Migración

México frenará nueva caravana migratoria

2020-01-16

Sánchez dijo que México no extenderá "salvoconductos" para cruzar su...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 16 ENE - La nueva caravana que partió esta semana de Honduras y avanza ya sobre Guatemala desafió al gobierno mexicano, el cual avisó que "no pasará" por su territorio pero ofreció otorgar asilo o refugio a los que lo soliciten.
    
La decisión de frenar de tajo el contingente de personas que huyen de la violencia y la miseria en Centroamérica fue hecha saber a través de la ministra de Gobernación Olga Sánchez, ex juez de la Suprema Corte.
    
Sánchez dijo que México no extenderá "salvoconductos" para cruzar su país a los inmigrantes.
    
En cambio, señaló que el gobierno de su país está dispuesto a atender "a las personas que soliciten asilo o refugio", lo que sería rechazado por una buena parte de los cientos de miembros de la caravana.
    
Dos grupos partieron casi simultáneamente de la ciudad hondureña de San Pedro Sula, una de las más peligrosas del mundo, asediada por las pandillas conocidas como "maras", surgidas tras la desmovilización de las fuerzas enfrentadas en los conflictos armados internos de los años 90 en Centroamérica.
    
Además de poner en guardia a México el intento de reactivar la migración por la vía de las caravanas fue un tema en el encuentro que mantuvieron ayer el canciller Marcelo Ebrard y el nuevo presidente de Guatemala Alejandro Giammattei.
    
"El gobierno mexicano nos advirtió que no los va a dejar pasar y que va a utilizar todo lo que esté en sus manos para impedirlo", dijo Giammattei después de recibir a Ebrard en su despacho.
    
El mandatario indicó que los migrantes se van a topar con "un muro" que no van a poder "penetrar" cuando lleguen a la frontera mexicana.
    
Giammattei dijo que una de las medidas para frenar la migración de indocumentados a través de las fronteras de Guatemala incluye la revisión "exhaustiva" de documentos de menores que acompañan a migrantes para asegurarse de que son sus hijos o están bajo su tutela.
    
"Seremos extremadamente exigentes" en ese tema, dijo Giammattei tras advertir que si los migrantes no presentan los documentos, los niños van a ser devueltos a Honduras.
    
Entre los integrantes de este grupo figuran niños, mujeres, ancianos, discapacitados y familias enteras, que buscan una mejor vida en suelo estadounidense, donde miles de personas han fracasado en obtener refugio en los últimos meses.
    
En octubre de 2018 inició una oleada de caravanas migratorias alentadas por el inminente arribo al poder del actual presidente Andrés López Obrador, quien había anunciado una política de "puertas abiertas" a la migración.
    
Sin embargo, debió dar marcha atrás luego de que su homólogo estadounidense Donald Trump endureció su política migratoria y amenazó en junio pasado con imponer aranceles a todas sus exportaciones a partir de julio si no frenaba estas caravanas.
    
De este modo, López Obrador envió a por lo menos 6,000 miembros de la recién creada Guardia Nacional para impedir el paso de las personas indocumentadas desde Centroamérica e incluso comenzó a disolver cualquier forma organizada de ingreso a México.
    
Además, Washington puso a México y Guatemala contra las cuerdas obligándolos a aceptar en su territorio miles de migrantes en espera de que se desahogue su proceso de asilo.
    
Esa circunstancia ha colocado a las principales ciudades de la frontera norte del país en una situación precaria, por la presencia de grandes masas de personas que necesitan empleo y resolver sus necesidades básicas mientras aguardan la resolución de sus juicios, que pueden demorar años.
    
Ayer, la caravana integrada por unas 600 personas desde Honduras atravesó dos cruces fronterizos en Guatemala, por Izabal y Corinto.
    
"Vamos hacia Estados Unidos por una mejoría. Aquí no hay trabajo, no hay nada. Por eso huimos a Estados Unidos", señaló Israel, un hondureño padre de dos niños acompañado de su esposa en declaraciones a la televisión.



regina