si no fuera por la asignación de 24,500 millones de dólares de ayuda del gobierno para compensar a los agricultores por las pérdidas de la guerra comercial.

Los rescates dieron a muchos agricultores un incentivo para seguir plantando cultivos como la soja, que sabían que sería difícil de vender a cualquier precio rentable. Se espera que los fondos del gobierno representen casi un tercio de los ingresos agrícolas netos de 2019, según datos oficiales y de bancos.

El Gobierno de Trump no ha dicho si los agricultores recibirán más pagos en 2020. Robert Johansson, economista jefe del USDA, dijo a Reuters que espera que el acuerdo comercial provisional resuelva los problemas que el programa de ayuda había abordado.

El secretario de prensa adjunto del USDA, Alec Varsamis, dijo que la agencia decidiría en enero sobre pagos futuros.

El portavoz de la Casa Blanca Judd Deere declinó hacer comentarios y se refirió a declaraciones anteriores del Representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, quien ha dicho que China se comprometió a compras agrícolas “masivas”.

Los agricultores de las regiones dependientes de las exportaciones dicen que no pueden seguir vendiendo sus cosechas por debajo del costo de producción sin una tercera ronda de subsidios para cubrir las pérdidas.

“Si el gobierno no nos paga, estamos acabados”, dijo Sherlock, quien no votó por Trump en 2016 y sigue indeciso de cara a las elecciones de este año.



Jamileth