Internacional - Seguridad y Justicia

El Ejército sirio celebra su rápido avance sobre rebeldes

2020-02-17

El gobierno consolidó unas horas antes su control sobre la provincia clave de Alepo, tomando...

Por ALBERT AJI

DAMASCO, Siria (AP) — El Ejército sirio anunció el lunes que sus fuerzas habían recuperado territorios en el noroeste de Siria “en tiempo récord” y prometió seguir persiguiendo a los grupos armados “estén donde estén”.

El gobierno consolidó unas horas antes su control sobre la provincia clave de Alepo, tomando en un día unos 30 pueblos y aldeas en una zona rural en el oeste de Siria y asegurando la capital provincial, que durante años estuvo dentro del alcance del fuego opositor.

Las tropas retiraban el lunes barreras y barricadas de las calles en pueblos y distritos antes controlados por rebeldes, según la televisora estatal. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo con sede en Gran Bretaña que monitorea la guerra, informó de choques en Jabal Sheik Akeel, al noroeste de la ciudad de Alepo, capital de la provincia.

La oposición armada fue expulsada a finales de 2016 de los distritos orientales de la ciudad, que controlaron durante años mientras luchaban contra las fuerzas del gobierno en la zona oeste. Sin embargo, grupos rebeldes siguieron atacando a las fuerzas del gobierno desde fuera de la ciudad con rondas de mortero. También controlaban amplias zonas rurales de la región que les conectaban con la provincia de Idlib, el último feudo importante de la oposición.

Los nuevos avances, así como asegurar una importante autopista que atravesaba el territorio rebelde, facilitarían el movimiento entre el norte y el sur de Siria, incluida la ciudad de Alepo, que fuera el centro comercial de Siria antes de la guerra.

La Red Shaam, una plataforma opositora de medios, dijo que se había roto la ruta de suministros de los rebeldes, lo que en la práctica les expulsaba de la zona.

La noticia desató celebraciones en la ciudad por la noche, y medios estatales mostraron imágenes de vecinos ondeando banderas y bailando en calles llenas de vehículos.

Las tropas sirias llevan a la ofensiva desde diciembre y han ido controlando poco a poco el populoso enclave rebelde, donde viven unos 3 millones de personas. La ofensiva desplazó a más de 800,000 personas, provocando una de las mayores crisis humanitarias en los nueve años de guerra.

El general Ali Mayhoub, portavoz de las Fuerzas Armadas Sirias, indicó que las tropas seguirían avanzando por tierra para “erradicar lo que queda de grupos terroristas” en Siria, y felicitó a los soldados por el rápido avance en “tiempo récord”.

La oposición armada se ve ahora recluida a una menguante zona de la cercana provincia de Idlib, donde el gobierno también está a la ofensiva, y a una franja de territorio en el oeste de Alepo. Partes de la región norteña de Alepo, que limita con Turquía, está administrada ahora por Turquía y facciones sirias aliadas. Otra zona de la provincia, más al oeste, está controlada por fuerzas de liderazgo kurdo aliadas con Estados Unidos. Esas dos últimas regiones no están incluidas en la ofensiva de Damasco.

Turquía, que apoya a la oposición, ha enviado miles de tropas y equipamiento al enclave opositor en un intento de frenar el avance del gobierno sirio. Ankara también ha pedido que el gobierno sirio ponga fin a la operación. Turquía, que ya acoge a más de 3,5 millones de refugiados sirios, teme que una nueva oleada pueda abrumar sus fronteras. Naciones Unidas también ha pedido un cese el fuego.

El apoyo de Rusia e Irán ha permitido a las tropas sirias recuperar buena parte de los territorios perdidos ante grupos armados que intentaban derrotar al presidente, Bashar Assad.

Unas 400,000 personas han muerto y la mitad de la población siria se ha visto desplazada desde que las protestas pacíficas de 2011 derivaron en una guerra civil.



Jamileth